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“Te quiero contar que llevo un mes y medio buscándote”

logotipo de Semana Semana 18/12/2015

Desde Israel, Santiago Uribe, hermano mayor del joven paisa desaparecido en Tel Aviv, hizo un video en el que pide a Daniel señal de bienestar. 

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Daniel Uribe Buitrago, el joven paisa estudiante de Eafit que en diciembre del 2014 salió para Europa en un viaje mochilero con el propósito de hacer voluntariados y conocer otras culturas, fue visto por última vez a las 4:30 de la tarde del 8 de noviembre pasado en el Aeripuerto Ben Gurión, de Tel Aviv. Desde entonces nada se ha sabido de él, al que sus amigos califican como emprendedor, buen estudiante y familiar.

Luego de una espera prudente y buscar toda la ayuda desde Medellín, Santiago Uribe Buitrago, hermano mayor, decidió viajar a Israel: “Voy a viajar, a buscarlo en calle, voz a voz, como me toque, porque yo vuelvo con él como sea”, dijo a Semana.com tres días antes de partir al pueblo judío, donde contaba con pocos contactos.

Después de esa conversación con este portal web, ha pasado casi un mes y la información ha sido poca. Las autoridades colombianas no se han referido al caso, y las israelitas tienen dos investigaciones abiertas, una por desaparición y otra para descartar que el joven de 22 años se haya unido a alguna religión o grupo radical. Dos hipótesis en un caso que está lleno de incertidumbre, pues se conoció que Daniel no tenía tiquetes de vuelo de regreso y que de Israel no ha salido, al menos por las vías legales. 

En estas semanas, la labor de Santiago ha sido estéril y larga. Luego de llegar a Tel Aviv, Santiago viajó a la ciudad portuaria de Eliat, donde supuestamente habían visto a Daniel por última vez. Allí se acercaba a cualquier ciudadano, mostraba la foto de su hermano y pedía que la compartieran en redes sociales, así sería más fácil encontrarlo. “He tenido mucho apoyo. La Policía es muy querida, la gente es muy amable, he encontrado una ayuda enorme”. 

Ahora, Santiago hizo un video (http://on.fb.me/1MkJdw1) en el que da gracias al pueblo israelí por el apoyo y le pide a su hermano que le haga saber que está bien: “Independientemente de la situación en la que te encontrés, espero con todo mi corazón que podás ver este video (…) Te quiero contar que llevo un mes y medio buscándote. No hay necesidad de recordarte todo lo que te quiero (…) Estuve recorriendo calles, hablando con la gente, pegando afiches, entregando volantes. Estoy desesperado, Dani, al principio pensé que necesitabas encontrarme, ahora yo soy el que necesito que me encontrés”.

Durante todo el año, Santiago y Daniel estuvieron en permanente contacto, siempre hablando de futuros negocios, de las ganas que el joven tenía de regresar y abrazar a su familia y sobrinas; sin embargo, después del 8 de noviembre todo se esfumó, Daniel no volvió a abrir sus redes sociales, no responde al teléfono que tenía. No hay un solo rastro. Según la Cancillería, Daniel es el único colombiano que está perdido en Israel.  

Daniel Uribe Buitrago, el joven paisa estudiante de Eafit,  fue visto por última vez a las 4:30 de la tarde del 8 de noviembre pasado en el Aeripuerto Ben Gurión, de Tel Aviv. Daniel Uribe Buitrago, el joven paisa estudiante de Eafit, fue visto por última vez a las 4:30 de la tarde del 8 de noviembre pasado en el Aeripuerto Ben Gurión, de Tel Aviv. El misterioso viaje del colombiano que desapareció en Israel 

Esta es la historia de un joven de una de las mejores universidades de Medellín que desapareció. Las autoridades de ese país investigan si está perdido o terminó en manos de un grupo radical.

Daniel Uribe y dos de sus amigos, Santiago Cardona y María del Mar Quiceno, iniciaron el 24 de diciembre de 2014 un recorrido por 12 países de Europa y Oriente Medio.

La última vez que vieron a Daniel Uribe fue el pasado 8 de noviembre a las 4:30 de la tarde cuando llegó hasta el Aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv. Allí desapareció.

Desde hace dos semanas, el hermano de Daniel Uribe está en Israel buscándolo. Reparte estos volantes con la foto y párrafos en tres idiomas, hebreo, inglés y español, solicitando información que le permita ubicarlo. 

Daniel Uribe Buitrago iba en cuarto semestre de Mercadeo en Eafit, una de las más prestigiosas universidades de la capital antioqueña. Es disciplinado, estudioso y su vida gira en torno a su familia y amigos. O al menos así era hasta hace poco, pues este joven de escasos 22 años de edad protagoniza un drama que tiene conmocionados a sus compañeros y en suspenso a la sociedad paisa. Y no es para menos.

El problema es que Daniel lleva un mes perdido en Israel y, según la Cancillería, es el único colombiano sobre el que el gobierno nacional tiene un reporte por desaparición en ese país. Las autoridades locales tienen dos investigaciones en curso. La primera, por desaparición, ya suena complicada. Pero la segunda hipótesis que exploran los organismos de seguridad de esa nación es aún más inquietante y puede sonar inverosímil: no descartan que el joven paisa haya terminado, voluntaria o involuntariamente, vinculado con alguno de los grupos radicales que existen hoy por todo Oriente Medio.

El agitado ambiente que se vive en esa región, así como en buena parte de Europa tras los ataques de Estado Islámico o Isis, ha obligado a todos los gobiernos y agencias de seguridad a no descartar ninguna posibilidad. Especialmente porque, como es de público conocimiento, decenas de jóvenes de muchos países, especialmente europeos, han terminado en las filas de todo tipo de grupos radicales. Y eso es parte de lo que está tratando de establecer el gobierno de Israel en el caso del antioqueño.

¿Dónde está Daniel?

El 24 de diciembre del año pasado, Uribe y dos amigos más, Santiago Cardona y María del Mar Quiceno, emprendieron un viaje que muchos jóvenes envidiarían: recorrer el mundo. En plan mochilero los tres visitaron 12 países a lo largo de casi todo este año. Estuvieron en España, Francia, Italia, Bélgica, Hungría, Alemania, Dinamarca, Holanda, Rusia, Lituania, Turquía e Israel.

Después de pasar por Hungría el grupo de amigos se dividió. Daniel partió para Lituania y Santiago y María salieron rumbo a Rusia. Los dos jóvenes se reencontraron el 15 de abril en Tel Aviv, donde trabajaron en un hostal. Por esos días activaron cuentas en Instagram, Twitter y Facebook con el nombre Porlasombrita, que alcanzaron muy pronto 1.500 seguidores. Subían fotos, escribían reseñas de lugares, consejos para viajeros. El primero de junio se encontraron de nuevo con su amiga María en Turquía.

“En Turquía me impactó ver a Daniel tan débil física y emocionalmente. Nosotros hacíamos caminatas muy largas de hasta cinco horas, y antes él aguantaba, pero en ese momento ya tenía que descansar cada hora”, dijo a SEMANA María del Mar. En ese país estuvieron juntos hasta el 19 de agosto cuando los compañeros de viaje de Daniel regresaron a Colombia y él optó por quedarse un tiempo más en su recorrido.

“Algo nos pasó a los tres: de tanto conocer culturas la mente se abre mucho y uno pierde el miedo a descubrir y a preguntar, uno deja los tabúes, abandona los prejuicios”, dijo Cardona a SEMANA. Contó que en Turquía, luego de trabajar en una granja, profesó la fe musulmana, celebró varios días de ayuno en el Ramadán y ahora en Medellín tiene un tapete sobre el que reza de cuando en vez.

El islam de Turquía es occidentalizado y rehúye de las versiones extremistas. No existe una ‘evangelización’ asidua y se respetan las múltiples expresiones religiosas. Allí, cuentan sus amigos de viaje, Daniel conoció a un sufí, un filósofo islamista, con el que tuvo largas conversaciones.

“Por turismo íbamos a las mezquitas, íbamos a escuchar qué decían y leíamos mucho de la situación de allá, nos dimos cuenta de que el islam no era todo lo malo que decían, pero nunca fue un llamado a la acción o a unirnos radicalmente. A nosotros nos gustaba verlos a ellos rezando”, recuerda Cardona.

“Él trataba de encontrar una relación entre religión y negocios. Allá hay una gente, yo los conocí, que le lavan el cerebro a cualquiera en 15 minutos de conversación. Hay de varias religiones, pero hay muchos del islam, que son muy hábiles de convencerte. Aunque yo no creo que Daniel haya ido con ellos”, dijo el joven a SEMANA. Cardona no cree en las hipótesis de la inteligencia israelí sobre la posibilidad de que un grupo radical haya reclutado a Daniel.

María tiene otro matiz. “De pronto sí se unió a un grupo religioso, aunque normal, porque él estaba en un momento de aprender mucho de la vida. Él quería aprender de todo en Turquía, donde hay tantas religiones. Él le prestaba la misma atención a todas”, afirmó.

Santiago Uribe, hermano mayor de Daniel, descarta de plano que se haya vinculado a un grupo extremista “Y si lo hizo, fue porque lo obligaron o lo drogaron, pero no creo. Además, él es una víctima, él está desaparecido”, dijo a SEMANA. Él ha liderado la búsqueda de su hermano y en ese proceso se ha visto enfrentado a todo tipo de situaciones en el último mes. Lo contactó un mercenario que pedía 100.000 dólares por averiguar por su hermano. Ha recibido llamadas de un hombre que le dijo que Daniel estaba preso y no podía comunicarse. E incluso una supuesta médium contactó a la familia para decir que el joven estaba secuestrado, pero en buen estado de salud.

Esta avalancha de charlatanes y la falta de información concreta obligaron a Santiago a viajar hace dos semanas a Israel para emprender la búsqueda. Reparte volantes en las calles con la foto de su hermano y un párrafo traducido en tres idiomas, hebreo, inglés y español, con los datos básicos y un número de contacto. Una pista lo llevó hace pocos días hasta la ciudad de Eliat en donde le dijeron que lo habían visto. Pero no tuvo éxito en encontrarlo.

La Policía local ha tratado de ayudar a Santiago pero sin ningún resultado. Hasta ahora solo se sabe con seguridad que vieron por última vez a Daniel el 8 de noviembre a las 4:30 de la tarde cuando llegó al Aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv. Pero nunca ingresó a la sala de embarque. Está descartado que alguna autoridad local lo haya detenido. También las agencias de seguridad afirman que no hay registro que señale que abandonó Israel, al menos por las fronteras legales. Nadie da una razón concreta y lo único claro es que lo que comenzó como un viaje de ensueño terminó convertido en un misterio que tiene a una familia atrapada por una terrible incertidumbre.

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