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“Comandante Ramiro” pide rebaja de penas por crimen de Guzmán y secuestro de Edwards

La Tercera La Tercera 15-10-2016
© La Tercera

En la Cárcel Federal de Porto Velho, Brasil, ubicada cerca de la frontera con Bolivia, está actualmente uno de los hombres más buscados de los años noventa: el ex miembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) Mauricio Hernández Norambuena.

El “comandante Ramiro”, como era conocido al interior del grupo subversivo, está en ese país desde 2002, cuando fue detenido por el secuestro del empresario Washington Olivetto, y actualmente cumple una sentencia de 30 años, la que una vez terminada será expulsado y enviado a Chile para enfrentar estos procesos judiciales.

Su nombre fue el foco del trabajo policial tras el retorno a la democracia a raíz de su participación en el asesinato del senador UDI Jaime Guzmán el 1 de abril de 1991, y en el secuestro de Cristián Edwards, en septiembre de ese año. Por ambos hechos fue condenado a cadena perpetua simple, o sea a los 20 años podía acceder a beneficios, y estuvo recluido en la Cárcel de Alta Seguridad hasta el 30 de diciembre de 1996, cuando junto con tres subversivos escapó del recinto penal.

Han pasado casi 20 años desde la fuga, y por este motivo es que el 15 de septiembre Hernández Norambuena pidió al ministro en visita del caso, Mario Carroza, que aplicara una rebaja a sus sentencias aplicando la media prescripción de las penas por ambos delitos.

“Desde la evasión desde la Cárcel de Alta Seguridad hasta hoy han pasado 19 años, 8 meses y 15 días. El artículo 103 del Código Penal establece la media prescripción como una circunstancia, para estos efectos, minorante de la pena cuando ha transcurrido la mitad del tiempo exigido para la prescripción (total) de la pena”, señala el escrito que presentó su abogado, Alberto Espinoza.

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Agrega que ese plazo “es de 15 años (en el caso del presidio perpetuo), el que comienza a correr desde el quebrantamiento de la condena” y señala que en caso de que el sentenciado esté en el extranjero ese período se duplica, o sea, se cuenta un día de prescripción cada dos días de ausencia. “Pido que se le rebaje las penas al máximo establecido en la ley, considerando las condiciones extremas e inhumanas de encarcelamiento que ha debido soportar Mauricio Hernández en Brasil”, concluye el abogado del “comandante Ramiro”.

En caso de ser aceptada esta petición por parte de Carroza, ambas sentencias tendrían un reducción drástica. Esto ya ocurrió con otro de los condenados por el homicidio de Guzmán, ya que la Corte Suprema decidió aplicar la media prescripción a Enrique Villanueva Molina, quien fue condenado por la Corte de Apelaciones a presidio perpetuo, y el máximo tribunal decidió que recibiera una pena de cinco años de libertad vigilada.

Las respuestas

Luego de que se hizo esta presentación, se solicitó la opinión de la fiscal judicial de la Corte de Apelaciones de Santiago, María Loreto Gutiérrez, quien emitió un informe en que recomendaba a Carroza rechazar la petición bajo el argumento de que si bien el plazo de prescripción estaría cumplido, “debe considerarse que el sentenciado se ausentó del territorio, que cometió un nuevo delito y que de acuerdo al Código Penal debe estar presente en el juicio, lo que no se cumple”.

En la misma línea, la abogada procuradora de Santiago del Consejo de Defensa del Estado (CDE), Irma Soto, pidió el rechazo de la petición del ex miembro del FPMR: “El no se ha presentado, y en esto la alocución hace referencia a la presentación voluntaria, lo cual no ha acontecido puesto que se encuentra cumpliendo la pena privativa de libertad que le fuera impuesta por la justicia brasileña”.

Además, agregó que otro de los requisitos para contar el plazo de la prescripción es que haya sido encontrado una vez transcurrido la mitad de la pena impuesta, lo que a parecer del CDE no ocurrió en su caso. “Hernández Norambuena fue ‘habido’ por la justicia chilena en 2002, fecha en la cual se iniciaron los trámites de extradición, la cual fue exitosa y quedó supeditada al cumplimiento de su pena en el extranjero. En conclusión, desde la fuga hasta que fue habido, sólo habían concurrido tres años de plazo de prescripción de la pena (habían pasado seis años y al estar en el extranjero se cuenta un día de prescripción por cada dos fuera del país)”.

Lesa humanidad

En tanto, Sofía Hamilton, abogada de la UDI, argumento que el asesinato de Guzmán es un crimen de lesa humanidad y, por lo tanto, es imprescriptible. Junto con esto, también planteó que los plazos y requisitos no se cumplen.

“(Esta característica) surge a raíz de la protección internacional de los derechos humanos que debe ser observada por los Estados, encontrándose imposibilitados de aplicar medidas que aseguren la impunidad (…) no se cumple ninguno de los supuestos y requisitos que permitan al condenado solicitar la prescripción gradual de la pena”, indicó en el escrito.

La profesional explicó que “el homicidio tuvo un móvil político y su propósito era obstaculizar. desestabilizar e impedir el proceso de transición democrática (…) este es un atentado al derecho de autodeterminación del pueblo chileno al ser asesinado un senador de la República, representante de la soberanía popular”.

El juez recibió un informe de la PDI sobre el caso, por lo que sobre la base de estas argumentaciones deberá decidir el destino de “Ramiro”.

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