Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Polémica visita de Donald Trump provoca quiebre al interior del gobierno mexicano

logotipo de Pulso Pulso 08-09-2016 F. Guerrero/ Agencias

Lo que pudo haber fortalecido la alicaída imagen del presidente de México, Enrique Peña Nieto, resultó ser un absoluto desastre para su administración. Y es que la visita de Donald Trump a la capital mexicana sigue marcando la agenda del mandatario y no positivamente, puesto que ayer renunció su ministro de Hacienda, Luis Videgaray, quien habría sido el autor de la idea de invitar a los candidatos a la presidencia de EEUU al país, También salió el subsecretario de la misma cartera, Fernando Aportela.

Videgaray había sido hasta ahora el hombre fuerte del presidente, cuya popularidad está en mínimos históricos por la debilidad de la economía, la falta de control de la violencia ligada al narcotráfico y la corrupción.

Ambas renuncias llegaron un día después de que Hillary Clinton declinara la invitación a una reunión con Peña Nieto, dejándolo en una situación incómoda: el presidente se reunió solamente con el candidato que ha llamado a los mexicanos violadores y narcotraficantes y que promete que se construirá una muro en la frontera, costeado por México. 

Los medios locales señalaron a Videgaray como el funcionario que influyó sobre Peña Nieto para que invitara al candidato republicano Trump. El mandatario indicó que su intención al invitarlo había sido propiciar un diálogo con el magnate, pero terminó enfrentándose con él después de la reunión cuando reiteró que México no pagará por el muro, como quiere Trump, con éste recalcando que sí lo hará.

Un cambio positivo

De todas maneras, los cuestionamientos a Videgaray no se limitaban a esta controversia. La economía habría caído 0,3% el segundo trimestre frente al período anterior, lo que constituiría un primer tropiezo después de casi tres años de expansión, según las primeras estimaciones oficiales.

En ese marco, el sector empresarial ya no vería con buenos ojos al saliente secretario de Estado, después de que no cediera a las presiones de modificar una reforma fiscal. 

Así, la llegada de José Meade al ministerio de Hacienda favorecería al ambiente. “Meade tiene mejor relación con el sector privado, tiene la experiencia académica, política y técnica para ser tan bueno como Videgaray como secretario, pero principalmente pienso que es más cercano a los inversionistas”, señaló Gabriel Casillas, economista de Banorte.

Más de Pulso

image beaconimage beaconimage beacon