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Rodrigo Aravena e inflación: "Hay riesgos en ambas direcciones, por lo tanto lo mejor en estos momentos es la cautela"

logotipo de Pulso Pulso 05-09-2016 Rodrigo Cárdenas

POCO ESPACIO para realizar políticas contracíclicas que apuntalen el crecimiento en el corto plazo ve el economista jefe del Banco de Chile, Rodrigo Aravena. El experto, sostiene que el gasto fiscal crecería no más de 3% durante 2017 y la política monetaria seguiría cauta, ya que siguen habiendo riesgos inflacionarios tanto al alza como a la baja, situación de la cual daría cuenta el Banco Central en su Informe de Política Monetaria (IPoM) de este miércoles. De esta forma, llama a sentarse a analizar medidas que permitan aumentar el crecimiento de largo plazo de la economía, en especial porque factores como la caída en la inversión seguirían profundizándose.

Las encuestas muestran cada vez más lejano un repunte en el crecimiento, ¿comparte esa apreciación? 

-Pareciera cada vez más probable que vamos a tener el próximo año un crecimiento no muy distinto al 2%. Dicho eso, la economía chilena ya completaría cuatro años con un crecimiento muy cercano a este valor. Entonces, si bien es cierto que la economía chilena no ha tenido recesión, ni un ajuste brusco en el empleo y han funcionado bien los distintos mecanismos de ajustes naturales de la economía, principalmente el tipo de cambio, cada día hay más razones para pensar que aquí hay un cambio más bien estructural que uno de carácter cíclico. Si estuviéramos pensando que el ajuste que tiene la economía chilena es por algo transitorio, por factores puntuales donde predomina el ciclo, ahí uno podría esperar con mayor probabilidad un rebote importante para los próximos trimestres, pero pareciera que no es el caso. 

¿Seguiremos creciendo entonces a tasas como las actuales?

-Si hoy tomamos el crecimiento acumulado de los últimos cuatro años, es el período más largo de menor crecimiento económico desde mediados de los años ‘80, por lo tanto, más allá de preocuparnos por el bajo crecimiento económico del año, quizás debiéramos considerar la posibilidad de que hay un componente estructural mayor de lo que pensábamos antes. 

¿Qué elementos podrían ayudar a que la economía chilena crezca más?

-Es importante entender algunos temas que son clave en el actual proceso. Hay elementos que nos podrían ayudar a crecer un poco más el próximo año, pero son elementos ligados principalmente al escenario externo. Por ejemplo, es poco probable que América Latina siga en recesión el próximo año. Además, vemos una probabilidad que el peso se deprecie más todavía, lo que debiera comenzar a impulsar sectores exportadores distintos de la minería. Sin embargo, así como el escenario externo podría marcar una diferencia favorable, también hay que reconocer que hay grandes fuentes de incertidumbre en el escenario global, principalmente por algunos riesgos de contagio de la situación del Brexit al escenario político en Europa. La gran pregunta es si se van a generar o no más políticas proteccionistas, que puedan crear algún tipo de desaceleración adicional del comercio y, de ocurrir eso, no sería una buena noticia para la economía local. 

¿Sirve de algo entonces pensar en políticas contracíclicas?

-Hay varias razones para pensar que el PIB potencial de Chile ha estado cayendo. En el resultado del último comité de expertos de Hacienda cayó a un 3%. Es un valor muy similar al que ha estado trabajando también el Banco Central. Entonces efectivamente la economía chilena tiene todavía un crecimiento por debajo de la tendencia, eso implica que algo de espacio hay para seguir con políticas expansivas, pero el aporte está siendo marginal. Son otras discusiones las que el país debe enfrentar hacia el largo plazo, pensando en cómo direccionar esa discusión en aras de retomar una capacidad potencial de crecimiento que sea más alta. En términos de política contracíclica, este menor crecimiento económico estructural, acompañado de la situación global de baja tasa de interés neutral, genera también alguna caída en la tasa neutral de política monetaria en Chile. 

¿Y cómo califica la actual tasa de política monetaria en Chile?

-La tasa que tenemos hoy es expansiva, la pregunta es si necesitamos una tasa más baja o no y eso no es tan claro todavía, porque la economía chilena efectivamente, dado el ciclo que tiene hoy, podría tener condiciones algo más expansivas, pero la gran pregunta es si esto se va a ajustar por tipo de cambio, producto de una política monetaria más restrictiva en EEUU, o si se ajusta por tasa local, y eso en gran medida va a depender de lo que haga EEUU. Es probable que la Fed aumente la tasa a fines de este año, que la siga aumentando el próximo año, de manera lenta pero que siga subiendo. Se va internalizando que eso actúe como soporte para tener un tipo de cambio depreciado. Es probable que en los próximos trimestres se estacione en niveles cercanos a $690 - $700 y si ese fuera el caso, el Banco Central no necesitaría mover la tasa de interés. Pero de nuevo, eso depende mucho de lo que vaya a hacer EEUU.

¿Se debería mantener entonces el sesgo entregado en la última reunión en el IPoM de este miércoles?

-Es probable que en el escenario base del IPoM se refleje todo eso. Hemos tenido algunas señales en las minutas. Hoy definitivamente las razones para subir tasa son mucho más acotadas. Es probable que el BC coloque algo más de foco en temas externos y que la política monetaria de EEUU juegue un rol central en lo que va a ocurrir en materia cambiaría y, por ende, en la respuesta que necesitaríamos de política monetaria local. En suma, no me extrañaría ver un sesgo neutral que anticipe una mantención de la tasa de interés en el horizonte de política, pero reconociendo que esto puede cambiar por condiciones externas. 

Pero, dado que las expectativasde inflación a dos años ya muestran cifras bajo 3%, ¿no es el momento de pensar más en bajar la tasa?

-Por supuesto que hay riesgos, pero en ambas direcciones. Por un lado tenemos una economía creciendo por debajo de su tendencia, es decir, con holguras de capacidad, lo que es un argumento para pensar que la inflación caiga más rápido de lo esperado, pero no podemos desconocer el rol tan importante que ha tenido el tipo de cambio en la inflación local, y el tipo de cambio ha seguido muy de cerca las perspectivas para la política monetaria en EEUU. Y de esa manera, uno no puede descartar que una normalización monetaria en EEUU mantenga la inflación en valores sobre la meta por algún tiempo más. Por lo tanto la cautela es lo mejor en estos momentos. Pero no es sólo el sesgo o la decisión de mantener la tasa de interés, sino que qué se comunica y ahí creo que tiene mucho valor lo que se pueda decir en el IPoM. 

De todas formas se han ido sumando voces que plantean que se debería bajar la tasa incluso este mismo año...

-¿Qué podría ser algo menos deseable? Mover la tasa de interés en una dirección y a los pocos meses moverla en dirección contraria porque fue un error. Eso puede generar más incertidumbre, más volatilidad y efectos indeseados en el mercado.

Pensiones

Desde el punto de vista macro, ¿cómo evalúa el impacto que pueden tener las medidas ?

© PULSO

-Es una discusión sumamente relevante. El impacto final del empleo va a depender de las medidas que se tomen. Obviamente hay que discutir de esto y hay que reconocer que la rentabilidad de los activos por la caída global de las tasas de interés es más baja. Hay que reconocer que la esperanza de vida ha aumentado, que las tasas de reemplazo no son las que se esperaban, pero también hay que reconocer al mismo tiempo que parte de esto se podría mitigar si es que existiera una mayor participación laboral.

¿Qué tan importante es para el mercado la discusión sobre el sistema de capitalización?

-En la discusión sobre pensiones hay que tener conciencia que esa no es solamente una discusión del monto de pensiones, es una discusión del sistema, que es mucho más amplio. El sistema de capitalización ha sido un pilar importante para la creación de un mercado de largo plazo en Chile. No podemos desconocer que ese mercado de largo plazo ha permitido opciones reales de financiamiento de proyecto de 20 o 30 años, con una penetración de la banca y del mercado de capitales que simplemente en otros países de la región no existe. El tener mercados de largo plazo, por ejemplo, permite que haya posibilidades reales de adquisiciones de viviendas, de créditos hipotecarios, de concesiones de largo plazo, infraestructura, hospitales, etc. Eso ha sido un pilar importantísimo de crecimiento y un pilar muy importante también de creación de puestos de trabajo.

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