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¿Qué debe hacer el capitalismo para ser incluyente?

BBC Mundo BBC Mundo 27-05-2014 BBC Mundo
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Los hombres y mujeres que gestionan un tercio de los activos invertibles del mundo –alrededor de unos US$30.000 millones- están reunidos esta semana en Londres.

¿Su propósito? Conversar sobre maneras prácticas de "renovar el sistema capitalista".

Entre los personajes más destacados están Carlos, príncipe de Gales, el expresidente de EE.UU. Bill Clinton, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, y el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney.

Pero, ¿es posible arreglar el capitalismo?

Lynn Forester, fundadora de la conferencia "Capitalismo Inclusivo"

El capitalismo tiene que demostrarle a la sociedad en general que es un bosque que genera prosperidad y crecimiento dinámico.

A causa de los escándalos de los últimos cinco años y debido a la creciente desigualdad, son las empresas las que deben demostrar que lo que es bueno para la sociedad es también bueno para los negocios.

La responsabilidad está en nosotros, en la comunidad empresarial y los inversionistas.

El capitalismo inclusivo no es distinto del capitalismo consciente o el capitalismo progresista. Es un esfuerzo por dar a entender que el capitalismo es parte de una mejora de base amplia para toda la sociedad, que no está solo. Capitalismo inclusivo es buen capitalismo.

El capitalismo malo está manipulando las tasas Libor, está vendiendo instrumentos que son inversiones impropias para su inversor. Éste trata de tomar ventaja de los trabajadores y no se preocupa por la sostenibilidad de su cadena de suministro. Hay un montón de cosas que son mal capitalismo.

Es por eso que vemos tan poca confianza por parte del público general en el capitalismo, porque por mucho tiempo los empresarios hemos permitido su mal comportamiento. Tenemos que reconocer que hemos hecho mal algunas cosas.

Malcolm Brown, director de Asuntos Públicos de la Iglesia Anglicana

Sólo una cultura económica que ha dejado de preocuparse por las generaciones futuras podría sacrificar tan a la ligera los intereses de la gente y el florecimiento de largo plazo del mundo.

Si el capitalismo se trata de valor, no sólo el costo, debiera ser un factor en los intereses de nuestros nietos y sus nietos, que dependerán de lo que investigamos, invertimos y nos comprometemos hoy. Los antiguos capitalistas invirtieron y apostaron por un futuro que ellos no verían.

Nosotros somos ese futuro, pero al capitalismo hoy pareciera no importarle lo que pase después de nosotros.

El capitalista replicará: "El capitalismo sólo refleja su cultura circundante. No me culpes si una cultura del corto plazo engendra capitalismo a corto plazo".

El capitalismo es por lo general demasiado modesto respecto de su impacto y demasiado rápido a la hora de negar su responsabilidad. Hemos vivido tanto tiempo con el capitalismo que nos ha enseñado lo que somos y cómo comportarnos, pero su antropología es demasiado estrecha para enseñarnos a vivir bien.

El capitalismo es un complejo de ideas y prácticas en conflicto entre sí. La creatividad de esa tensión ha dado al mundo innumerables cosas buenas. Pero la tensión es inherentemente inestable y el capitalismo global de hoy se ha negociado tensión creativa para cortoplacismo inestable.

La necesidad más urgente es que el capitalismo recupere la idea de justicia intergeneracional, la creencia de que vale la pena invertir en la actualidad pensando en sus tataranietos.

Madsen Pirie, presidente y cofundador del Instituto Adam Smith

Cuando las personas se privan de algunos privilegios para invertir ese dinero, con la esperanza de obtener beneficios al proveer bienes y servicios que las personas necesitarán a futuro, lo llamamos capitalismo.

Se ha generado una riqueza que ha sacado a gran parte de la humanidad de la subsistencia y el hambre y nos ha permitido financiar medicinas para salvar vidas, educación y artes, así como las oportunidades y las comodidades materiales.

Así como la democracia puede ser corrompida por el populismo represivo, el capitalismo puede pervertirse por la "búsqueda de rentas", cuando las personas buscan obtener mayores ganancias de los bienes y servicios necesarios.

A veces utilizan su influencia política para sostener monopolios o para impedir el ingreso de nuevos participantes. A veces se utilizan los gobiernos para proporcionar subsidios de los contribuyentes, o para prohibir importaciones más baratas.

A veces incluso llegan a acuerdos con los gobiernos para usar dinero de los contribuyentes como cojín para tapar las pérdidas provocadas por su incompetencia o descuido. Estas formas de capitalismo le juegan en contra a los logros reales del capitalismo.

El capitalismo puede pervertirse por interés personal o vicios de la política.

Lo que el capitalismo debe ahora hacer es liberarse de estas perversiones y extender sus beneficios lo más ampliamente posible.

Se debe actuar contra las prácticas contrarias a la competencia para darle a la gente el poder de la libre elección. Se debe distribuir la propiedad del capital y la inversión lo más ampliamente posible a través de las cosas como las pensiones personales y cuentas de ahorro individuales.

Se deben reducir las barreras de entrada para que todos puedan aspirar a crear una empresa y se debe buscar un sistema fiscal que premie el éxito en vez de castigarlo.

El capitalismo debe convertirse en inclusivo, para que sea lo más fácil y lo más atractivo posible para el mayor número de personas.

Clive Menzies, fundador de Pensamiento Crítico

Un estudio de 2011 en New Scientist reveló que 147 "superentidades" controlaban el 40% de 43.060 empresas transnacionales y el 60% de sus ingresos. El estudio se basó en los accionistas y directores, pero no revela la propiedad y control oculto detrás de estas empresas, fideicomisos y fundaciones benéficas. La evidencia sugiere que el capital podría estar aún más concentrado que lo que indica el estudio.

Este poder sin estado domina la política, los medios de comunicación y la educación. El capitalismo financiero pretende rentabilizar y controlarlo todo, influir en la legislación para regular a su favor.

El poder sin estado se extrae de tres defectos fundamentales del sistema económico, el cual evolucionó en beneficio de la clase dominante durante siglos:

Sin embargo, estos defectos han sido borrados del discurso económico.

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