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Protestas en Oaxaca: "No todos los que están allí son maestros"

dw.com dw.com 13-07-2016 Jaime Campoamos y Andreu Jerez, desde Oaxaca (DZC)

El director general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEPPO), Moisés Robles, tiene claro que el futuro de la educación pública mexicana pasa por sacar al sindicato de la administración.

Dice que las amenazas que recibió por su papel en el conflicto de los maestros lo obligan a estar constantemente en movimiento. Moisés Robles Cruz, director general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEPPO), asegura no poder trabajar en su oficina. Miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tienen cercado el edificio. Nos atiende rodeado de un despliegue de la Policía Federal mexicana en un hotel de Oaxaca de Juárez.

DW: ¿Cuál es la función del IEPPO en Oaxaca?

Moisés Robles Cruz: Es el órgano administrativo que regula y administra la educación en Oaxaca. Es la secretaría de Educación Pública a nivel local.

¿Qué papel juega el Instituto en el conflicto?

Quien suscita este conflicto es un sector de la estructura sindical que se opone a la aplicación de la reforma educativa implementada en el 2013 en todo el país. Desde el momento en que el IEPPO aplica la reforma educativa, la estructura sindical siente que este ente administrativo está lesionando sus derechos.

¿Por qué negocia la CNTE con gobernación y no con la secretaría de Educación Pública?

Entiendo que en el momento de volverse un tema social, la secretaría de Gobernación, que es a quien compete por ley la gobernabilidad del país, trata de desactivar los focos rojos dejando de lado el lado educativo para una posterior mesa de negociación. Lo importante es que se generen medidas de paz y tranquilidad.

La CNTE dice que no considera a Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación Pública, como un interlocutor válido en las negociaciones...

Es un posicionamiento político. El secretario de Educación es quien está al frente del Ministerio y a quien compete la materia. Él es quien tiene que ver con los temas de la educación a nivel nacional.

¿Mantiene actualmente el IEPPO conversaciones con la CNTE?

En este momento no, porque estamos supeditados a la mesa de negociaciones que tratará de distensar esta turbulencia que se generó a raíz de Nochixtlán. Cuando las aguas vuelvan a su cauce, seguramente el IEPPO volverá a entablar un diálogo franco, formal y muy objetivo con la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Es probable que en las próximas semanas se retome el diálogo a nivel local.

El gremio de maestros oaxaqueño se queja del estado de muchas escuelas. ¿Necesita mayor inversión estatal la red de escuelas públicas del Estado de Oaxaca?

Hay que ver el bosque para no ver nada más los árboles. En Oaxaca tenemos más de 11.000 escuelas en una entidad con 570 municipios y una población de 3,8 millones de habitantes con una alta tasa de natalidad. El Estado de Oaxaca ha tenido siempre altos índices de marginación y pobreza. Lo que hoy vemos no surgió ayer. Es una demanda histórica. El Gobierno Federal y el local está tratando de rehabilitar laboratorios, aulas, patios y techados sabiendo que no hay dinero. Se necesitaría una inversión diez veces mayor que la aprobada en el presupuesto. Pero con esto estamos trabajando.

¿Qué reformas cree que necesita la educación pública en Oaxaca?

Estoy convencido de que sería fundamental sacar al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) del IEPPO. Habría que poner orden en la casa. Hace un año que se tuvo que hacer uso de la fuerza pública aunque a muchos no les gustó. De la noche a la mañana, el Gobierno mexicano tuvo que quitar al sindicato de las estructuras administrativas porque era juez y parte. El SNTE era quien regía la vida de la educación. Ahora hemos puesto al sindicato donde debía estar, en su estructura sindical. El tema administrativo se tiene que encargar a gente de confianza. Otro punto será escuchar a los maestros. Además, como la Ley ya lo prevé, las evaluaciones tienen que tener complementos y peculiaridades ateniendo a un Estado como Oaxaca, con 16 grupos étnicos, 16 lenguas originarias y más de 100 variantes dialectiales.

¿Cree que ha habido prácticas de nepotismo y corrupción dentro de la Coordinadora?

Desde luego. En un posicionamiento político hablan de que el Estado mexicano quiere privatizar la educación. Desde 2006 aumentó en más de un 400 por ciento el número de escuelas privadas en el país. Muchos integrantes del sindicato tienen a sus hijos en estas escuelas, lo que es una paradoja. Y yo me pregunto: ¿Quién privatiza? Con sus acciones, la CNTE ha provocado un desencanto con la escuela pública.

Muchos niños llevan desde el 15 de mayo sin poder asistir a clase. Según la CNTE, más del 90 por ciento de las escuelas secundan el paro de los maestros. ¿Cómo se va a recuperar el tiempo perdido?

Menos del 10 por ciento de las escuelas ha secundado el paro. Es decir, más de un 90 por ciento de los alumnos sigue asistiendo a clase. Lo que se ven son bloqueos y gente en el plantón. No todos los que están allí son maestros. Oaxaca, al igual que Chiapas y Guerrero, es un Estado que se presta a muchas organizaciones. Los alumnos de menos de 200 centros escolares comprobados tendrán que repetir el curso para no resultar afectados por el paro. Tenemos focalizados los centros que están cerrados. Si el 90 por ciento de las escuelas de Oaxaca estuvieran cerradas, yo ya no estaría en mi puesto, ya habría colapsado el sistema. Se ve generalmente lo que hace ruido.

¿Qué tipo de medidas puede tomar el IEPPO si no salen adelante las mesas de trabajo educativas entre la CNTE y el Gobierno de México?

La ley me permite hacer un calendario alternativo para que los niños y maestros de estas escuelas no salgan de vacaciones a partir del 15 de julio y continúen trabajando durante tres semanas, sábados incluidos, con un horario ampliado. Es incómodo. Sí. Pero no hay otra manera de salvar el ciclo. La presencia y participación de los padres de familia presiona y obliga a los maestros, de una forma u otra, a acabar con el curso escolar.

Autor: Jaime Campoamos y Andreu Jerez, desde Oaxaca (DZC)

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