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Retos para el año 2017

logotipo de Pulso Pulso 05-01-2017

El 2016 fue un año de muchas sorpresas. El Brexit en el Reino Unido y el resultado de la elección presidencial en EEUU serían, a criterio de algunos expertos, reflejos puntuales de un profundo malestar en nuestra sociedad.

Entre las razones que se discuten para explicar dichos fenómenos de malestar popular, cada vez más frecuentes en distintas partes del mundo (como los ocurridos durante la Primavera Árabe, para nombrar otro ejemplo), destaca con cada vez mayor fuerza la creciente concentración de ingresos observada en las últimas décadas, en detrimento de unas clases media y baja que antes gozaban de mayores beneficios. El incremento en la desigualdad que genera dicha concentración podría eventualmente “alimentar el enojo, la ansiedad y la desconfianza de la población cuando afecta las posibilidades de las personas en educar a sus hijos, adquirir una casa decente, poder pagar la atención médica y calificar a trabajos bien remunerados”, como bien lo resume Jack Goldstone en un reciente artículo en la revista Foreign Affairs. Serían el reflejo concreto y actual de ese “luchar para vivir y, a menudo, para vivir con poca dignidad”, de considerar “al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar”, lo que ha sido duramente criticado por la Iglesia y el Papa Francisco en su Encíclica Evangelii Gaudium.

En este contexto, uno de los mayores desafíos de la humanidad y Chile para 2017 es “entrar en un auténtico diálogo que se oriente eficazmente a sanar las raíces profundas y no la apariencia de males de nuestro mundo”, que nos permita obtener el anhelado crecimiento con equidad. Como señala el Papa Francisco en su encíclica, “el crecimiento en equidad exige algo más que el crecimiento económico, aunque lo supone, requiere decisiones, programas, mecanismos y procesos específicamente orientados a una mejor distribución del ingreso, a una creación de fuentes de trabajo, a una promoción integral de los pobres que supere el mero asistencialismo”.

Son muchos los desafíos que tenemos por delante, desafíos que podemos afrontar con mucho optimismo y responsabilidad si aceptamos aplicar la caridad, el preocuparse sinceramente por el otro, como principio rector de nuestras relaciones sociales, económicas y políticas.

*El autor es doctor en Economía, investigador asociado Intelis, Universidad de Chile, y vocero Fundación Voces Católicas.

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