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V(B)otar

logotipo de Pulso Pulso 21-10-2016

Votar o Botar. Es la gran disyuntiva que enfrentarán los más de 14 millones de chilenos habilitados para participar en las elecciones de alcaldes y concejales del domingo. Porque, la verdad, pareciese haber más razones para quedarse en la casa que para acudir a las urnas. Botar, más que votar, los comicios.

Es que, convengamos, estos últimos dos años y medio han sido nada de pródigos para quienes gustamos del debate de los asuntos públicos. La política ha tenido más acción en los tribunales que en las sedes partidarias. Las principales instituciones republicanas (Ejecutivo, Congreso, partidos oficialistas y opositores, tribunales de justicia, etcétera) exhiben cifras magras de respaldo ciudadano.

La economía, por su parte, languidece con tasas de crecimiento que nos ubicarán en el presente año en el lugar quince entre 20 en Latinoamérica, por debajo de países como Haití, El Salvador y Nicaragua. No por nada el 85% de los chilenos cree actualmente que estamos estancados o retrocediendo. Y la conducción gubernamental ha estado permanentemente salpicada por episodios bochornosos, que se han intensificado en los últimos meses (jubilazos, padronazos, etcétera).

La guinda de la torta, el reciente cambio de gabinete, se hizo pensando más en reforzar la campaña del ex Presidente Lagos que en fortalecer la conducción de la Presidenta Bachelet, a quien le queda ni más ni menos que ¡un tercio! de su período. O sea, en buen chileno, tiraron la esponja, ganándose con ello amargos reproches tanto de tirios como troyanos.

Todo esto ha provocado un ambiente espeso hacia la actividad política, que se refleja en una actitud cotidiana de los ciudadanos que transita entre el desprecio y la indiferencia. Pero en democracia no es posible bajar la cortina. Porque, como lo repetía majaderamente Popper, es el único método que nos permite deshacernos en forma civilizada de los malos gobernantes. Y ahí está la clave de estos comicios municipales. Son una ocasión privilegiada para decirles no a los malos alcaldes, quizá los actores políticos que más inciden en la vida diaria de las personas. Pero estos comicios también pueden ser, a no dudarlo, una buena oportunidad para decirle no a un Gobierno chapucero e improvisador. Y para eso sólo queda votar (¡con v corta!).

*El autor es director ejecutivo Fundación Avanza Chile (@gblumel).

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