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Republicanos y recesiones. La tendencia que Donald Trump quiere evitar

logotipo de Pulso Pulso 22-12-2016 Bloomberg

Hay un hecho que probablemente asusta a Donald Trump ahora que se prepara para llegar a la presidencia: todos los presidentes republicanos desde la Segunda Guerra Mundial han enfrentado al menos una recesión durante su estadía en la Casa Blanca. Por supuesto, una actuación del pasado no es necesariamente indicativo de los resultados futuros y el millonario bien podría evitar un vuelco negativo en su administración. 

Sin embargo, con una expansión económica que está cerca de convertirse en la tercera más larga de la historia, el riesgo de que se enfrente a una recesión en algún momento de sus cuatro años de presidencia no se puede descartar. 

“Los presidentes republicanos aparentemente no pueden pasar su gobierno sin una recesión”, señaló en un informe Joachim Fels, consejero de economía global en PIMCO. 

No se puede decir lo mismo de los demócratas. El presidente saliente, Barack Obama, sí gobernó durante una crisis económica en sus primeros seis meses en el cargo; una que heredó de su antecesor, el republicano George W. Bush. John F. Kennedy asumió la presidencia justo antes del fin de una recesión. Y Estados Unidos entró y salió de declives durante los mandatos de Jimmy Carter y Harry Truman. Sin embargo, el país vivió sin recesiones durante los mandatos de los demócratas Lyndon Johnson en los años ‘60 y Bill Clinton en los ‘90.

“La economía estadounidense ha tenido un mejor desempeño cuando el presidente del país era un demócrata que cuando era un republicano”, escribieron los catedráticos de la Universidad de Princeton Alan Blinder y Mark Watson en un artículo académico publicado en la American Economic Review este año.

Malos presagios

Vadim Zlotnikov, estratega jefe de mercado y uno de los jefes de soluciones para activos múltiples de AB, plantea que un endurecimiento de la política monetaria, un dólar fuerte y presión salarial contribuirán a llevar a los Estados Unidos a una recesión en 2018.

El próximo ejercicio ya se comenzarían a ver algunos indicios importantes. “El mercado bursátil estadounidense fácilmente podría concluir el 2017 por debajo del punto en el que lo inició, por más que logre subir 10% a 15% en cierto momento del año”, señala. 

De todas maneras, señala que para que se concrete la recesión tiene que entrar en juego otro factor: un incremento significativo de la inversión en bienes de capital. 

Zlotnikov explica que eso significaría que la inflación de los costos llegaría en 2018, lo aumentaría las probabilidades de una recesión. 

Consultado por la magnitud de la contracción que enfrentaría la economía estadounidense en dos años, precisa que “eso depende por completo de la fuerza del gasto de capital. El gasto en consumo declinará según los promedios históricos. No se ha observado un endeudamiento exagerado por parte de los consumidores, por lo cual no creo que se trate de una recesión particularmente grave”.

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