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"No" en Colombia: Santos diseña comisión para diálogo con la oposición tras derrota

logotipo de Pulso Pulso 04-10-2016 Catalina Göpel

Al parecer el rechazo de los colombianos al Acuerdo de Paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tras 52 años de conflicto no generará una vuelta inmediata a las armas. Ayer la administración del presidente Juan Manuel Santos, anunció los primeros movimientos post plebiscito: la creación de una comisión para el diálogo con la oposición liderada por el ex presidente Álvaro Uribe. 

“Todo parece indicar que Colombia tiene su propio Brexit y que los resultados económicos del plebiscito no serán fáciles de diagnosticar en el corto plazo” señaló Fabio Moscoso, director del Grupo Entorno Económico de la Universidad EAN de Colombia. 

El domingo con un 50,24% de los votos a favor del ‘No’, menos del 40% del padrón electoral colombiano cortó las alas a seis años de negociaciones por la paz. 6.373.382 votos reflejados en el 49,75% mostraron el error de las encuestas previas al plebiscito, sobre los posibles resultados en las urnas. 

“Queda claro que el acuerdo de paz no se podía implementar con semejantes niveles de desinterés y abstención” dijo Angelika Rettberg, directora de Programa de Investigación sobre Construcción de Paz de la Universidad de los Andes de Colombia, y agregó que “habrá paz en Colombia, pero se demorará más de los esperado” acotando que ningún actor (ni las FARC, ni el gobierno, ni la oposición) quiere volver a la guerra ni empezar de cero. Por lo que se esperan “semanas de ajustes y renegociaciones”. 

Ante la incertidumbre sobre el futuro tras la derrota del domingo, Santos planteó el diseño de una comisión especial de diálogo, cuyos integrantes al cierre de esta edición todavía no se daban a conocer. Pero con la idea de explorar en sus alternativas, convocó a líderes de todo el espectro político de ese país, quienes al igual que Uribe, manifestaron la intención de colaborar en el camino por la paz. 

“La situación económica futura del país no parece muy promisoria” agregó Moscoso, al tiempo que aseguró que una de las principales víctimas del rechazo a la paz será la reforma tributaria que se quería presentar en ese país en el Congreso de la República con el objeto de resolver el déficit fiscal. “Se verá afectada y serán pocas posibilidades de que salga a flote en el corto plazo” sentenció.

El déficit fiscal en ese país asciende a 30,5 billones de pesos colombianos (cerca de US$10,4 billones), cifra que corresponde al 3,6% del Producto Interno Bruto”.

Lo que viene

“Lo que hemos visto es una baja participación y una falta de aprobación de los términos de justicia para los de las FARC”

dijo Christopher Sabatini experto en Latinoamérica y académico de la Universidad de Columbia, y sobre este último punto radica gran parte de la incertidumbre sobre lo que pasará con la paz en Colombia. 

Así lo manifestó Uribe previo a las votaciones del domingo, afirmando que la paz en Colombia ilusionaba, pero que el acuerdo decepcionaba, por lo que en su petitorio para negociar se encuentran tres puntos principales: la no participación política de los miembros de las FARC, aporte en reparación de los miembros de la guerrilla y que no exista una sustitución de la Constitución colombiana. 

Y es que al parecer el discurso del ex mandatario caló profundamente en el pueblo colombiano, transformándose según los analistas en el gran ganador del proceso. 

Si bien el futuro del Acuerdo que se firmó el 26 de septiembre en Cartagena de Indias quedó en veremos, desde ya se desprende que la nominación de Santos y el líder de las FARC, Timochenko al Premio Nobel de la Paz, que se entrega el próximo viernes quedó en el pasado.

“Santos estaba sufriendo en los sondeos antes de estos resultados” señaló el analista para Colombia de IHS Markit, Arthur Dhont, agregando que el proceso de paz estaba seguro en la nómina del premio internacional “ y tal vez con grandes posibilidades de ganarlo”. 

Sobre la visión externa Dhont señala que “a los inversionistas no les gusta trabajar en una situación de incertidumbre y eso va a ser un riesgo más allá de los problemas que ya hay en ese país”. 

Ayer, Humberto de la Calle, jefe negociador del Gobierno en los diálogos de La Habana, asumió su responsabilidad tras el triunfo del ‘No’ en el plebiscito por la paz, y puso su cargo a disposición, justo antes de un viaje a Cuba en que el comisionado de paz se reencontrará con los negociadores de las FARC para determinar qué sucederá con el proceso.

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