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Las cuentas pendientes tras el huracán Katrina

La Tercera La Tercera 15-08-2015

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© La Tercera

“A Nueva Orleans le va bien y mal al mismo tiempo”. Cuando han pasado 10 años desde que el huracán Katrina devastó todo a su paso, esa es la frase que más se repite. El 29 de agosto de 2005 la tormenta tocó tierra en el sureste de Louisiana, matando a 1.833 personas en la costa del Golfo y desplazando a 400 mil de la ciudad, cuna del jazz. Cuatro de cada cinco casas, es decir, el 80% de las viviendas, quedaron bajo el agua.

Una década después, las cosas parecen haberse recuperado. Según información de Data Center, un grupo de investigación de Louisiana, 40 de los 72 barrios de Nueva Orleans ha recuperado más del 90% de su población y de ellos 16 distritos tienen más residentes ahora que cuando los diques colapsaron. Eso sí, la recuperación no ha sido pareja, ya que cuatro de los sectores más pobres, incluyendo el Lower Ninth Ward, se encuentran en gran parte abandonados, con menos de la mitad de habitantes que tenía antes de la tormenta.

“Una de las primeras cosas que uno nota son los terrenos vacíos, donde en vez de casas ahora hay malezas y pasto sin cortar. Algunas de las calles están repletas de hoyos, al punto que los autos tienen dificultadas para transitar. Hay unos cuantos negocios de abarrotes y puestos de comida rápida, pero no hay supermercados”, describió el periodista Greg Allen de la cadena NPR.

Los que contaban con los medios evacuaron el lugar antes de que Katrina tocara tierra y en los años siguientes intentaron volver para reconstruir sus vidas, pero no les fue simple. De acuerdo a un artículo de la publicación Mother Jones, en octubre de 2005 las tropas de la Guardia Nacional bloquearon a más de 10 mil personas que intentaron visitar sus propiedades en Lower Ninth Ward, el distrito más grande de la ciudad, donde viven principalmente afroamericanos y el que sufrió más daño por el huracán. Tres años después miles de personas seguían viviendo en remolques.

Auge turístico

De acuerdo con un reporte de la National Public Radio, sólo el 37% de la población pudo volver al que antes fuera un barrio vibrante, el mismo que en 2000 tenía una población de 14 mil habitantes.

Este distrito está separado de la ciudad por el canal industrial y durante la tormenta sus paredes cedieron, haciendo que el agua ingresara y sacara las casas de sus cimientos. Se produjo una inundación de 3,6 metros de profundidad y que se mantuvo en el área durante semanas. Fue el último barrio en recuperar los servicios básicos y el último en secarse.

Pero en otros vecindarios, la ciudad ha logrado reinventarse e incluso vive un auge del turismo. Por ejemplo, en 2006, un año después de la tragedia, sólo recibía 3,7 millones de visitantes, mientras que el año pasado esta cifra subió a 9,5 millones. Hoy, Nueva Orleans tiene 600 restaurantes más que hace 10 años y la ocupación hotelera es más alta que cuando Katrina arrasó con todo.

También han surgido otras atracciones turísticas más allá del Distrito Francés, el Barrio del Jardín y el Museo Nacional de la Segunda Guerra Mundial. Ahora los visitantes pueden ir también a Bywater, la zona de moda; al nuevo Parque Crescent, que está junto al río Mississippi, y al reconstruido e histórico mercado St. Roch, que fue destruido por las inundaciones.

Cada día, la emblemática calle Bourbon se ve repleta de personas paseando, mientras que la música en vivo sale de los bares ubicados uno al lado del otro en la Calle Frenchmen, en el barrio Marigny y el arte llama a sus seguidores desde las galerías de la Avenida Sant Claude.

“Es un momento fantástico para venir”, dijo al sitio web de turismo Skift, Diana Schwan, autora de una guía de viajes sobre Nueva Orleans. “La energía post Katrina que ha surgido es de locos. Es muy entretenido y emocionante”, añadió.

Incluso más, si la ciudad siempre fue conocida por su gastronomía, como los mariscos del Golfo, la cocina Creole, los sandwiches po’boys y la sopa Gumbo, ahora los restaurantes étnicos están en auge, lo que la ha convertido en un nuevo centro culinario.

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