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Opinión: Sencillamente inaudito

dw.com dw.com 14-06-2016 Jens Thurau
Protesta ante la embajada alemana en Ankara contra la resolución sobre Armenia aprobada en el Bundestag. © 2016 DW.COM, Deutsche Welle Protesta ante la embajada alemana en Ankara contra la resolución sobre Armenia aprobada en el Bundestag.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Berlín recomendó a los diputados alemanes con raíces turcas no viajar a Turquía en este momento. Esto es simplemente un atropello, opina Jens Thurau.

El Ministerio de Asuntos Exteriores en Berlín no considera conveniente que los miembros del Bundestag (Parlamento alemán) de origen turco visiten Turquía. La razón: su seguridad no está garantizada. Su error: haber votado en el Bundestag algo que no esperaba el presidente turco Erdogan. Y es que estos parlamentarios votaron llamar por su nombre al genocidio contra los armenios ocurrido hace aproximadamente 100 años. Tras la votación, Erdogan puso en duda las raíces turcas de los diputados en cuestión y les instó a realizarse análisis de sangre. Desde entonces, el líder de los Verdes, Cem Özdemir, y otros parlamentarios de origen turco empezaron a recibir correos con insultos a diario. El lunes (13.06.2016), Özdemir tuvo que acudir a un estudio de televisión en Berlín escoltado por la policía. Otro atropello. A pesar de eso, él mismo volvió a reiterar su intención de no ceder ante las presiones.

Özdemir defiende los derechos fundamentales

Con esta decisión, Özdemir ha demostrado su gran y noble compromiso como representante electo con los ciudadanos, a pesar de las amenazas de muerte. Ejerciendo su decisión defiende la libertad de expresión. Y, además, mantiene la calma: por supuesto que Alemania deberá suprimir los requisitos de visado para los turcos si el Gobierno de Ankara cumple con sus obligaciones. Sin revanchas, a pesar de que en este caso serían más que comprensibles.

En el Bundestag, el presidente del Parlamento, Norbert Lammert, encontró palabras precisas para explicar el comportamiento del presidente turco la semana pasada. Bien hecho. Aunque no resultara del agrado de la canciller Angela Merkel. Ya el lunes, uno de sus portavoces repitió la formulación tan usada en los últimos días: la presión sobre los diputados alemanes resulta “incomprensible”. El Gobierno, sin embargo, no espera nada del gobernante turco. Además, lo más probable es que estas declaraciones no hayan calmado a Erdogan.

Merkel debe hablar con claridad

No hay nada de malo en firmar acuerdos con Estados que se comportan de forma diferente, políticamente hablando. No se puede lograr contactos diplomáticos o acuerdos bilaterales aferrándose a una posición de superioridad de los valores occidentales. Es por eso que si la Unión Europea coopera con Turquía en la crisis migratoria, y Turquía (como todo apunta) mantiene su parte del trato, entonces la UE y Alemania deben hacer lo propio y permitir viajar a los turcos sin necesidad de visado. Pero, al mismo tiempo, tiene que quedar igual de claro que no vamos a permitir que otros países amenacen a nuestros parlamentarios.

Cualquier miembro del parlamento, provenga de donde provenga, tiene que contar con el apoyo y la protección de su propio gobierno. En la teoría y en la práctica.

Autor: Jens Thurau

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