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Albania: casas de veraneo con riesgos

dw.com dw.com 13-07-2016 Lindita Arapi (RMR/PK)
© 2016 DW.COM, Deutsche Welle

¿Aventura o inversión inteligente? Muchos europeos se interesan por los apartamentos vacacionales en la costa albanesa, no solo por los bajos precios.

Albania es un país para descubrir. A los extranjeros que iban allí antes de vacaciones se los consideraba con frecuencia aventureros y algo locos. En la actualidad, muchos europeos se han animado a dar el gran salto y compran allí bienes inmuebles a orillas del Mar Adriático y del Jónico.

Svein Augland es uno de los nuevos habitantes de Albania. “Solo sabía que Albania era un país comunista y había oído historias horrorosas sobre las mafias”, dice el noruego. Y continúa: “Mi primera impresión fue que tenía un clima maravilloso, pocos turistas, gente simpática y una comida muy sana. También es importante que se puede llegar muy bien desde Noruega. Antes teníamos una casa en Brasil.” Para Augland, Albania se parece a Italia o a Grecia y, en comparación con esos destinos turísticos del sur europeo, es hasta cierto punto un país intacto.

Más compradores británicos tras el “brexit”

Suecos, daneses, franceses, polacos compran casas vacacionales en el país y, desde el año pasado, los ucranianos también empezaron a descubrir Albania. LLir Konomi, gerente de la agencia inmobiliaria Albanian Property Group, dice que el comportamiento de los compradores entre el este y oeste europeo varía. “Mientras que los noruegos desean comprar un apartamento amplio, los ucranianos dan importancia a que sea barato”, añade Konomi. “Ahora observamos que tras el “brexit”, los clientes británicos muestran mucho interés, un 15 % más que antes”.

El mercado inmobiliario en la Riviera albanesa está definitivamente sacando provecho del crecimiento turístico. Además de los cientos de miles de kosovares que pasan sus vacaciones en el país, llegaron más de 620.000 turistas de otros países a Albania en 2015, según datos de la Aduana albanesa.

“Hasta ahora no hemos percibido ningún aumento del crimen”

Un apartamento de veraneo cuesta entre 30.000 y 60.000 euros. Muchos europeos piensan en comprar, porque tienen en cuenta los bajos intereses actuales. Esto es lo que también ha convencido a Hans Dieter Blaser, de Múnich. Se compró un apartamento en Saranda. “El precio está bien, teniendo en cuenta el riesgo de inversión en el país. La ubicación es excelente. En general, estoy muy satisfecho”, dice.

La ciudad costera preferida de los compradores extranjeros es Saranda. Desde ahí se puede viajar muy rápidamente a Korfu, Grecia, donde hay un aeropuerto, una ventaja para la pequeña ciudad albanesa. El noruego Christen Dale confirma que la situación geográfica de la ciudad también es un punto a favor a la hora de adquirir un apartamento: “Fuimos allí de vacaciones y el lugar nos gusta cada vez más. Hemos oído que hay criminalidad, pero hasta ahora no hemos visto nada de eso. Saranda me parece más tranquila que cualquier otra pequeña ciudad noruega. El único problema es el idioma, pero conocemos a muchos albaneses que hablan inglés”.

Construcciones ilegales en la costa

Pero la aventura albanesa oculta otro gran riesgo, advierten varios clientes de Albania Property Group. En el país hay muchas construcciones ilegales, sobre todo, en la costa. Por eso, Christen Dale prefiere comprobar el contrato de compra en detalle: “La administración no reacciona bien, el proceso notarial no fue fácil”. No tiene todavía el registro de la propiedad.

LLir Konomi reconoce que el complicado camino hacia el registro de la propiedad de los nuevos inmuebles es el mayor obstáculo al que se enfrenta el desarrollo turístico del país. “Nosotros prestamos mucha atención al tema y comprobamos que todo esté bien antes de realizar ofertas a los clientes extranjeros. Pero es verdad, faltan los registros de la propiedad”.

Svein Augland dice que “Albania es al mismo tiempo un país desarrollado y subdesarrollado”. Muchos albaneses desean una reforma judicial profunda con los consiguientes cambios para el país. Pero hasta que esos deseos se cumplan, podrían pasar muchos veranos para los autóctonos, turistas y clientes extranjeros.

Autor: Lindita Arapi (RMR/PK)

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