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Los cambios de Solari que dejan en evidencia a Lopetegui

Logotipo de El Confidencial El Confidencial 08/11/2018 Rubén Rodríguez
Santiago Solari ha devuelto la sonrisa al Real Madrid. (EFE) © EFE Santiago Solari ha devuelto la sonrisa al Real Madrid. (EFE)

El Real Madrid ha vuelto a recuperar la sonrisa. Después de un inicio de temporada convulso, con varios tropiezos sonados, el proyecto que inició Julen Lopetegui llegó a su fin hace un par de semanas, impulsado por la goleada recibida ante el Barcelona (5-1). La marcha del técnico vasco dejaba una vacante en el banquillo que, ante la falta de candidatos, se solucionó desde la propia casa: dando la alternativa a Santiago Solari... y, de momento, empieza a convencer.

El que fuera técnico del Castilla hasta hace poco más de una semana ha conseguido revitalizar al equipo y dotarlo de la confianza que había perdido. Es cierto que el argentino solo lleva tres partidos en el banquillo y que no se ha enfrentado a 'primeros espadas', pero empiezan a atisbarse algunos detalles que hacen presagiar que este equipo ha cambiado. La mano de Solari empieza a dejarse notar en un Madrid que ha vuelto a la senda del triunfo.

Solari suma tres partidos como técnico del Madrid, uno en cada competición: Valladolid (Liga), Melilla (Copa) y Viktoria Plzen (Champions). En esta terna de encuentros, el primer detalle de lo que quiere en su equipo se ha dejado ver con el cambio de esquema que ha llevado a cabo: ha pasado a jugar en un claro 4-4-2, con laterales muy largos y continuas ayudas defensivas. El primer paso ha sido cerrar la sangría defensiva para, a partir de ahí, empezar a construir.

Con un equipo más protegido en su retaguardia, ha conseguido no encajar un solo gol en sus tres primeros partidos, algo que Lopetegui no logró hasta llevar siete partidos. Es evidente que el Madrid sigue siendo endeble por momentos, como en los primeros minutos del partido de este miércoles, pero con las líneas más juntas se antoja más complicado llegarle con facilidad. En la portería, parece que se su apuesta clara es por Thibaut Courtois en detrimento de Keylor Navas.

El regreso del gol perdido

Una vez conseguida la solidez defensiva, la confianza empezó a llegar sola. Cerrada la sangría atrás, la calidad del equipo ha empezado a brotar de nuevo. El Real Madrid necesitaba un partido como el del Valladolid, un encuentro sufrido que terminara por tener sus frutos. Hasta la fecha, muchas veces se había visto el partido contrario: un equipo dominante que era incapaz de marcar y que, en un error, terminaba regalando el encuentro. Ante los pucelanos, la dinámica cambió.

Eso es lo que ha permitido al equipo jugar con más tranquilidad y confiando en sus posibilidades. No en vano, en tres partidos ha marcado 11 goles, los mismos que se habían conseguido en los últimos diez partidos. Y, por si fuera poco, sus delanteros también han vuelto a golear: Gareth Bale rompió en Champions una sequía que ya duraba ocho partidos, mientras que Karim Benzema suma tres goles en los primeros tres partidos con Solari en el banquillo.

Confianza en los denostados

Si algo ha conseguido Solari es que el equipo esté más enchufado, que la plantilla esté más implicada en el día a día. Y buena parte de esa confianza la ha conseguido con un simple gesto: contar con sus jugadores. En la 'era Lopetegui', era bastante habitual ver raros experimentos en el equipo, como Nacho de lateral a pie cambiado o Lucas Vázquez en tareas defensivas. El argentino ha demostrado por qué Álvaro Odriozola o Sergio Reguilón merecen jugar en el Real Madrid.

Los dos laterales han sido dos de los mejores jugadores de los últimos tres partidos, con un gran rendimiento en defensa y un enorme despliegue físico en ataque. Sus brillantes tres partidos con Solari hacen que el aficionado no entienda por qué no han jugado antes, cuando Marcelo y Carvajal llevan una temporada plagada de problemas físicos. La confianza que el argentino ha otorgado a ambos jugadores ha sido devuelta con gran fútbol y compromiso.

Fin al caso Vinicius

Durante la 'era Lopetegui', mucho se le criticaba al entrenador vasco que no contara con Vinicius, un fichaje que le costó al Madrid 45 millones de euros. El brasileño estaba jugando en el Castilla ante la falta de oportunidades en el primer equipo, donde estaba demostrando buenas maneras. Al menos, para echar una mano al primer equipo en momentos puntuales, imbuido en una mala racha y con una clara falta de gol... pero solo contó con 11 minutos en dos partidos.

Solari, que le tuvo en el Castilla, le ha decidido dar más minutos y ha participado en los últimos tres encuentros, en los que ha jugado 137 minutos. Ante el Valladolid, consiguió cambiar la suerte del Madrid con una gran acción y mucha dosis de fortuna; ante el Melilla, aunque no marcó, fue el jugador más destacado del equipo; y, en Champions, dejó detalles y una gran acción individual en el gol de Toni Kroos. Un jugador que, si sigue creciendo, puede dar muchas alegrías al Madrid.

Rotaciones de buen grado

Solari es consciente de que no se puede triunfar dando oportunidades solo a 16 jugadores. Por ello, ha decidido ampliar su abanico e ir dando descanso a los jugadores más castigados. La aparición del canterano Javi Sánchez en el equipo es un soplo de aire fresco en una defensa muy castigada por las lesiones, donde ha demostrado tener nivel de sobra para formar parte del equipo. Fede Valverde o Cristo son otros canteranos que ya han tenido su oportunidad.

Pero lo más destacado es que la plantilla ha entendido que la rotación es necesaria: al menos, se han dejado de ver las malas caras por no jugar o por ser sustituidos en mitad de un encuentro, como pasó en varias ocasiones con Lopetegui. Sin ir más lejos, este miércoles no jugaron ni Modric ni Asensio, muy castigados físicamente, y Ramos y Kroos fueron sustituidos temprano para no desgastarlos en vano. El equipo empieza a funcionar: aires renovados los que ha insuflado Solari al Madrid.

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