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¡Sevilla, Sevilla, Sevilla...!

Marca Marca 10/04/2014 marca.com

Perdonen por el exabrupto del titular pero la frase no es mía, es de Unai Emery, que en la previa pedía a sus hombres que pusieran tanto corazón como cabeza en un partido que se preveía extremadamente complicado.

Como complicado fue, más allá de la goleada, porque el Oporto apretó lo suyo tras la absurda expulsión de Coke. Sin embargo, los de Emery mantuvieron las pulsaciones controladas y sacaron rédito de la precipitación de un rival que se vio muy pronto fuera de la eliminatoria. Fue, por así decirlo, el momento de los huevos, porque el fútbol, a raudales, había llegado en una primera parte sencillamente memorable.

Apenas cinco minutos necesitaron los rojiblancos para equilibrar la balanza tras el 1-0 de la ida. Inicialmente, Fabiano despejaba un remate franco de Bacca pero el colombiano acababa derribado en el área en la continuación de la jugada, provocando una pena máxima que Rakitic, quién si no, se encargaba de rentabilizar.

El comienzo soñado, pero sólo era el principio porque el Sevilla siguió apretando las tuercas a un Oporto desconcertado que no era capaz de lidiar con el vendaval nervionense.

Un centro-chut de Coke y un ajustado remate de Reyes, que Fabiano despejó a córner con apuros, fueron la antesala del 2-0, que llegaría tras el enésimo robo de balón de los locales. Fue Fernando Navarro el encargado de recuperar el esférico aunque el pase final a Vitolo corrió a cuenta de Bacca, que habilitó de cabeza al canario para que éste definiera con la tranquilidad de los grandes.

Dos a cero y eliminatoria levantada, pero aún quedaba la guinda, que la puso Bacca con un tanto marca de la casa. Enorme el colombiano en otro partido que le catapulta al Mundial como referencia de la selección cafetera.

El Oporto, que no veía la luz al final del túnel, empezó a estirarse en los minutos finales del primer acto, aunque sin inquietar demasiado a Beto. Los peligrosos disparos de Herrera y Defour no veían puerta aunque era Quaresma, el mejor de los suyos, el que más se empeñaba en amargar la noche a Nervión.

Beto 'salva' a Coke
La segunda parte comenzó con un soberano susto, pues una falta botada por Quaresma acabó estrellándose en el larguero tras un despeje in extremis de Beto. Fue la primera intervención de mérito del portero luso, que se exhibió ante su ex equipo.

Con todo, lo peor para el Sevilla estaba por llegar, porque Coke, que ya tenía una amarilla, derribaba por detrás al escurridizo Quaresma y, a continuación, enfilaba el túnel de vestuarios. Roja tan clara como absurda.

Fueron los peores minutos para una afición que, por momentos, se temió lo peor, pero ahí apareció Beto para despejar un ajustado remate de Herrera con claro marchamo de gol y luego Quaresma no acertó a marcar en una volea franca que se perdió lamiendo el palo izquierdo.

Tras el susto, el Sevilla recompuso la figura y el Oporto acabó atascándose, entre otras cosas porque Ghilas está muy lejos de ofrecer las prestaciones de Jackson Martínez y sin un '9' de referencia es complicado poner cerco a la meta de cualquier rival.

Un nuevo robo en ataque del Sevilla, esta vez de Mbia, permitió a Vitolo apurar hasta la línea de fondo, aunque fue Fabiano el que 'asistió' a Gameiro en su intento de despejar el centro del canario. Cuatro a cero y locura en Nervión.

Con el Oporto entregado, Fazio y Gameiro rozaron la 'manita' pero lo que llegó fue un golazo de Quaresma, ya en el tiempo de añadido, que premió el esfuerzo del único jugador de los 'dragones' que hizo honor a este sobrenombre.

Así concluyó un partido que rememoró la reciente y gloriosa etapa del Sevilla en Europa. Los de Emery están ya en semifinales y ahora quieren más. El próximo rival, Valencia, Juventus o Benfica, será muy complicado pero este equipo, ha quedado demostrado, no se va a arrugar. Nervión está de fiesta. Que dure.

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@tommy_campos

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