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¿Qué pasa si dona la mitad de su fortuna?

logotipo de Semana Semana 22/02/2016

Luis Carlos Sarmiento Angulo, uno de los hombres más ricos del mundo. Luis Carlos Sarmiento Angulo, uno de los hombres más ricos del mundo. Según un estudio, la solución definitiva a la pobreza sería la filantropía, y los multimillonarios de países en desarrollo tendrían la clave. 

Mientras la pobreza extrema cae en el mundo desde hace más de dos décadas, los esfuerzos para acabarla completamente aún parecen insuficientes. En un reciente estudio, la estadounidense Brookings Institution propone una solución: la filantropía.

Los investigadores sostienen que los multimillonarios de 17 países en vías de desarrollo podrían tener la clave. Para ellos, si estos donaran la mitad de su capital, en 15 años la tasa sería igual a cero. Entre las naciones involucradas se encuentra Colombia.

Según Brookings, el país es uno de los tres donde un acto de filantropía de un solo magnate terminaría el fenómeno.

Específicamente, hablan de Luis Carlos Sarmiento Angulo: si este entregara 13.400 millones de dólares para esos fines, la pobreza extrema pasaría del 7 por ciento actual a 0 en 2030. Las otras dos naciones con una situación parecida son Suazilandia y Georgia.

Culto al trabajo

Luis Carlos Sarmiento Angulo ha sido un trabajador incansable. No de otra forma podría haber conformado el conglomerado de empresas que abarca desde banca, construcción, agroindustria, infraestructura, energía y hotelería hasta medios de comunicación.

Ha mostrado que tiene una especie de varita mágica para hacer buenos negocios. Detecta dónde están las oportunidades, las que tienen precios bajos y un potencial para valorizarse. Él mismo dice que es muy bueno para organizar empresas, y que ahí es donde ha ganado muy buena plata.

Sus subalternos pueden trabajar con él toda la vida mientras sean leales y confiables. Él valora la experiencia y la lealtad como nadie.

Sarmiento, ingeniero civil de la Universidad Nacional, no solo mira balances y hace cuentas de sus negocios. También le gustar retar su capacidad mental resolviendo sudokus, el juego japonés que ha sido su pasatiempo favorito.

Con su tono amable y cálido, Luis Carlos Sarmiento no esquiva los temas de la actualidad nacional. Está obsesionado con mejorar la justicia en Colombia y en cuanto discurso pronuncia le dedica unas líneas al asunto. Aunque su hijo, Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, está al frente del Grupo Aval y de otros negocios, él sigue al pie cañón.

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