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Los europeos y un brexit en carne propia

dw.com dw.com 24-06-2016 Evan Romero-Castillo ( EFE / dpa / Reuters )

Este 24 de junio, hasta los europeos más indiferentes se vieron obligados a enfrentarse con las consecuencias que el referendo británico en torno al brexit tendrá para sus países y hasta para sus propias vidas.

Puede que muchos europeos hayan logrado ignorar el debate continental en torno al brexit por considerarlo improbable. “¿Para qué preocuparse por algo que no va a ocurrir?”, habrá pensado más de uno. Pero, a más tardar este viernes (24.6.2016), tan pronto se dio por hecho que la mayoría de los electores británicos había votado porque el Reino Unido se deslindara del bloque comunitario, hasta los menos angustiados se vieron obligados a enfrentarse con las consecuencias que ese sufragio tendrá para sus países, y hasta para sus propias vidas.

Las primeras noticias del día aludían al desplome de las bolsas de valores europeas bajo el influjo del brexit. Con el paso de las horas, sus secuelas adquirieron visos menos abstractos y más inquietantes. ¿Qué será de los ciudadanos comunitarios que viven, trabajan y estudian en el Reino Unido, y de los británicos radicados temporal o indefinidamente en la Unión Europea? ¿Y qué hay de los escoceses y de los norirlandeses, quienes, al contrario de sus compatriotas, apoyaron mayoritariamente la permanencia del Reino Unido en el bloque?



Los británicos en la UE

Las autoridades de estas dos naciones no tardaron en levantar la voz. Edimburgo aseguró que haría “todo lo posible” por mantener a Escocia en las filas de la UE, incluyendo convocar a un nuevo plebiscito para alcanzar su independencia. También descontenta, Belfast le pidió a Londres que organizara un referendo sobre la unidad de Irlanda. Pero lo que más ha llamado la atención de algunos observadores es la reacción que el brexit ha catalizado entre británicos de a pie que nunca soñarían con la disolución del Reino Unido.

De los 10.000 que residen en la Costa del Sol, “los que llevan más años viviendo aquí han expresado su deseo de adquirir la nacionalidad española”, cuenta Ana Skou, coordinadora del Departamento de Extranjería en el municipio malagueño de Mijas. Los unos temen ver limitados sus derechos como ciudadanos comunitarios –sobre todo en el área de la asistencia sanitaria gratuita– cuando el Reino Unido se retire de la UE. Los otros tienen miedo de que una eventual devaluación de la libra esterlina afecte sus pensiones y, en general, su calidad de vida.

Los británicos que vacacionan con frecuencia en España –y quienes les organizan los viajes desde el Reino Unido– le auguran cuantiosas pérdidas a la industria turística de ambos países. Los que visitan regularmente a familiares en la península ibérica ya se imaginan haciendo fastidiosos trámites para obtener visas o convalidar sus carnés de conducir, y contratando onerosos seguros privados que los protejan como hasta ahora lo hace la tarjeta sanitaria europea. Y aquellos que buscan empleo creen que se les hará más difícil trabajar en España.

Los comunitarios en el Reino Unido

Y viceversa: para los europeos que se ganan la vida en la isla, el brexit atiza miedos existenciales nada desestimables. El primer ministro portugués, António Costa, enfatizó este viernes (24.6.2016) que su Gobierno defenderá los intereses de la comunidad lusa en el Reino Unido –integrada por más de 230.000 personas, según las estadísticas oficiales– y los de la colonia británica en Portugal. También el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha emitido un mensaje para tranquilizar a sus compatriotas con empleos y empresas en territorio británico.

“Sus derechos y puestos de trabajo en este tiempo podrán ser desarrollados con normalidad”, dijo en su nombre la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, la secundó, agregando que era grande la preocupación por los jóvenes andaluces que buscan una oportunidad en el Reino Unido y por los miles de trabajadores en el Campo de Gibraltar que cruzan a diario la verja “para sacar a sus familias adelante”. También el nuevo alcalde de Londres, Sadiq Khan, articuló palabras alentadoras.

“Como ciudad, estamos agradecidos por la enorme contribución que ustedes hacen y eso no va a cambiar como resultado de este referendo”, señaló Khan, refiriéndose a los ciudadanos comunitarios asentados en esa urbe; casi un millón, según el alcalde. Eso está por verse. En este instante, la única reina en el país insular y en el Viejo Continente es la incertidumbre.

Autor: Evan Romero-Castillo ( EFE / dpa / Reuters )

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