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Decisiones financieras que debe tomar, según la edad

Finanzas Personales Finanzas Personales 16/11/2016
Decisiones financieras que debe tomar, según la edad © Finanzas Personales Decisiones financieras que debe tomar, según la edad

El ejercicio que propongo a mis apreciados lectores consiste en compararse con los mejores en el campo del bienestar económico, las personas que tienen una alta calidad de vida.

Es un modelo desarrollado con base en aquellos auto-privilegiados que, gracias a haber tenido acceso a la educación adecuada, y a su esfuerzo personal, han sido o están siendo capaces de forjarse un estándar de calidad de vida muy por encima del promedio.

La figura muestra el comportamiento usual de los ingresos de una persona durante toda su vida. Éstos crecen con la edad. Al principio con alta aceleración y luego más pausadamente, hasta alcanzar su tope máximo alrededor de los 45 - 55 años. Posteriormente empiezan a declinar.

En el cuadro adjunto, Las etapas de la vida financiera, encontrará el perfil de los auto-privilegiados típicos. Haga su comparación y saque sus propias conclusiones. Si los resultados del ejercicio no son tan buenos como esperaba, no se decepcione.

El ejercicio es justamente para eso: compararse con el modelo, identificar las áreas que pueden ser mejoradas e iniciar un proceso de mejora continua para tratar de emularlo e incluso superarlo.

Primera etapa: de la niñez a la juventud

Hasta los 18 años – La etapa de la educación básica. Situación financiera básica. A los 18 años el auto-privilegiado probablemente aún vive con sus padres.

Sus necesidades fundamentales están cubiertas por ellos.

Activos esenciales. Está consciente de su situación. ¡Sabe que es pobre! Reconoce que está partiendo de cero y que su riqueza futura va a depender de su propio esfuerzo. No importa qué tan rica sea su familia; ese dinero es de sus padres. De igual forma sabe que no está solo y que dispone del conocimiento, experiencia y apoyo de ellos. Cuenta, además, con un activo muy importante: su educación. Al final de este lapso ya ha terminado la escuela secundaria y estará iniciando una carrera que le permitirá lograr su independencia económica temprano en la siguiente etapa.

Inversiones. Al final del período tiene una cuenta de ahorros con un pequeño saldo permanente. Nunca está sin dinero; cuando recibe su asignación semanal o mensual, aún conserva un pequeño remanente de las mesadas anteriores.

Ésa es una política que aprenderá temprano y que lo acompañará durante toda su vida.

Segunda etapa: de la juventud a la edad adulta De los 19 a los 30 años – La educación profesional. Situación financiera básica.

A los 30 años el auto-privilegiado estará soltero o recién casado. En el primer caso es posible que aún viva con sus padres. Durante una parte de este lapso sus necesidades fundamentales han estado cubiertas por ellos, pero siendo consciente de que ellos estarán tratando de construir su propio fondo para el retiro, no se recarga sino que, tan pronto comienza a recibir ingresos, contribuye con los gastos del hogar.

Su educación financiera está acorde con su educación profesional. Por supuesto prepara regularmente su balance, su estado de ingresos y egresos y administra su dinero con base en un presupuesto.

Activos esenciales. Temprano en esta fase termina su educación profesional y empieza a trabajar en forma regular. Adquiere su primer vehículo con su propio dinero.

Seguros. Seguro médico, de invalidez, para el carro y otras propiedades asegurables.

Inversiones. Cuenta con un fondo de reserva para emergencias equivalente a seis meses de su presupuesto.

Fondo de retiro. Conoce la magia del interés compuesto y sabe la importancia de empezar temprano la creación de su fondo de retiro. Está aportando al plan de pensiones obligatorio, de su empresa o individual.

Sucesión. Los que ya tienen dependientes se han preocupado por establecer un plan de contingencia, a través de un padrino adecuado, que pueda ejercer como tutor en la eventualidad de que algo les ocurra a él y a su pareja.

Impuestos. En algún punto de esta etapa el incremento de su ingreso lo ha obligado a presentar su primera declaración de impuestos. Posiblemente se la preparó un contador, pero el auto-privilegiado ya empezó a educarse sobre el tema. Sabe que lo acompañará durante toda su vida, pero también que hay alternativas para manejarlo eficientemente.

Tercera etapa: de la edad adulta a la edad madura De los 31 a los 45 años – La formación de la familia. Situación financiera básica. Esta etapa es conocida también como la de la formación de la familia o la de las grandes responsabilidades.

Aun si es soltero, ya es independiente. Ésta es la fase donde los ingresos crecen con la mayor aceleración, al igual que los egresos. Sabe administrar sus finanzas para cubrir su presupuesto mensual con holgura.

A pesar de los grandes gastos que está afrontando, su relación ingreso/gasto se mantiene favorable. Activos esenciales. El auto-privilegiado está capacitado para tomar decisiones acertadas sobre la compra de sus bienes esenciales.

Al final del período anterior, o comienzos de éste, compró su primer apartamento. Los vehículos, por supuesto, están liberados de deudas. Ya no requiere de crédito para cambiarlos periódicamente.

Seguros. En esta etapa está asegurado contra todo: seguro médico, de vida, invalidez y propiedades.

Sus hijos están pequeños y son absolutamente vulnerables.

Inversiones. Su educación continua sobre el área financiera le habrá ayudado a preparar su plan de inversiones. Cuenta con una cartera sólidamente estructurada que fue preparada con base en su “Política de Asignación de Activos”.

Mantiene el equilibrio entre sus objetivos de corto, mediano y largo plazo.

Fondo de retiro. Dentro de su planificación financiera personal ya ha calculado el monto estimado que va a requerir para su retiro y está haciendo los aportes necesarios a los planes o inversiones que tiene establecidos con este propósito particular.

Sucesión. Ya ha preparado su plan de sucesión en el que, además de su testamento, ha incluido la previsión para la administración del patrimonio y el cuidado de sus dependientes.

Impuestos. La magnitud de su patrimonio ya lo ha obligado a declararlo y a pagar impuestos sobre el mismo. Siga leyendo: El círculo vicioso de la inocencia financiera.

Cuarta etapa: de la edad madura al pre-retiro De los 46 a los 55 años – La etapa del máximo desarrollo financiero. Situación financiera básica. Es la etapa en la cual usualmente se llega a la cima, tanto en la carrera profesional como en el desarrollo de la familia.

El auto-privilegiado tiene una buena posición en su empresa, o un negocio exitoso. Sus hijos ya están en plena transición entre la primera y la segunda etapas, y está disfrutando la satisfacción de verlos crecer y prosperar.

Durante este lapso el ingreso ha seguido creciendo lenta pero consistentemente hasta alcanzar la cúspide, y probablemente empiece a declinar hacia el final del período.

Aun así ya tiene menos gastos relacionados con sus hijos, con lo cual su relación ingreso/gasto se mantiene positiva. Ahora podrán realizar el crucero por las islas griegas, dándole buen uso a las entradas de su pareja.

La eficiente administración de las finanzas ya es un hábito. Activos esenciales. Durante este ciclo concluye la adquisición de activos esenciales y da prioridad a los de disfrute (casa de recreo, club, televisor con la última tecnología, etc.).

Seguros. Mantiene sus pólizas vigentes durante toda la etapa. Inversiones. Marchan en automático. Las ha venido monitoreando periódicamente y ha mantenido el balance adecuado durante todo el lapso, de acuerdo con sus objetivos financieros.

Fondo de retiro. Hacia el final del ciclo el capital acumulado en sus planes de retiro ya le permitiría retirarse con una renta equivalente al 50-60% de su último ingreso.

Sucesión e impuestos. Revisa periódicamente sus planes de sucesión e impuestos, haciendo los ajustes pertinentes. Si le gustó, lea: Con la primera mesada que recibe el niño para sus onces comienza su vida financiera.

Quinta etapa: del pre-retiro al retiro De los 56 años al retiro – La etapa de la renovación. Situación financiera básica. ¡Los años pasan rápidamente! Se avecina el momento del retiro. No es agradable hacerse viejo, pero para el auto-privilegiado es menos doloroso.

Está preparado. Sabe que el ingreso decrecerá paulatinamente, pero la relación ingreso/gasto se mantendrá positiva.

Activos esenciales. Hacia mediados o finales de la etapa ya tiene todos los activos esenciales y suntuarios necesarios para mantener su calidad de vida.

Empieza entonces a perseguir intereses y objetivos que, más que activos, son bienes tangibles e intangibles para complacer el espíritu. Seguros.

Actualiza las pólizas de salud y de vida, dejando sólo a la pareja como beneficiaria.

Inversiones. La cartera de inversiones sigue bajo control, creciendo lenta pero consistentemente. Hasta ahora ha estado acumulando.

El momento de empezar a hacer uso de la renta que genere el capital se avecina.

Fondo de retiro. Para el final de la etapa, desde el punto de vista financiero, está listo para retirarse.

Sucesión e impuestos. Todo en orden. Su familia puede estar tranquila. El auto-privilegiado ya lo tiene todo previsto.

El plan de sucesión contempla todos los detalles, ha actualizado el testamento y el área de impuestos está bajo control.

Sexta etapa: el retiro Desde el retiro hasta que Dios disponga – La etapa de los proyectos de disfrute. El auto-privilegiado hizo una adecuada planificación financiera, emuló a la hormiga de la fábula y acumuló para el invierno.

El invierno ha llegado y él lo espera con alegría porque está preparado. ¿Ingreso?, ¿inversiones?, ¿seguros?, ¿impuestos?, ¿plan de sucesión? ¡Todo está en orden! Ya hizo lo que tenía que hacer. Todo funciona en automático. Enriqueciendo el espíritu. ¡Tanto coñac, tanto viaje, tanta televisión, tanta tranquilidad!… El auto-privilegiado entiende que, a la larga, esto aburre.

Pero sabe qué hacer con su tiempo libre. Él no es egoísta; una vez que tiene todo lo que necesita para su familia, mira con atención alrededor y detecta las necesidades de su entorno. Identifica aquéllas en las que puede contribuir y establece un plan efectivo de ayuda. Contribuye con dinero y con sus conocimientos y su experiencia para apoyar a otros que también quieren ser auto-privilegiados.

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