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“Eduquemos en el amor, no en el odio”

dw.com dw.com 16-06-2016 Christoph Strack (MS/ERS)
Un momento del acto de conmemoración © 2016 DW.COM, Deutsche Welle Un momento del acto de conmemoración

Cem Özdemir, líder de los verdes alemanes, de origen turco, fue el ponente de la emotiva conmemoración del genocidio contra los arameos por parte del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial.

La ceremonia da comienzo con dos palabras pronunciadas por Özdemir: “Brich Ramscho”, que significa “Buenas tardes” en armenio. Los 350 asistentes que abarrotan la catedral francesa de la plaza berlinesa de Gendarmenmarkt estallan en aplausos. Trece días después de la resolución del Parlamento alemán sobre el genocidio armenio y otras minorías cristianas, tiene lugar este acto de recuerdo a las víctimas de la masacre contra la comunidad arameo entre 1915 y 1916. Desde el pasado año, víctimas que incluyen a cristianos sirios e iraquíes, así como cristianos griegos ortodoxos de aquella región conmemoran cada 15 de junio esa barbarie. En Berlín conviven hoy día cuatro comunidades sirio-ortodoxas, además de cristianos iraquíes –los caldeos- y otros grupos ortodoxos. Según estimaciones, alrededor de 150.000 de los llamados arameos residen actualmente en Alemania.

“Falta el embajador turco…”

“Aquí falta alguien”, dice Özdemir al inicio de su discurso. “Qué bonito hubiera sido haber podido saludar al embajador turco en Berlín o a un muftí.” Más aplausos. “Estoy seguro de que, algún día, conmemoraremos juntos este día”. Y el líder verde argumenta entonces que quién hubiera pensado que fuera posible una resolución casi unánime del Parlamento alemán. En ese momento, se produce un silencio absoluto en la sala.

El discurso de Özdemir supone su primera gran aparición pública en Berlín tras la oleada de críticas turcas y las numerosas amenazas de muerte recibidas desde la resolución sobre el genocidio armenio. Más de media docena de agentes de seguridad personal observan al público durante la velada y protegen al orador. Aunque las palabras de Özdemir miran hacia el futuro, el líder verde recuerda el duro tono empleado por Ankara y la exigencia del presidente Erdogan de que los diputados de origen turco del Parlamento alemán deben someterse a un análisis de sangre. “Fui a un control rutinario donde mi médico y tuvieron que sacarme sangre. Aunque le insistí, el doctor no pudo certificar la nacionalidad de la sangre que corre por mis venas. Yo soy un ciudadano del mundo”, dice. Además, recuerda la parte de responsabilidad alemana en el genocidio armenio: diplomáticos, funcionarios, militares y misioneros alemanes “sabían perfectamente lo que sucedía”. Özdemir también saluda la decisión del presidente del Parlamento, Norbert Lammert, de emitir una resolución sobre la masacre alemana de los pueblos herero y nama en la actual Namibia.

Seguridad personal y selfies

Antes y después del discurso, muchas personas se acercan a dar las gracias a Özdemir y a hacerse selfies con él. La televisión armenia lo entrevista y él se muestra tranquilo, decidido y casi optimista. “El 2 de junio no concluyó el debate”, advierte. “La resolución parlamentaria sobre Armenia es el principio de debates y proyectos más importantes”. Özdemir, que se presenta a sí mismo como musulmán suevo, cita entonces un fragmento del Cantar de los cantares, del Nuevo Testamento, sobre la necesidad de transmitir amor y respeto a los niños y “educarlos no en el espíritu del odio, sino en el del amor.”

Tras sus palabras, música y una plegaria conjunta de obispos sirios. También hablan representantes de las comunidades arameas y lo hacen sin pelos en la lengua. Tras los agradecimientos y alabanzas al jefe de la bancada de la CDU en el Parlamento, Volker Kauder, y sobre todo, a Özdemir, siguen las críticas hacia la canciller, Angela Merkel, que “reacciona de forma tibia e inocua hacia Erdogan”. Josef Kaya, de la Fundación de Estudios Arameos, dice que el Parlamento debería multar a quien niegue el genocidio y poner en marcha una comisión histórica para la elaboración de la masacre. La historiadora Dorothea Weltecke, profesora de Historia de las Religiones en la Universidad de Costanza, pone como ejemplo la Comisión Histórica Independiente sobre el papel del ministerio de Exteriores durante la época del nacionalsocialismo. Y Daniyel Demir, presidente de la Asociación Federal de Arameos en Alemania, mira al presente: “Actualmente, se produce en Siria e Irak una destrucción bárbara de otra patria histórica del cristianismo. Y, como hace cien años, se mira hacia otro lado. Eso es justo lo que no debe pasar”.

Autor: Christoph Strack (MS/ERS)

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