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Paz Echeverría después del LPGA: "Estoy lista para una nueva etapa"

logotipo de Pulso Pulso 28-12-2016 Macarena Zarhi

Fueron seis años los que Paz Echeverría dedicó cien por ciento al golf, pero los viajes y los meses lejos de su familia la agotaron. Por eso, a principios de este año dijo que éste sería el último en que participaría del circuito. Hace dos meses está trabajando en Golf Juniors, administrando la asociación que prepara a los golfistas nacionales de entre 7 y 21 años. “Fue una casualidad porque luego de decidir que me retiraría, se abrió la oportunidad de trabajar acá con los más chicos. Es una forma de devolverle algo al golf”, explica Echeverría en entrevista con PULSO.

La carrera de Paz como profesional comenzó tarde. Su prioridad fue estudiar ingeniería comercial y luego de titularse, se internó en el mundo profesional del golf. Primero jugó el Symetra Tour, circuito previo al LPGA y luego ingresó al mejor tour de golf femenino, transformándose en la segunda chilena en participar en la elite del golf mundial. “Fue muy glamoroso todo lo que implicaba estar en el circuito. Nos esperaban en el aeropuerto o nos entregaban un auto para que usáramos mientras nos encontrábamos en la fecha de un campeonato. Además nos hacían costosos regalos. Por ejemplo una vez una empresa china era la auspiciadora de un torneo y nos dejaron un collar de perlas en el locker, muchas de las jugadoras los dejaron ahí pensando que eran falsos, y después se enteraron que cada uno costaba cerca de US$1.800. Al año siguiente el regalo fue el mismo y, por supuesto, todas se lo llevaron”, agrega Echeverría.

La competitividad y las exigencias, además del desgaste de los viajes y estar lejos de la familia, son factores que a muchos deportistas les pesan. Echeverría no estaba conforme con su juego y esas fueron las razones por las que se despidió del circuito. “Si un día te levantas en la mañana sin ganas de entrenar, significa que ya no puedes seguir compitiendo. Fueron buenos años, jugué todos los majors, pero pasan cosas. Recuerdo el US Open que jugué en 2013, que fue una experiencia única. Iba muy bien y cuando llegué al hoyo 18, vi el cartel con mi apellido junto a los aplausos de toda la gente que estaba en las graderías al borde del tee y se me apretó la guata. Al otro día salí muy temprano y el viento era espantoso, eso sumado a los nervios que tenía, me hicieron terminar con un mal día. Fallé el corte por un palo. Eso me dolió mucho y lloré cinco días seguidos. Esto te demuestra lo que es la presión y lo difícil que es de manejar”, cuenta Echeverría.

El nivel del LPGA se ha incrementado mucho, y cada vez hay más profesionales jóvenes compitiendo. “La edad a la que entran a competir las niñas es a los 18 años, sin embargo, años atrás el promedio era de 23, lo que muestra que la experiencia la van ganando desde muy pequeñas”, explica Echeverría.

La experiencia que obtuvo en estos seis años pretende entregarla a este semillero de golfistas nacionales que entrenan a diario para buscar un espacio en los circuitos más importantes del mundo. “Ya estoy lista para una nueva etapa”, asegura la deportista.

Escalando posiciones

De los años que compitió en ambos tours no logró obtener un título. Sin embargo, alcanzó buenas posiciones que la ayudaron a mantener la tarjeta durante el período de profesional.

El año de su debut (2013) el mejor torneo fue el Mobile Bay LPGA Classic que finalizó en la posición 34. Luego, en 2014, superó el corte en nueve campeonatos y la posición más baja fue en el Airbus LPGA Classic donde quedó en el lugar 19. Para el 2015 el golf no acompañó a Echeverría y de 19 torneos sólo pasó el corte en dos. El 2016 fue decisivo y jugó tres torneos del LPGA y en ninguno obtuvo ganancias. “Apenas comenzó este año decidí que sería el último en el circuito y aunque perdiera la tarjeta, no iría a otro Q-School a recuperarla”, recuerda Echeverría.

El problema, y parte de lo que desencadenó su retiro, fue cuando quedaban pocos meses para jugar los JJOO y estaba a pocos puntos de clasificar, sin embargo, al no obtener buen ranking en los torneos del LPGA, quedó fuera. “Eso me dolió bastante. Siempre pensé que iba a tener esta experiencia tan importante porque representaría al país. Finalmente no pude quedar y creo que fue la gota que rebalsó el vaso para decidir mi retiro”, explica la profesional.

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