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Salud, la nueva "olla a presión" que incomoda al Gobierno

logotipo de Pulso Pulso 25-08-2016 Gladys Piérola

Con fotografías en mano, datos de avances y un video explicativo, el Gobierno entregó ayer el estado de unas de las promesas de campaña más importante de la Presidenta Michelle Bachelet: el desarrollo de infraestructura en Salud más conocido como el “20, 20,20”. Es decir, 20 hospitales construidos, 20 en proceso de construcción y 20 que quedarán en estudio o licitación para el 2018.

Esta promesa ha sido una de las más controvertidas de la administración, básicamente por los cambios que ha sufrido la lista de recintos comprometidos. El año pasado fue una de las piedras de tope en la discusión del presupuesto  correspondiente a la cartera y que llevó a que su titular, la ministra Carmen Castillo fuera interpelada en la Cámara, en una instancia marcada por el “lento” avance en infraestructura.

“Lo que podemos decir casi un año después, es que el compromiso del “20, 20, 20” se va a cumplir”, dijo el vocero de Gobierno, Marcelo Díaz, en la cita donde además se presentó la maqueta de los hospitales de Talca y Viña del Mar.

El discurso del Ejecutivo está centrado en mostrar imágenes con las “obras reales del estado de avance”. Por ello, durante dos meses recopilaron la información audiovisual que será viralizada los próximos días en redes sociales.

Esta campaña se instala a pocas semanas que se ingrese la Ley de Presupuesto 2017, instancia en que la discusión por la partida de Salud nunca ha sido fácil, menos ante la preocupación de un escenario económico más apretado que otros años. A lo que se suma una deficiente evaluación de la última encuesta CEP, donde la gestión en esta área fue calificada apenas con un 2.8 de nota.

“No es un ministerio de manejo liviano”, señaló Castillo cuando fue consultada por la evaluación de su sector y reiteró que lo que se está “haciendo en infraestructura es algo nunca visto en la salud pública”.

Con un presupuesto 2016, de $496 mil millones para el ítem construcción, las cifras consolidadas que entregó el Ejecutivo son miradas con recelo desde Congreso. Varios parlamentarios tanto de la Nueva Mayoría como de la oposición creen que el compromiso de edificación de los  20 hospitales iniciales, más 7 que agregó después del Gobierno,  no logrará cumplirse al final de esta administración.

“Se le falta a la verdad a los chilenos en esta materia. Estamos muy lejos de cumplir”, comentó el diputado DC y miembro de la comisión de Salud, Gabriel Silber.

Silber puso, como ejemplo, la petición de un nuevo hospital de la zona norte de la Región Metropolitana, la que hoy está en proceso de estudio.  “No hay ni terreno ni proyecto y estamos con un Gobierno de salida”, aseguró.

Según las cifras oficiales de los 20 centros que deberían estar listos para del 2018, 8 están con menos del 30% de avance.

“No creo que sea posible cumplir ese ambicioso cronograma”, confesó el diputado PPD, Marco Antonio Núñez.

Punto de vista compartido con el jefe de bancada socialista, Juan Luis Castro que destacó que primero será “necesario conocer los pasos a pasos de inversión” para el próximo año.

Por ello, citarán nuevamente a la ministra de Salud a la comisión de la Cámara para analizar estos avances y para discutir la situación actual de los centros hospitalarios.

Mientras el Gobierno presentaba fotografías y datos, decenas de pacientes y funcionarios denunciaban el colapso de uno de los centros de urgencia más importante del Servicio Metropolitano Occidente, el Hospital San Juan de Dios.

Más de 10 horas de espera para ser atendidos y más de 50 pacientes hospitalizados en los pasillos fueron las cifras que alertaron al ministerio de Salud.

La secretaria de Estado evitó referirse a que esto es un “colapso” y culpó al incremento de las enfermedades respiratorias. La “curva va en ascenso”, explicó la titular de Salud y culpó al efecto de influenza AN1H1 que sobrecargó el sistema en casi un 30% más de consultas.

Pero lo sucedido en el hospital San Juan de Dios, no es aislado. Aunque las autoridades aseguran que el peak, será en dos semanas más, a principio de agosto, se vivió una crisis similar en el Hospital San José.

“Esto es un tema reiterado. Cuando la ministra dice que es un tema puntual es una bofetada a todos los funcionarios y pacientes que se atienden en ese lugar”, dijo la diputada independiente, Karla Rubilar.

Por eso, este escenario alertó  a varios parlamentarios que ven en el sistema de salud, una “bomba de tiempo” que puede estallar igual que la discusión por las pensiones.

“Si el Gobierno encapsula este tema o lo minimiza, del punto de vista de cómo se están ejecutando las prioridades en salud, claramente nos va a estallar en la cara en lo político”, advirtió el diputado Silber.

Diagnóstico que fue compartido por Karla Rubilar, quien aseguró que los cambios a las AFP no se puede dar “sin discutir el sistema de salud que tenemos”.

“Estoy convencida que si la discusión de pensiones no se da completa con seguridad social, incluyendo salud, la próxima marcha será de la gente reclamando por salud”, señaló la parlamentaria.

Para la senadora UDI y miembro de la comisión de Salud de la Cámara Alta, Jacqueline Van Rysselberghe, “el Gobierno lee mal lo que la gente quiere”. La legisladora gremialista apuntó que Salud fue uno de los temas que más causó tensión en el oficialismo en la discusión del erario pasado. “Haber paralizado las concesiones el año pasado fue un error. Esos recursos podrían haberse focalizado en otras áreas”, añadió.

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