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Trump y el peso mexicano

logotipo de Pulso Pulso 20-10-2016

Durante los últimos años hemos visto más que nunca que la política y la economía están estrechamente unidas. Decisiones políticas condicionadas por la situación económica y economías al dictado de políticas. Van tan de la mano que ya no se distingue cuál es la primera. Como ejemplo basta con mirar a Europa, con sus economías rescatadas, intervenidas, subvencionadas y sus políticos maniatados por la troika: Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea.

El efecto de la política en la economía ya no se circunscribe sólo al país que está bajo esa política, sino a muchos otros. El Brexit no sólo afectará a la economía británica, también otros países sentirán en mayor o menor medida el efecto en función de la relación entre ellos, principalmente por su relación comercial.

Las elecciones en EEUU sin duda van a afectar a las economías de otros países, pero en el país donde se va a sentir sin duda con más intensidad y donde están siguiendo la campaña de los candidatos con casi tanto interés como en el propio EEUU, es en México.

La inmigración en general y México en particular están siendo temas centrales en la campaña de Trump y no precisamente en tono amistoso. Es tan poderoso el mensaje de Trump y su influencia en la economía si llegara a ser Presidente, que ya el peso mexicano está sufriendo en su cambio con el dólar desde que su candidatura se hizo realidad. Casi me atrevo a aventurar que se está produciendo mayor volatilidad en el tipo de cambio en el dólar/peso mexicano por las elecciones de EEUU que si fueran elecciones presidenciales en el propio México.

En el gráfico se puede observar el efecto en el peso mexicano según la evolución de las encuestas de los candidatos. La correlación entre la mejora en las encuestas de Trump y el peso mexicano es evidente, sobre todo los primeros días de agosto. Las subidas en popularidad de Trump frente a Clinton se traducen inmediatamente en una depreciación del peso, que se llegó a quedar a las puertas de los 20 pesos por dólar, cuando hace apenas dos meses estaba en los 18 pesos.

La volatilidad también se ha incrementado desde 15% a 19%. Los debates televisivos de los candidatos han tenido su medición en las encuestas y también su reflejo cambiario. En el primer debate en TV el 26 de septiembre, en el que Clinton salió vencedora, el peso retrocedió de 19,90 a 19,38; en el segundo debate, el 9 de octubre, en el que Clinton también fue la vencedora, el peso se apreció de 19,35 hasta 18,85, incluso abriendo con un gap de más de un 1% a la baja (hoy veremos el impacto del debate de anoche).

Fuente: RCP y AvaTrade.

Vista esta relación entre elecciones de EEUU y peso mexicano, podemos seguirla como espectadores y ver cuál anticipa a la otra o aprovechar esa ventaja e intentar rentabilizarla. Un peso mexicano más fuerte anticipa a Clinton como vencedora y un peso mexicano más débil anticipa a Trump como ganador. Por tanto, según lo anterior, deberíamos vender dólares y comprar pesos si creemos que Clinton gana y lo contrario si gana Trump.

Donde el peso tendría una reacción más violenta sería en el caso de una victoria de Trump, donde fácilmente podría romper al alza los 20 pesos, por lo que hay mucho recorrido por delante. En volatilidad las posibilidades son también varias y nos permiten diferentes estrategias. Clinton significaría vender volatilidad y Trump comprarla. A partir de aquí el abanico de estrategias es muy variado y con diferentes perfiles de riesgo. Las oportunidades están ahí, todavía tenemos por delante casi tres semanas y las elecciones el 8 de noviembre.

*El autor es director ejecutivo AvaTrade Chile.

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