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Alemania busca recuperar la normalidad

dw.com dw.com 23-07-2016

Tras la matanza que se registró en Múnich este 22 de julio, un suceso que conmocionó a la sociedad germana, los habitantes de Alemania buscan digerir lo ocurrido, pero no todos suspenden sus actividades debido al duelo.

Los habitantes de Múnich se esfuerzan por volver a la normalidad tras la noche de horror que les hizo vivir el asesinato de nueve personas a manos de un adolescente fuertemente armado este 22 de julio. “Fue un solo atacante y está muerto. Ya no genera ningún peligro y eso es ahora lo más importante para nosotros”, dijo el jefe de la Policía muniquesa, Hubertus Andrä, aludiendo al joven germano-iraní de 18 años que, presa de un ataque de locura homicida (“amok”), terminó suicidándose cuando las fuerzas de seguridad lo confrontaron.

La máxima autoridad de Baviera, Horst Seehofer, ordenó izar las banderas a media asta cerca del lugar de la matanza –donde muchas personas depositan flores y encienden velas en memoria de los fallecidos– y en el resto del Estado federado. Seehofer dijo que los representantes del Gobierno regional expresarán su duelo en una ceremonia parlamentaria el próximo 31 de julio y que, hasta entonces, éstos se abstendrán de participar en eventos festivos, como las tradicionales “Bierzelten”, las carpas bávaras destinadas al consumo de cerveza.



La ópera sonará en Bayreuth

De que el suceso en cuestión ha conmocionado a la sociedad germana no cabe duda. No obstante, sus habitantes intentan digerir lo ocurrido y, al mismo tiempo, recuperar la normalidad. No todos han suspendido sus actividades debido al duelo. Ni siquiera en Baviera. Como muestra, un llamativo botón: por primera vez en décadas, y por respeto a las víctimas mortales de los ataques de este 22 de julio, el Festival de Ópera de Bayreuth será inaugurado sin extender la alfombra roja con que suele recibir a sus invitados más prominentes; pero el festival tendrá lugar.

Este lunes (25.7.2016), el espectáculo abrirá su nueva temporada entre reforzadas medidas de seguridad y con el estreno de un “Parsifal” muy peculiar, concebido por Uwe Eric Laufenger y presuntamente cargado con críticas hacia el Islam. Aunque los investigadores sostienen que el homicida de Múnich no actuó movido por motivos ideológicos o religiosos y algunos medios lo describen como más cercano al extremista de derecha noruego Anders Behring Breivik que a los yihadistas del Medio Oriente, el temor al terrorismo islamista se siente en Bayreuth.



La población LGBTI marchó en Berlín

Aún así, la ópera volverá a sonar en esa ciudad bávara este año. Mucho más al norte, en Berlín, la tradicional marcha político-festiva para reivindicar los derechos de las lesbianas, los gays, las personas bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI) atrajo a cientos de miles de personas este sábado (23.7.2016). Consultados por la prensa, algunos participantes explicaron que precisamente ante tragedias como la de Múnich había que defender la forma de vida de una ciudad abierta como Berlín. Eso mismo se dijo en París tras los atentados que sacudieron a esa urbe.

La marcha fue inaugurada por el alcalde de la capital alemana, Michael Müller, quien recordó que todavía queda mucho por hacer en este país europeo contra la intolerancia y la discriminación de la que es objeto la población LGBTI. El evento fue precedido por un acto conmemorativo de los homosexuales asesinados por los nacionalsocialistas y perseguidos en Alemania después de la guerra. La directora de la Oficina Federal contra la Discriminación, Christine Lüders, pidió indemnizar a las decenas de miles de víctimas del artículo 175, que castigó la homosexualidad hasta su derogación en 1994.

En otras palabras, la vida continúa en Alemania, con duelo, por una parte, con música y protesta, por otro lado.

Evan Romero-Castillo ( EFE / dpa / epd / Deutschlandfunk )

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