Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Una real alianza público-privada

logotipo de Pulso Pulso 12-12-2016

Hace ya unos años que un grupo de diversos actores nos sentamos a conversar sobre el futuro de la minería y su contribución a que Chile dé el salto definitivo hacia el desarrollo. Sabíamos que avanzar en esa dirección requería del compromiso y la colaboración de todas las partes: Gobierno, empresarios, trabajadores, organizaciones sociales de los habitantes de los territorios donde opera la minería.

Por eso, nuestra primera prioridad fue crear una verdadera alianza público-privada, una que, dotada del compromiso real de los múltiples actores, construyera el espacio de colaboración que el desafío demandaba. Una alianza que logró construir una visión aterrizada en metas concretas y en la identificación de las acciones requeridas para lograrlas.

Alianza Valor Minero, en este mes de diciembre, celebra dos años. En este tiempo, nos hemos consolidado como alianza público-privada que trasciende las coyunturas políticas y económicas, y como una institución representativa de los múltiples intereses para el desarrollo de la minería en Chile, con un directorio caracterizado por la diversidad y representatividad de sus miembros. Nuestro avance se grafica en el avance hacia la visión que construimos: una minería virtuosa, inclusiva y sostenible.

Convinimos en que la minería tenía que ser virtuosa al transformarse en una plataforma de innovación y desarrollo del potencial productivo del país. En esa línea, hemos realizado un importante trabajo en la constitución de una mesa permanente de diálogo Productividad y Empleo, la que en coordinación con la Comisión Nacional de Productividad, hoy congrega a los principales gremios empresariales y sindicales mineros de Chile.

Asimismo, el Programa Alta Ley se encuentra ejecutando las iniciativas contenidas en su hoja de ruta para la innovación tecnológica, y Conicyt está realizando concursos públicos en la línea de investigación en minería por $2.500 millones, con el objetivo de expandir el número de investigadores de clase mundial y desarrollar un capital humano avanzado.

Convinimos también en que la minería tenía que ser sostenible, integrando en el diseño de sus operaciones las variables críticas que afectan el sistema socio-ambiental en que esta se desenvuelve. Así es como avanzamos en la creación de un Centro de Referencia Medioambiental, que permitirá asegurar la calidad de la información ambiental, química y biológica, promocionando un sistema de verificación de cumplimiento ambiental sustentado en servicios y laboratorios de categoría mundial. También se ha iniciado un esfuerzo público-privado para atraer el mejor conocimiento mundial con el propósito de reducir el tamaño e impacto de los relaves.

Finalmente convinimos en que la minería debía ser inclusiva, que dialogara con su entorno para lograr acuerdos de beneficio compartido y que distribuyera más ampliamente las bondades de la actividad extractiva, especialmente en el territorio donde esta opera.

Actualmente, las empresas mineras hacen una gran contribución al desarrollo del país, pero también una gran intervención en el territorio. Por lo tanto, requieren acordar con su entorno las condiciones en que van a operar y el beneficio que las personas pueden aspirar a obtener.

En esa misma línea, hace algunos días, en una reunión con la Presidenta Bachelet, anunciamos la puesta en marcha de uno de los proyectos emblemáticos de Valor Minero: el Diseño de un Sistema e Institucionalidad de Diálogo Permanente para Grandes Proyectos de Inversión. La iniciativa compromete el trabajo de un directorio transversal y de importantes actores del sector privado, público y de la sociedad civil, en el diseño de una política pública que agilice la tramitación y concreción de proyectos que cumplan con los más altos estándares internacionales, a través de un sistema de coordinación pública, diálogo permanente y mecanismos de resolución de conflictos, presentes a lo largo de todo el ciclo de los proyectos.

Sin lugar a dudas que estos dos años han significado grandes avances, pero aún hay múltiples desafíos pendientes que reclaman de colaboración y del compromiso de todos. A fin de cuentas, el Chile del futuro es una construcción compartida. Esta es la razón de ser de la Alianza Valor Minero que, esperamos, fructifique en impulsar los cambios que Chile necesita.

*El autor es presidente ejecutivo de Alianza Valor Minero.

Más de Pulso

image beaconimage beaconimage beacon