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¿Dopaje estadounidense en Río?

ABC ABC 14/09/2016
Simone Biles © Diario ABC Simone Biles

A primera hora del martes, la web de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) fue hackeada. Escasos minutos tardó en reivindicar este hecho un colectivo llamado «Fancy Bears». Querían denunciar que varios deportistas de Estados Unidos habrían competido en los Juegos Olímpicos de Río 2016 bajo los efectos del dopaje, algo que, según cuentan, habría sido encubierto con certificados de aprobación de uso terapéutico, como ya adelantó «La Gazzeta dello Sport».

«Como prometimos, empezamos con nuestras revelaciones. Hoy nos gustaría hablar sobre el equipo olímpico de Estados Unidos y sus sucios métodos para ganar», muestra el comunicado de esta corporación junto a los documentos originales de destacados atletas estadounidenses. «Después de estudiar detalladamente las bases de datos de la AMA hackeadas, nos dimos cuenta de que docenas de atletas estadounidenses habían dado positivo. Los medallistas olímpicos de Río toman regularmente drogas ilícitas justificadas por certificados de aprobación para su uso terapéutico. En otras palabras, ellos consiguieron licencias para doparse. Esta es otra prueba de que la AMA y el Departamento Médico y Científico del COI son corruptos y engañosos», añade.

Supuestamente, algunos de los deportistas más conocidos del país norteamericano presentaron antes y durante de los Juegos los mismos certificados que justificaban valores anómalos en análisis antidopaje. De momento solo se han mencionado a cuatro deportistas: las hermanas Williams, la estrella del baloncesto Elena Delle Donne y la estrella de Río 2016, Simone Biles.

En dichos documentos, los «hackers» muestran certificados médicos con los que los atletas justificaban dichas sustancias prohibidas. En el caso de la gimnasta cuatro veces oro en Río 2016, Simone Biles, habría tomado anfetaminas bajo receta. Elena Delle Donne habría tomado la misma sustancia durante los Juegos y, además, tendría recetada la hidrocortisona desde su clasificación en 2014. El listado de las hermanas Williams es más extenso. La número uno de la WTA estaría tomando oxicodona y hidromorfona (opiáceos), así como prednisona, prednisolona y metilprednisolona. Su hermana Venus estaría tomando prednisona, prednisolona, triamcinolona y formoterol.

Esto parece ser solo la punta del iceberg y este grupo de «hackers» seguirá desvelando archivos comprometedores de la AMA, organismo que no se ha pronunciado por ahora, aunque se espera que de explicaciones al respecto.

Como explica el periódico italiano, el punto de mira está puesto ahora en la Federación Internacional de Gimnasia por la sorprendente ascensión hasta la medalla de bronce de Vanessa Ferrari. El problema estaría en las exenciones terapéuticas por las cuales algunos deportistas están exentos de controles durante un tiempo demasiado largo para algunos.

«No sé nada. Esperamos que todo se ha hecho correctamente, tenemos la máxima confianza en AMA», dijo esta mañana Riccardo Agabio, presidente de la Federación Gimnasia italiana. «Sería muy malo para el deporte si esto es cierto, que esperamos realmente no sea así. Es como si finalmente resulta cierto el dopaje de Bolt, sería un gran shock para nosotros», añadió.

Tampoco hay que olvidar la «guerra» emprendida contra el deporte ruso. Tras ser expulsados de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2016 y 2020, el gobierno ruso aseguró que saldrían más nombres. Según ha declarado la AMA, el ataque podría haberlo realizado un grupo de ciberespionaje ruso.

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