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Scicluna: “Hay que colaborar con la justicia civil”

logotipo de La Tercera La Tercera 13-06-2018 María José Blanco
Imagen 1Charles Scicluna © La Tercera Imagen 1Charles Scicluna

“Debemos, como Iglesia, colaborar con la justicia civil. El abuso de menores no es solo un delito canónico, también es un delito civil. Tenemos que colaborar con la justicia civil porque el bien común de la Iglesia y de la sociedad se convergen en la tutela de los menores”.

Con esta contundencia, el arzobispo de Malta y enviado papal para la misión pastoral en Osorno, Charles Scicluna, representó la cercanía que debe existir entre los protocolos de la justicia canónica y su par en materia civil.

“(Los dolorosos casos de abuso sexual de menores) son aún más trágicos cuando quien los comete es un eclesiástico. Las heridas causadas por semejantes actos son profundas y es una tarea urgente restablecer la confianza cuando ésta ha sido dañada”, agregó el maltés, tras participar junto al sacerdote español Jordi Bertomeu en la jornada de capacitación dirigida a canonistas que organizó el Consejo Nacional Cech de Prevención de Abusos y Acompañamiento a las Víctimas y la Asociación Chilena de Derecho Canónico (Centre UC), en la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica.

Seminario sobre abuso

La jornada de los enviados especiales del Papa comenzó hoy con una oración en la capilla de la Casa Central de la U. Católica. Posteriormente se reunieron en audiencia con el rector del plantel, Ignacio Sánchez, para luego dar inicio a la formación de canonistas de las distintas curias diocesanas de Chile.

Scicluna introdujo los principios a tener en cuenta en todo proceso canónico, y luego Bertomeu se refirió a las prácticas positivas y negativas que han existido en los casos chilenos.

Según los asistentes, una de las cosas que suscita mayor perplejidad dentro de la Congregación para la Doctrina de la Fe, órgano del Vaticano que indaga las denuncias que se presentan contra religiosos a nivel mundial, es el tiempo que se dedica a las investigaciones previas en Chile.

Justamente, acelerar este proceso fue una de las principales sugerencias planteadas por los enviados papales. “Nos pidieron explícitamente que lo hiciéramos mucho más rápido, cosa que llegaran los antecedentes a la Santa Sede y se pudiera tomar la decisión de qué tipo de proceso iniciar”, señaló la profesora de Derecho Canónico de la U. Católica y miembro del Consejo Nacional Cech, Ana María Celis.

Una vez finalizado el seminario, el arzobispo de Malta dijo: “Como señalé en México durante la Conferencia “Los Delicta Graviora en perjuicio de los menores”, la acogida de las víctimas denunciantes de abusos debe ser un principio rector en los procesos eclesiásticos”.

Recordando a Benedicto XVI, planteó “la necesidad de analizar los hechos con espíritu imparcial en todos los casos. Ésta es la labor que se atribuye al delegado en una investigación previa y ha de constituir la base de toda sentencia, de toda decisión, en todos los casos”. Scicluna agregó que, “para ayudar a establecer y admitir la verdad de lo realmente ocurrido en un caso concreto, el

Derecho Canónico ha desarrollado normas específicas para investigar el delito, para oír a la víctima y a los testigos, para la confrontación con el acusado, garantizando, al menos, un mínimo de lo que en jerga jurídica se conoce como “contradictorium” (cada parte tiene la posibilidad de defender sus argumentos y responder ante los de la parte contraria).

En esa línea, Scicluna dijo que “el Derecho Canónico también protege el derecho del acusado a defenderse, a conocer los motivos subyacentes a la decisión, y a la revisión de una decisión que le afecte. La víctima no sólo tiene derecho a presentar su acusación, sino que también puede presentarse como parte perjudicada en un proceso penal judicial”.

Celis señaló que “la oportunidad de tener a Mons. Scicluna y Bertomeu lamentablemente es una experiencia única. Lamentablemente, esto se ha suscitado por una realidad que tenemos hoy en Chile. No es para enorgullecerse de eso, pero sí creo que nos han dado un impulso, sobretodo para actuar coordinadamente”.

Añadió que “lo más relevante en este caso es que lo jurídico es una parte de la reparación. Por lo tanto, si hemos fallado en escuchar a las víctimas, tenemos que mejorar en eso”.

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