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Oficialismo sufre dura derrota electoral en municipales e inicia incierto debate sobre su futuro y proyección

logotipo de Pulso Pulso 24-10-2016 Víctor Hugo Moreno

Es uno de los peores resultados electorales de la centro izquierda desde el retorno de la democracia. Así de concreto son los datos que arrojó la elección municipal que se realizó el día de ayer. Midiendo los parámetros con los cuales se evalúan las elecciones -desde que en 2004 se votan por separados alcaldes de concejales-la coalición oficialista perdió en cifras muy decidoras de cara a las elecciones presidenciales del próximo año. 

Fue derrotada en número y porcentaje de votos de alcaldes (144 contra 142 al cierre de esta edición), y la cantidad de población gobernada; en tanto venció en número de candidatos a concejales electos y muy estrechamente en el número de votos de concejal, según los datos al cierre de esta edición. Para la Nueva Mayoría fue uno de los peores escenarios posibles.

A todos estos datos se suma laderrota en comunas emblemáticas como Santiago, Providencia, Ñuñoa, Maipú, entre otras. La capital es una de las que más duele, pues pierde un sillón edilicio que les costó tiempo recuperar. De paso, la derrota de la PPD Carolina Tohá impidió que, al menos, la Nueva Mayoría festejara en la simbólica Plaza de Armas con un discurso triunfal desde el balcón de la alcaldía. Mientras que en la sede de gobierno también hubo cambio de planes: la tarima que estaba habilitada para la prensa en el patio de los cañones de La Moneda, y que tenía como objetivo tomar la mejor imagen de la entrada de alguno de los candidatos ganadores -entre ellas Tohá -tuvo que ser removida, luego que las primeras tendencias marcaban ya una derrota. Nadie de relevancia iba a ingresar a Palacio por la puerta de calle Moneda.  

Este negro panorama del oficialismo, contrastó con el ambiente de victoria que se vivió en Chile Vamos, con Sebastián Piñera al mando de la celebración. La derecha gobernará ahora a las 10 comunas más pobladas de Chile que suman a  6.304.561 personas; mientras que la Nueva Mayoría tendrá a su cargo a 5.535.704 chilenos. La derecha subió de 126 a 144 comunas y en el dato más relevante -y que se toma por los mismos partidos como un parámetro válido  para medir una tendencia de cara a las elecciones presidenciales que siempre coinciden un año después -logró estrechar las diferencias (47% NM contra 41% Chile Vamos) Así las cosas, Piñera podrá tener un espacio más de tiempo para tomar sus decisiones, bajo unas aguas más quietas. Todo lo contrario a lo que partir de este lunes comenzará a vivir la Nueva Mayoría en vías de lograr los acuerdos para decidir cómo enfrentarán el futuro. El día después de las municipales ya llegó. 

Gobierno cara a cara con la Nueva Mayoría

Hace semanas que no se ven las caras los presidentes de partidos y los ministros del comité político de La Moneda. Este lunes lo volverán a hacer sumidos en una compleja relación al borde del quiebre tras la fallida tramitación de la ley exprés para solucionar el error en el padrón electoral, y que dejó una serie de grietas, luego que el Gobierno no consiguiera alinear a los suyos para aprobar el proyecto. Las acusaciones son mutuas y no parecen tener una vuelta atrás. Pero como “cada día puede ser peor” -como la propia Presidenta lo señaló-  el balance tras las derrota de ayer tendrá varias aristas.

Desde el Gobierno la Presidenta Michelle Bachelet ya sinceró un mal diagnóstico esbozando una dura autocrítica por el estado de las cosas: “Hemos tenido debilidades en algunas comunas y como coalición a veces hemos mostrado más división que unidad en torno a los temas que de verdad importan a los ciudadanos”, expresó desde el Patio de las Camelias acompañado de algunos candidatos ganadores y flanqueada por parte de su gabinete. En La Moneda ya tomaron conciencia de que las relaciones con la Nueva Mayoría están al borde del abismo, y que algo se debe hacer en la búsqueda para dar proyección a su gobierno. La Presidenta, en ese contexto, expresó: “No vamos a renunciar a nuestra tarea y vamos a redoblar los esfuerzos para responder a las demandas y a los sueños de nuestros ciudadanos, pero tenemos que hacer mejor las cosas. Es lo que nos están pidiendo los ciudadanos”, concluyó la mandataria en su discurso de anoche.  Bachelet también deberá responder a las presiones que seguirán para que realice un cambio de gabinete más profundo, como la Nueva Mayoría lo está pidiendo. Son varias las decisiones que la mandataria deberá tomar tras los magros resultados de este 23. 

Así también, en el Gobierno las cifras de abstención no pasaron desapercibidas. En Palacio el análisis no es bueno, y la Presidenta también declaró una autocrítica al respecto. El comité político quedó en la cuerda floja por las responsabilidades en no dar pronta solución al problema del padrón, pese a que ya algunos en el Ejecutivo estiman que el Servicio Electoral nunca supo manejar la situación, agrandando un problema que finalmente no tuvo grandes repercusiones en los votantes. 

Pero la autocrítica también vino desde el otro lado: los partidos. La presidenta del PS, senadora Isabel Allende, dijo que se habían cometido errores: “Hemos escuchado una fuerte señal y no somos sordos. Trabajaremos por rectificar lo que hemos hecho. Nos duele como Nueva Mayoría, la pérdida de comunas importantes, empezando por Santiago Centro con Carolina Tohá”, dijo. La senadora también apuntó al “fuego amigo”  y a la compleja negociación que hubo para formar las listas y que desembocó que algunos candidatos compitieran entre sí, como por ejemplo ocurrió en el caso de La Reina. “Cuando se va dividido, con dos candidatos eso también tiene consecuencias”, enfatizó. 

Con todo, en la Nueva Mayoría deberán ahora buscar una salida a las interrogantes que se abren, pensando, por ejemplo, en la fórmula que se adoptará para elegir la carta presidencial. Cada partido resolverá por medio de sus instancias los pasos a seguir, pero aún sin tener claridad si lo harán o no en forma en conjunta. Y de eso depende, en gran medida, la continuidad y proyección de la Nueva Mayoría. 

Y en el plano de los partidos, dentro de la Nueva Mayoría la Democracia Cristiana logró mantener un 12% de votación siendo el primer partido en votos del conglomerado, lo que los mantiene en una mejor posición. Mientras que el Partido Radical logró una leve alza, en votación de concejales, de un 5% a un 7,4%. Cifras que cada tienda analizará para ver las cartas que jugarán. Y en esa línea, otro de los temas que deberán resolver es cómo se configurán las listas parlamentarias. Si llevarán una o más, todo ello, en el ahora más incierto escenario como coalición.

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