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El mundo al revés: Maduro pide a ONU parar éxodo de colombianos a Venezuela

logotipo de Semana Semana 04/09/2015

El mandatario venezolano tomó la delantera y se reunió con el secretario general del organismo, Ban Ki-moon.

reunión de Nicolás Maduro y Ban Ki-moon, se dio en el marco de la gira que el presidente venezolano hizo en China.  Foto: Presidencia de Venezuela reunión de Nicolás Maduro y Ban Ki-moon, se dio en el marco de la gira que el presidente venezolano hizo en China. Foto: Presidencia de Venezuela

Los esfuerzos del gobierno de Colombia por dar a conocer la dura situación que viven miles de colombianos que han sido deportados desde Venezuela, sin respetar sus derechos, no han sido pocos.

Tanto así que el presidente Juan Manuel Santos -después de no lograr la cumbre de cancilleres en la OEA- anunció una ofensiva diplomática. La decisión va tan en serio, que la ministra de Relaciones Exteriores, María Ángela Holguín, anunció este miércoles que se reuniría la próxima semana con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para tratar la crisis fronteriza.

La reunión no será sencilla. La canciller tendrá la tarea de mostrarle al funcionario de la ONU que las cosas no son como las pinta el presidente Nicolás Maduro, quien se le adelantó a Holguín y se reunió este jueves en China con Ban Ki-moon.

La petición del mandatario venezolano al secretario de la ONU fue una: detener el éxodo humanitario masivo desde Colombia hacia Venezuela.

“Un país modesto, con 27 millones de habitantes, cómo puede recibir, por ejemplo, en el año 2012 a 188.000 colombianos. En el 2013 unos 160.000. El año pasado, en el 2014, 144.000. Y este año, en los primeros ocho meses, han pasado 140.000 colombianos. ¡Qué país aguanta esto!”, expuso.

El mandatario venezolano tomó la delantera y se reunió con el secretario general del organismo, Ban Ki-moon. El mandatario venezolano tomó la delantera y se reunió con el secretario general del organismo, Ban Ki-moon.

Maduro ha argumentado que la crisis de su país, el desabastecimiento de los alimentos y la inseguridad, se deben al contrabando y al “paramilitarismo colombiano”. Ese ha sido el caballito de batalla del mandatario para justificar la decisión de expulsar masivamente a los indocumentados e, incluso, a muchos connacionales con los documentos en regla.

“El lado venezolano es territorio libre de producción de droga, pero se meten los paramilitares (...) Del lado colombiano gobiernan los paramilitares, contrabandistas y narcotraficantes”, manifestó.

El presidente del vecino país, convencido de cada frase que afirmaba, le pidió a la ONU una comisión suramericana para ver la situación en la frontera.

Y aunque es innegable la presencia de bandas criminales, de las guerrillas de las FARC y del ELN, así como de otros grupos subversivos provenientes del país vecino en la frontera colombo-venezolana, Maduro tendrá que justificar dos asuntos muy evidentes.

Primero, las dramáticas imágenes de miles de colombianos que han sido expulsados de forma arbitraria. Connacionales que han tenido que renunciar a sus pertenencias e, incluso, a sus familiares. Y que, además, han tenido que ver cómo la Guardia Venezolana les derrumba sus casas. Las imágenes hablan por sí solas y hablan de serias violaciones a los derechos humanos.

Segundo, el jefe de Estado también debe explicar la deportación de colombianos desde Caracas, como se conoció este miércoles. Al ser expulsados 32 connacionales que vivían en la capital del vecino país queda en evidencia que para ese gobierno el problema no está en la frontera. Pareciera que el único pecado de los expulsados es ser colombianos.

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