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Pérez, Navarrete y Vidal ven que persiste la falta de diálogo y que el próximo Gobierno tendrá una difícil labor

logotipo de Pulso Pulso 25-11-2016 Natalia Olivares

Un ficticio triunfo presidencial de Sebastián Piñera en una encuesta rápida entre los cerca de 300 asistentes al seminario aniversario de Diario PULSO, fue la antesala del foro en que la ex ministra y vocera de Gobierno Cecilia Pérez, el ex ministro Francisco Vidal y el abogado y columnista Jorge Navarrete, intercambiaron visiones respecto al actual estado de la relación entre poder y ciudadanía en Chile, bajo la premisa,“2017: ¿un cambio de rumbo?”.

Pregunta que dejó  en evidencia los matices entre los panelistas. Pese a que la ex ministra RN afirmó que “Dios quiera” que haya un cambio de rumbo el próximo año, la pregunta en que coincidieron los tres fue para qué. 

Navarrete y Vidal -el primero ex DC, el segundo PPD- si bien resaltaron los logros de la Concertación, reconocieron que el bloque se quedó al debe y esa deuda pena hoy en el oficialismo. 

“Con la misma sinceridad tenemos que reconocer que fuimos acumulando deudas y eso nos explotó en la cara”, profundizó el abogado, recordando la agitación social del 2011, y reflexionó que “no haber atendido a tiempo esos debates, significó afrontarlos de mala manera”. Para Vidal, en tanto, para discutir un cambio de rumbo primero se debe reconocer una “desigualdad brutal” existente.

La premisa del cambio de rumbo también sirvió para que plasmaran una visión común: el Gobierno que suceda a Michelle Bachelet tendrá una labor más difícil que la de la actual administración. Sea quien sea que asuma.

Así, la discusión inevitablemente derivó en analizar el pie en que se encuentran las dos principales coaliciones políticas de cara al próximo año. 

Navarrete apuntó a que “se generó en Chile un vacío de poder bastante significativo”, afirmando que “los partidos en general, y algunos en particular, se transformaron en un lastre”. La ex vocera, por su parte, apuntó a un rasgo que a su juicio antes tuvo presente su sector y que hoy por hoy lo viviría la Nueva Mayoría: “Hay un ánimo compulsivo de autodestrucción como sector político, y eso se ha ido traspasando y hoy lo lidera la Nueva Mayoría”.

Bajo esta lógica, la actual falta de diálogo entre los sectores y con el Gobierno también fue un factor abordado por los expositores.

Si bien la ex ministra apuntó al actual Gobierno “de izquierda” por instalar la idea que “el diálogo era ‘arreglin’ y que el diálogo era espúreo con la oposición”, Navarrete hizo el matiz en que exaltar el diálogo no significa necesariamente llegar a consensos y que esa diferencia, por muy apasionadas que sean las posturas, se había desvanecido. 

“Durante mucho tiempo pensamos que el discutir era mala cosa, y confundimos el consenso, que es un instrumento, con un fin en sí mismo”, profundizó el ex DC, lo que gatilló el escenario actual. De ahí que hoy por hoy se busque “desacreditar moralmente a quien tenemos al frente”.

Más allá de fijar postura de cara a la presidencial -la ex ministra dijo que sería una “tragedia” si Piñera finalmente no competía y Francisco Vidal se alineó con Ricardo Lagos Escobar pidiendo un liderazgo “con carácter”, ya que a su juicio “nos hace falta”-, todos reconocieron que el escenario está abierto y que el desarraigo ciudadano frente los liderazgos tradicionales es un fenómeno patente. Fue en esa línea que tanto el ex ministro Vidal como Navarrete tuvieron palabras para la irrupción del senador Alejandro Guillier. 

El abogado destacó el posicionamiento de figuras “que no se ajustan a los moldes tradicionales” y comparó a Guillier con lo que ocurre con el senador ex RN, Manuel José Ossandón, en Chile Vamos. 

Vidal, por su parte, atribuyó el actual momento del periodista a que “está haciendo la pega” al instalar en el colectivo “no soy político, vengo llegando, la gente me conoce en la tele y la radio, no se pronuncia de nada sustantivo”.

Luego de ese análisis, vino su autocrítica respecto a los movimientos de la Nueva Mayoría. “Estamos bien divididos”, reconoció el ex vocero de los gobiernos de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet.

Tras recordar las cifras de la elección de concejales de octubre pasado donde el bloque oficialista obtuvo un 46%, Vidal afirmó que “de repente como que nosotros le hablamos a un mundo que no es” ya que “a la izquierda de nosotros (Nueva Mayoría) hay un 11% totalmente desperdigado”. De ahí que la gran tarea del bloque, a su juicio, sea revertir algo que reconoció al inicio de su intervención: si las elecciones fueran este domingo, Piñera saldría reelecto Presidente.

Los tres tuvieron palabras también para el actual mal momento entre La Moneda y el Congreso, lo que quedó en evidencia en la compleja negociación por reajuste del sector público, que incluso enfrentó a la Nueva Mayoría con Palacio. 

Si bien para Vidal lo ocurrido fue “un error de mi Gobierno” por falta de política, para Navarrete La Moneda tuvo el “coraje” de mantener el guarismo y asumir “los costos de mantener una decisión dificil”.

La ex vocera y hoy miembro de Avanza Chile, en tanto, también ligó este hecho a la resolución de Bachelet de no modificar su comité político. A su juicio, la mandataria resolvió “quedarse en su zona de confort”, pese a evidenciar públicamente la desafección hacia la Nueva Mayoría.

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