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Francisco terminó su visita a Tierra Santa con nuevos llamados a la paz

logotipo de Tiempo Argentino Tiempo Argentino 27-05-2014 Tiempo Argentino
Francisco terminó su visita a Tierra Santa con nuevos llamados a la paz © INFOnews Francisco terminó su visita a Tierra Santa con nuevos llamados a la paz

El Papa Francisco terminó ayer su visita de tres días a Medio Oriente con una misa en el Cenáculo, la habitación donde según la tradición católica tuvo lugar la Última Cena, lugar en el que recordó que allí "nació la Iglesia". Horas después, un incendio provocado se desató en un templo vecino, según afirmó  el portavoz de la Abadía de la Dormición de María: "Alguien entró a la iglesia, bajó a la cripta, se apoderó de un libro usado por los peregrinos, fue a la sala del órgano y le prendió fuego, quemando algunas cruces de madera", explicó el monje.
"Salir, partir, no quiere decir olvidar. La Iglesia en salida custodia la memoria de lo que aquí ocurrió", agregó Francisco. El Cenáculo –subrayó– "nos recuerda el servicio, el lavado de pies que realizó Jesús, como ejemplo para sus discípulos. Lavarse los pies los unos a los otros significa acogerse, aceptarse, amarse, servirse mutuamente. Quiere decir servir al pobre, al enfermo, al excluido."
El edificio construido en el siglo XV, en cuya planta superior se encuentra la habitación donde tuvo lugar al Última Cena, también es sagrado para el judaísmo. Esto se debe a que en la planta baja se encuentra presuntamente la tumba del rey bíblico David. El sábado hubo una manifestación de los judíos ortodoxos en contra de que el edificio, que de facto pertenece a Israel, sea usado por los cristianos.
Durante el día, Francisco rindió homenaje a los judíos muertos en el Holocausto y en ataques suicidas de las últimas décadas, y besó las manos de sobrevivientes de las masacres nazis. También realizó emotivas visitas al Muro de los Lamentos y otros de los lugares más sagrados para los judíos.
Por pedido del gobierno de Israel, Francisco se desvió de su ajetreado itinerario para rezar en el monumento a las víctimas del terrorismo en Jerusalén y dedicó toda su atención al Estado judío luego de expresar el domingo un fuerte apoyo a la causa palestina.
En su visita al complejo dedicado a las víctimas del Holocausto en Yad Vashem, el Papa se arrodilló ante una cripta que contiene cenizas de las víctimas y colocó una ofrenda de flores blancas y amarillas en el Salón de la Recordación. Posteriormente, besó una por una las manos de media decena de sobrevivientes en señal de humildad y honor mientras escuchaba historias de sus seres queridos muertos por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
"¡Nunca más, Señor, nunca más!", exclamó Francisco. "Aquí estamos, Señor, avergonzados por lo que el hombre, creado a tu imagen y semejanza, fue capaz de hacer." En el libro de huéspedes escribió la misma frase y añadió: "Con vergüenza por el hecho de que el hombre se hizo dueño del mal; con vergüenza de que el hombre se convirtió en Dios y sacrificó a sus hermanos. ¡¡Nunca más!! ¡¡Nunca más!!"
Joseph Gottdenker, nacido en Polonia en 1942, dijo que le relató brevemente al Papa cómo los católicos lo ocultaron y salvaron cuando era niño. Gottdenker, quien reside en Canadá, dijo que se sintió más emocionado de lo que había previsto al conocer a Francisco. "La gente católica que me salvó y arriesgó las vidas de toda su familia para salvarme, hoy están mirando y están orgullosos al verme conocer al líder de su fe", dijo Gottdenker después de la ceremonia.
Horas antes, Francisco rezó en el Muro de los Lamentos de Jerusalén, el lugar de oración más sagrado para los judíos. El Papa inclinó la cabeza mientras oraba y tocó la pared, la única que sigue en pie del segundo templo bíblico. Dejó en una de las grietas del muro una nota con el texto del "Padre nuestro" escrito en castellano.
Francisco modificó su agenda original para visitar un memorial a víctimas israelíes del terrorismo antes de viajar al Museo del Holocausto de Yad Vashem. También dejó una ofrenda en la tumba del fundador del sionismo moderno Theodor Herzl.
El viaje de Francisco estuvo marcado por su sorpresiva invitación a los presidentes de Israel, Shimon Peres, y de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmmud Abbas,  para que acudan al Vaticano a rezar por la paz el mes próximo, convite que ambos aceptaron y que se realizaría el 6 de junio. "El encuentro en el Vaticano será una reunión de oraciones, no servirá para hacer una mediación. Nos reuniremos para rezar. Luego cada uno regresará a su casa", aclaró el Papa en avión que lo llevó de regreso a Roma.
Francisco inició su jornada quitándose los zapatos para entrar al Domo de la roca, un templo icónico localizado en el tercer lugar más importante para los fieles al Islam. El domo dorado consagra la roca donde los musulmanes creen que el profeta Mahoma ascendió al cielo.
Al dirigirse al gran muftí de Jerusalén, Mohammad Hussein, y otras autoridades musulmanas, Francisco hizo a un lado las palabras que llevaba preparadas y se dirigió a estos no sólo como "queridos amigos" sino que los llamó "hermanos". "Que nos respetemos y amemos como hermanos y hermanas", dijo. "Que aprendamos a comprender el sufrimiento de otros. Que nadie abuse del nombre de Dios a través de la violencia." Hussein es una figura polémica porque hace unos años justificó la violencia en la lucha contra los judíos. Por ello, el gesto del Papa no sentó bien en Israel. El gran muftí es elegido por el presidente palestino y es el responsable de todos los lugares santos del Islam en Jerusalén. El complejo de la mezquita, llamado el Noble santuario por los musulmanes y Templo del monte por los judíos, es el corazón de las disputas territoriales y religiosos entre Israel y sus vecinos árabes. «

     

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