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Funcionarios del Distrito estarían detrás de los atentados en Bogotá

logotipo de Semana Semana 09/07/2015


 

El vicefiscal general, Jorge Perdomo, aseguró que entre los 14 capturados habría servidores de las secretarías de Educación y Salud, y estudiantes de la universidad Nacional y Pedagógica. 

Video: Así fue el operativo para capturar a presuntos autores de atentados en Bogotá:

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Seis días después de que el presidente Juan Manuel Santos responsabilizó al ELN por las acciones terroristas perpetradas el pasado jueves en Bogotá que dejaron 10 personas heridas, se conocen las primeras capturas.

Este miércoles, durante varios operativos en las localidades de Galerías, Teusaquillo y Suba, la Policía Nacional detuvo 14 presuntos miembros de las milicias urbanas del ELN, quienes estarían detrás de los ataques que conmocionaron a la capital del país.

Todos los integrantes eran parte de una célula naciente de este grupo insurgente y "contrataban servicios de delincuencia para colocar artefactos", dijo el director de la Policía Nacional, general Rodolfo Palomino.

Se trata de una buena noticia para el país que demuestra la eficacia de la investigación por parte de las autoridades. Sin embargo, la mala noticia recae ahora en algunas entidades del Estado.

Así se vivieron los atentados: Así quedaron los sitios en los que detonaron explosivos este jueves. En la calle 72 con carrera 10 y en el sector de Puente Aranda.

Así se vivieron los atentados: Así quedaron los sitios en los que detonaron explosivos este jueves. En la calle 72 con carrera 10 y en el sector de Puente Aranda.
© Foto: Carlos Bernate / SEMANA

El vicefiscal, Jorge Perdomo, aseguró de manera contundente que entre los capturados estarían funcionarios de las secretarías de Salud y de Educación del Distrito de Bogotá, así como estudiantes de las reconocidas universidades públicas Nacional y Pedagógica.

Según la información entregada por el alto funcionario, estas personas harían parte de una célula denominada 'Domingo Laín' del ELN. La preocupante revelación coincide en parte con lo dicho por el alcalde la capital, Gustavo Petro, cuando el pasado lunes advirtió que miembros de este frente estaban detrás de estos repudiables episodios.

Llama la atención que el vicefiscal dijera que estas personas ‘estarían involucradas’ en los hechos, lo cual indica que hay que esperar el resultado final de la investigación para corroborar la información.

Así también lo dejó claro la secretaria de Gobierno, Gloria Flórez, quien ha dicho a varios medios que ha conocido esa información por parte de la Fiscalía y que esperará los resultados de las investigaciones que determinen que estas personas hacen parte del Distrito.

En los siete meses que lleva el 2015, en Bogotá se han conocido noticias de por lo menos una decena de artefactos explosivos en diferentes localidades. Sin embargo, ninguno generó tanta preocupación a las autoridades y a la propia ciudadanía como el del pasado jueves, cuando unos paquetes bomba detonaron en dos sedes de la AFP Porvenir.

Santos: “Las evidencias apuntan hacia el ELN”

Para el presidente Juan Manuel Santos no hay ninguna duda que los dos petardos que estallaron el jueves en Bogotá son actos terroristas, que lo que pretendían era generar miedo y terror en la ciudadanía.

Santos, al condenar los hechos, dijo que son varias la hipótesis que han estudiado las autoridades: presionar la mesa de negociación con grupos armados al margen de la ley; intereses para presionar el fin de la negociación con las FARC; y el aniversario de la guerrilla del ELN.

Según el mandatario, la información recaudada hasta el momento indica, precisamente, que los responsables serían milicias del ELN. “Las evidencias apuntan hacia esa dirección”.

Dichos indicios -dijo el presidente- son que el año pasado, por estas fechas, entre los meses de junio y julio se produjeron diez hechos similares que fueron atribuidos al ELN.

Además, en el último año, se registraron siete atentados, seis de ellos atribuidos a esta guerrilla. Las investigaciones de la Fiscalía, dijo el jefe de Estado, han llevado a la captura de seis personas. Santos dijo que los responsables de estos nuevos atentados también serán judicializados.

El jefe de Estado reiteró que no sabe qué es lo que buscan los autores de estos actos terroristas, pero que no alterarán la voluntad del Gobierno por alcanzar la paz.

“Yo tengo un puerto de llegada, una meta, no sé qué querrán con estos hechos, pero sepan que no van a mover la voluntad del gobierno un solo centímetro para conseguir la paz”, puntualizó.

Dos explosiones sacuden Bogotá

El presidente, Juan Manuel Santos, canceló una importante agenda en Perú, donde asistía a la cumbre de la Alianza del Pacífico. "Venimos combatiendo y seguiremos con la constitución en una mano y la ofensiva militar en la otra al tiempo de perseverar (…) ningún valiente comete actos terroristas", sentenció el mandatario que este viernes encabezará un consejo de seguridad para evaluar la situación en la capital.

Hace tiempo Bogotá no vivía una jornada de zozobra e incertidumbre como la de este jueves. Eran las 3:45 de la tarde, aproximadamente, cuando un estruendo sacudió el centro financiero de la ciudad, en la calle 72, una de las zonas más transitadas de la capital. Una humareda dio cuenta de que un artefacto explosivo había sido detonado en una de las oficinas del fondo de pensiones Porvenir, causando nueve heridos.

Minutos después, otro artefacto estalló a varios kilómetros del lugar. En la zona industrial de Puente Aranda, también dentro de una de las sucursales de Provenir. En este caso, un solo herido fue atendido por autoridades de salud.

De inmediato, varias hipótesis se empezaron a tejer mientras las autoridades distritales y nacionales mostraban cautela a la hora de señalar responsabilidades. “Son hechos terroristas, sin duda alguna, pero no deben generar en la población la sensación de ausencia de la fuerza pública”, dijo el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas.

El ministro habló corto sobre el asunto y dijo que se ofrecía una millonaria recompensa. Acto seguido habló del informe presentado este jueves por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito que concluyó que la producción de cocaína había crecido en 52 % y los cultivos de coca crecieron en 44 %.

Las dos explosiones se produjeron días después de conocerse un presunto ‘plan pistola’ anunciado por las FARC, y de informaciones de inteligencia militar, revelado por Semana.com, que daban cuenta de supuestos atentados terroristas planeados por esa guerrilla que tendrían como objetivo aterrorizar a la capital. Antecedentes que quizá llevaron a un candidato a la alcaldía que hizo presencia en la zona de la calle 72 a insinuar que se podría tratar de este grupo armado ilegal. Las autoridades, sin embargo, descartaron cualquier relación de las FARC con los hechos.

Entre otras, el modus operandi que rodeó ambas explosiones no permitía inferir esa relación. Ambos casos estuvieron precedidos por llamadas telefónicas a las oficinas de Porvenir que alertaron sobre las posibles detonaciones.

Tras los hechos que generaron pánico y zozobra en la ciudad, la alcaldesa encargada, Martha Lucía Zamora, convocó a un consejo extraordinario de seguridad en el que no sólo se ratificó la recompensa de $100 millones por información sobre los responsables materiales e intelectuales de estos actos terroristas, sino que se reveló que, preliminarmente, sería la guerrilla del ELN la que estaría detrás de los atentados.

Así lo reconfirmó la Fiscalía. Semana.com conoció que, con base en información de fuentes humanas e interceptaciones telefónicas, se concluyó, en primera medida, que fue este grupo guerrillero el responsable de los actos que sacudieron la capital. En ambos casos, el explosivo utilizado fue pentonita, según informó el director de la Policía Nacional, general Rodolfo Palomino. Un explosivo que ha sido utilizado anteriormente por esta guerrilla, a la que el Gobierno le ha pedido cesar sus actividades criminales para iniciar un proceso de paz.

De confirmarse la autoría de los atentados por parte del ELN, se ratificarían las versiones según las cuales, en los últimos meses, las posibilidades de negociación entre ese grupo y el gobierno Santos se han reducido. Después de largos meses de diálogo en una etapa exploratoria, hay un evidente distanciamiento entre las partes. Hace un poco más de un año, en plena campaña electoral, el propio presidente Juan Manuel Santos habló de la iniciación de una negociación de paz como un hecho cierto y cercano.

Pero las reuniones posteriores entre voceros del Gobierno y del grupo guerrillero no han logrado resultados. El ELN no ha aceptado condiciones semejantes a las que aceptaron las FARC para sentarse en la mesa de La Habana. En particular, reconocer que el objetivo de los diálogos es ponerle fin al conflicto armado y la dejación de las armas por parte de los alzados.

Si se ratifica que el ELN es el autor de los atentados con petardos en Bogotá, estarían enviando un mensaje que sólo se puede entender de dos maneras. La primera, que definitivamente renunciaron a la posibilidad de abrir una mesa semejante a la que está operando con las FARC. La segunda, que están fortaleciendo, en lo militar, su capacidad para negociar en lo político. En un clima de opinión como el que han reflejado las últimas encuestas, es más factible la primera opción.

Pero falta ver si lo que ha planteado la Fiscalía –que el ELN puso los petardos– es ratificado por otras agencias con capacidad de investigación y de inteligencia. En el esfuerzo por determinar quién es el verdadero autor, hay que tener en cuenta las características de los atentados: terrorismo puro, pero en dosis moderada, y en un blanco simbólico: Bogotá, y en sedes de connotaciones empresariales y financieras. El ELN cabe en ese conjunto. Pero hay otros fenómenos criminales que también cabrían.

“Evacúen, que esto no es un chiste” 

Esta fue la frase que usó el terrorista que avisó del petardo que, cinco minutos después, estalló en una oficina del centro financiero de Bogotá.

Era un día normal en la oficina de la AFP Porvenir en la calle 72 con carrera 10, pleno centro financiero de Bogotá. Como de costumbre y pasadas las 3:00 p. m., los usuarios entraban y salían para realizar trámites y de esta manera resolver los asuntos propios de las pensiones, pero una llamada telefónica rompió la tranquilidad del lugar.

Una voz al otro lado de la línea le dijo al encargado de la sucursal que evacuara el local porque un explosivo estallaría allí en cinco minutos. Se trataba de una caja que estaba envuelta en papel regalo, puesta cerca al módulo de información.

Unos segundos después una segunda llamada hizo que el encargado de la oficina se tomara la declaración en serio. “Evacúen, que esto no es un chiste”, dijo un hombre al otro lado de la línea.

De inmediato, y sin generar zozobra, se lanzó la alerta. Todos los empleados y usuarios de la entidad salieron y caminaron más de cien metros para esperar y resguardarse de la explosión o regresar en caso de que se tratara de una falsa alarma.

Un vendedor ambulante que tenía su puesto en frente de la entrada del local vio cómo, de repente, la gente corría. “¡Hay una bomba!”, gritaron algunos. El comerciante se sumó a quienes buscaban un refugio. Tras la explosión le dijo a un vecino encargado de un local comercial: “Estoy vivo porque Dios es grande”.

En la calle dos policías miraban hacia adentro y arriba del edificio, ellos también tenían la información de que existía un paquete sospechoso y estaban en las primeras labores para determinar si en realidad era un explosivo.

Los que salieron, además de los transeúntes y los curiosos, vieron cómo desde adentro de la oficina una onda expulsó hacia todos lados algunos muebles, los vidrios y hasta el letrero de la entidad que terminó en el piso.

La detonación ensordeció y aturdió a las víctimas quienes luego vinieron el humo y el polvo invadían el lugar. Todo era caos, gritos de auxilio. Luego las sirenas de la ambulancias y los carros de bomberos aparecieron para confirmar que lo ocurrido era real.

Uno de los siete heridos, que se identificó como Andrés Casas, le contó a Semana.com que él caminaba por la acera cuando sintió el estruendo que lo tumbó al piso. “Eso fue en un instante”. El hombre, de 30 años, sufrió una cortadura en la cara y otra en un pie. Nada de gravedad.

Llamadas

Al lugar llegaron las autoridades para conocer del caso, y la secretaria de Gobierno, Gloría Flórez, confirmó que otro petardo había sido puesto en la calle 13 con carrera 46, en el sector de Puente Aranda. El hecho se presentó también en una oficina de Porvenir, allí sólo hubo un herido.

“Hay un modus operandi en estos dos atentados: llamaron y alertaron a las oficinas de Porvenir para no afectar a los ciudadanos”, dijo la secretaria de Gobierno. Incluso ante la alerta todas las sucursales de la AFP en Bogotá fueron evacuadas.

Mientras tanto, el comandante de la Policía Metropolitana, general Humberto Guatibonza, señaló que tras las explosiones “se iniciaron las investigaciones para identificar el tipo de explosivo y los autores”. Por ahora hay una sospecha de que fue el ELN.

Lo más grave es que quedó en el ambiente la sensación de que los atentados terroristas pueden regresar a la capital.

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