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¡¡¡A por la Décima!!!

AS AS 30/04/2014 Tomás Roncero

El partido soñado. Recuerdo que la semana pasada un periodista le preguntó a Rafa Nadal que por qué era del Madrid. A ese colega yo le mandaría el vídeo del partido de anoche en el Allianz. ¿Lo entiendes ahora, majete? Quedará para la memoria lo sucedido en Múnich. Los únicos árboles que ardieron los prendieron Sergio Ramos y Cristiano, dos colosos en llamas que respondieron en el campo ante tanta bravata bávara y bárbara. El Madrid regresa a su terreno natural, la final de la Copa de Europa, por la Puerta Grande. Con grandeza, fútbol inmejorable y respetuoso con el legado que nos dejó en su día el precursor de este maravilloso club: Don Santiago Bernabéu de Yeste. El Bayern habló ante los micrófonos (que si la bestia negra, que si los árboles ardiendo, que si el Madrid se veía ya campeón...). Ancelotti, un hombre sabio, inteligente, honesto y ganador (¡lástima que haya algún ciego en la planta noble del Bernabéu!), lo hizo en el campo. Desde que tengo uso de razón, sólo en Old Trafford, en aquel partidazo del autopase de tacón de Redondo y el doblete de Raúl, recuerdo algo similar. Meterle al Bayern una manita (entre la ida y la vuelta) es un sueño húmedo hecho realidad. Estos teutones nos han tocado la moral muchas veces y el madridismo ha esperado años este momento mágico. Ha quedado claro que el Madrid es la BESTIA BLANCA del Bayern. Pepsadilla. Menos lobos. Menos arrogancia. Más prudencia al hablar del Rey de Europa. Aparte de la Copa conquistada en Mestalla, los blancos han ganado un segundo título: la Bundesliga. Hemos pasado por la piedra al Schalke, al Borussia y al Bayern. Que la Merkel convoque a la selección alemana y monte una revancha. Caerían igual. ¡Qué gozada Dios mío!

El corazón Blanco. Sergio Ramos es el corazón del Madrid. Segundo capitán y General del Sentimiento Vikingo. Perderle el respeto al de Camas (tierra sagrada de Curro Romero, Paco Camino y tantos otros genios) es suicida. Neuer, otro arrogante de la escuela de su predecesor Kahn, se burló del mejor central de Europa y del Mundo (junto a Pepenbauer) cuando erró el famoso penalti de la tanda del Bernabéu. Tampoco olvidaba Sergio el gol legal que le anularon hace siete años en una noche aciaga en la que encima le partieron la nariz. Ramos la tenía guardada. Con humildad y templanza. La venganza se sirve en platos bien fríos. Si no quieres té, toma dos tazas. Dos cabezazos imperiales. Dos testarazos que perforaron el orgullo malherido de un Bayern irreconocible, acobardado y diluido en esa absurda posesión infernal que se traduce casi en cero tiros a portería en más de 180 minutos. Ramos es el espíritu guerrero del Madrid de siempre. Y Cristiano es...

... Cristiano es la leche. Se me acaban los calificativos con este regalo con botas caído del cielo. Cristiano nació para reescribir la historia del Real Madrid. Di Stéfano tiene un nieto y habla portugués. Anoche dejó atrás a La Saeta. Sus 51 goles en 50 partidos de Champions superan los 49 goles en 58 encuentros que firmó el hombre que nos dio cinco Copas de Europa consecutivas. Está escrito que Supermán Cristiano y Casillas levantarán la Décima en Lisboa. Portugal, bendita tierra hermana.

Éxtasis vikingo. Me acuerdo de mi niño (campeón, disfruta con esta etapa gloriosa que te va a tocar vivir), de Papá Enrique (¡ánimo!), del armenio Gregor y los 4.000 valientes que gozaron en el Allianz. ¡Cómo no te voy a querer! Soy muy feliz...

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