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Into the Okavango, donde el hombre no es el rey

Neil Gelinas, nombrado mejor explorador del año por la prestigiosa National Geographic Society está estos días en boca de los mayores expertos en documentales de naturaleza. Su película Into de Okavango ha sido nominada a los premios Emmy de noticia y documental. Este impresionante espectáculo visual es el resultado de un largo viaje a través de Angola, Namibia y Botswana, de la mano del biólogo Steve Boyes, que busca y narra las causas de la rápida devastacion de esta región y las posibles soluciones para su supervivencia. "Hicimos más de 2.000 kilómetros en total, unos cuatro meses seguidos en el río en canoas tradicionales", desvela Kerllen Costa, uno de los miembros de esta expedición. "Como se puede imaginar, quienes participan en este tipo de experiencias pasan por momentos muy difíciles, tanto físicos como psicológicos", reconoce Costa. Es importante tener resistencia, tanto psicológica como espiritual. El hombre no es más que un mero invitado en este entorno brutal, donde hipopótamos, elefantes, agua y fuego copan todo el protagonismo de la hora y media de metraje de la cinta. "La película era esencial para retratar todas estas dificultades, pero sobre todo para mostrar cosas nuevas que encontramos en nuestro camino, en esta zona de Angola que nadie había explorado científicamente antes", cuenta Costa. "Nosotros nos centrábamos en superar todos los obstáculos, mientras que los del equipo de filmación no sólo se encargaban de superar esos obstáculos con nosotros, sino que además grababan todo lo que iban encontrando por el camino". Cuando, sobre la expedición a este río del África central, es el siguiente proyecto en mente del equipo, a punto de ver la luz.
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