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30 años desde el último título del Athletic

Marca Marca 05/05/2014 Macu Briones. Bilbao
Photo © Proporcionado por marca.com Photo

El 5 de mayo de 1984 el Athletic levantó el último título de su historia, la Copa del Rey, su trofeo más querido, tras vencer en el Santiago Bernabéu al Barcelona (1-0) con gol de Endika. La vigesimocuarta Copa que luce en el palmarés del equipo bilbaíno supuso el cúlmen de una temporada excepcional, tras haber conquistado una semana antes la Liga. Aquel hito histórico quedó empañado en buena parte por la monumental tangana que se montó tras el pitido final; un recuerdo agridulce para quienes fueron protagonistas de aquel último Athletic campeón.

En un época en la que el dominio de los equipos vascos era indiscutible, el Athletic de Javier Clemente reinaba en lo más alto tras haber conquistado dos Ligas consecutivas. La hegemonía rojiblanca resultaba especialmente frustrante para el Barça de César Luis Menotti, que no había escatimado en gastos para confeccionar una plantilla que contaba con jugadores de la talla de Maradona y Schuster.

Pero más allá de la lucha deportiva, en aquella final de Copa había cuentas pendientes. Maradona no olvidaba que en la cuarta jornada de Liga, en el Camp Nou, una dura entrada de Andoni Goikoetxea le había dejado cuatro meses en el dique seco. En los días previos a la final, el 10 del Barça había entrado en un cruce de descalificaciones con Clemente, que calentaron aún más el ánimo de los futbolistas.

Con este caldo de cultivo, la final en el Santiago Bernabéu, con más de tres cuartas partes de su aforo teñidas de rojiblanco, se presentaba apasionante y cargada de adrenalina. El choque resultó intenso desde el inicio; trabado y bronco. La tensión se acrecentó cuando Endika adelantó a los rojiblancos en el minuto 11 enviando a la red un centro desde la banda de Argote. El Barça se vio incapaz de remontar el marcador.

Maradona encendió la mecha
El pitido final provocó la euforia de la numerosa afición rojiblanca y dio el pistoletazo de salida a la batalla campal que protagonizaron los jugadores de ambos equipos. Maradona encendió la mecha propinando un violento rodillazo a Sola. Las patadas se repetirían por doquier en una de las mayores trifulcas de la historia del fútbol español.

Un desagradable final
"No es agradable que pasen esas cosas en un campo de fútbol. Quizás me ha parecido más desagradable cuando lo he visto por televisión que cuando me pasó porque, además, no estuve cerca del lío cuando empezó; me pilló lejos", recuerda Daniel Ruiz Bazán, el último capitán del Athletic que levantó un trofeo.

El de Sopuerta no quiere "echarle la culpa a nadie". "Aquello fue un conjunto de nervios porque en esos partidos hay una tensión fuera de lo normal y cualquier chispa pequeñita produce un incendio grande. Maradona era un ídolo mundial y a un ídolo no le gusta perder una final, y menos frente a once aldeanos. Además, a nosotros no nos pisaba cualquiera", añade.

Miguel De Andrés fue, junto a Sola, los que se llevaron la peor parte en la batalla campal que se montó, al ser pateado por Migueli. "Me clavó los tres tacos en la espalda. Si quiere romperme me rompe porque aquel era cinturón negro o no sé qué. Acabamos cabreados", asegura, antes de desvelar que por televisión no se vio todo lo que ocurrió. "Hay imágenes que solo vimos nosotros, creo que grabadas por una televisión francesa, que mostraban cosas muy feas. Este puñetero Maradona.... Pero algo le dirían también", sonríe.

Al de Otsagabia le queda, al menos, la tranquilidad de que la pelea no se extendió, como un incendio incontrolable entre la afición. "Siempre he pensado que menos mal que la gente del Athletic que saltó no se metió con los jugadores del Barcelona. Imagínate que alguno se mosquea y empieza a sacudir a los del Barça.... ¡La que se podía haber liado!", admite aliviado.

La cosa pudo acabar, incluso, en los tribunales, desvela De Andrés. "Unos abogados de Bilbao que vivían en Madrid le pusieron a Migueli una denuncia por aquella patada. Cuando Santi Urkiaga fue a la selección, Migueli le contó que yo le había denunciado. Entonces fui con el abogado del Athletic y la retiramos; yo no tenía nada contra él", revela el ex rojiblanco, que terminó siendo suspendido por tres meses, al igual que el propio Migueli, Goikoetxea, Sarabia, Clos y Maradona.

Los jugadores del Athletic quisieron "olvidarlo todo rápidamente", apunta Dani, que lamenta que se quisiera "dar más importancia al lío que se montó que al mérito de haber ganado la Copa; eso no era justo". La afición vizcaína así lo entendió y volvió a celebrar a lo grande su última gran alegría, el último título, el último paseo de la Gabarra.

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