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40 años del pase a la final

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 25/04/2014 Chema G. Fuente
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El Atlético está a 90 minutos de meterse en una final dela Copade Europa, 40 años después de la última vez que lo lograse. Curiosamente, el club colchonero celebró en el día de ayer, precisamente el 40ª aniversario de su pase a la finalísima de Bruselas que disputaría con el Bayern de Munich, después de dejar apeado en semifinales al Celtic de Glasgow. Casualidades, el equipo rojiblanco podría repetir una final deshaciéndose, ahora también, de un equipo británico, en este caso inglés -el Chelsea-.

Pero volvamos a aquel 24 de abril de 1974, uno de los partidos más recordados en la historia del equipo madrileño. Sobre todo por lo sucedido en la ida de aquellas semifinales, en el Celtic Park, donde se dio una auténtica batalla que ha pasado a la historia del club por el arbitraje del turco Babacan, las patadas entre ambos equipos, las expulsiones y la tangana final en la que incluso intervino la policía británica. El Atlético sobrevivió a la batalla de Glasgow aguantando con ocho jugadores mucho tiempo. Uno de los protagonistas de la cita, Adelardo Rodríguez, el gran capitán, lo recordaba así en MD. “Estaban muy confiados de que pasarían, por eso el porrazo fue más grande. Fueron incapaces de ganarnos con ocho jugadores durante más de 25 minutos. Hay que estar allí para ver lo que aguantamos. Si les dejan, hay tiros”, explica el extremeño, quien denunció que los escoceses lo prepararon todo: “Crearon el clima adecuado para que aquello fuera una batalla. La prensa, los hinchas,… Antes de ir ya habían dicho que Ayala, Panadero y los argentinos eran unos carniceros. ¿Dimos patadas? Puede ser. Como ellos. Era una eliminatoria por la final dela Copa de Europa y todos nos dejamos la piel”. Después de las expulsiones, de las agresiones a jugadores y aficionados -“Los españoles pasaron miedo, porque les insultaron, les tiraron cosas… En el aeropuerto nos tiraban los pasaportes al suelo, sobre todo si veían los de los argentinos. En el campo hasta los policías nos daban garrotazos. Fue como una guerra”-; los británicos se esperaban una encerrona en el Manzanares.

Nada más lejos de la realidad, el presidente, Vicente Calderón, pidió respeto. El Atlético se dedicó a jugar y la afición a alentar. Sin más. “Nos juramentamos y para el partido. Estudiamos mucho al Celtic. No pasó nada de todo lo que decían. Aquí la gente animó muchísimo, nos llevaron en volandas. Yo marqué el primero y Gárate el segundo. Con el 0-2 disfrutamos y les esperamos. Nuestra afición fue señorial. A nosotros se nos conocía por jugar bien al fútbol, no por la violencia, eso fue un invento de la prensa inglesa”, explica Adelardo. Aquel triunfo valió el pase a la final de Bruselas, que dejaría al Atlético a las puertas de la gloria. “Hubiera sido la justa recompensa para uno de los mejores Atléticos de la historia”, concluye el capitán.  

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