Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

71-62: El Madrid no reacciona y se lo jugará todo en el quinto partido

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 23/04/2014 José Ignacio Huguet
© Image MundoDeportivo.com

El Real Madrid llegaba a El Pireo tras no haber perdido uno solo de los 27 partidos disputados en Liga Endesa y con sólo tres derrotas en la Euroliga. Pero para asaltar la fortaleza del Olympiacos hace falta algo más que una buena tarjeta de visita. Como ya le había sucedido el lunes, el equipo de Pablo Laso ha acabado doblando la rodilla ante un rival de inferior potencial pero que ha jugado con más agresividad y que ha sabido llevar el partido a su terreno. Los griegos han dominado a partir del segundo cuarto y han sabido concretar su triunfo mostrando un mayor acierto y determinación en la recta final del encuentro, que ha visto su máxima diferencia (71-60) justo antes de la intrascendente canasta de Mirotic que ha cerrado el duelo.

El colchón de 2-0 que el equipo blanco se había traído de Madrid ha acabado siendo perjudicial para los de Laso, que lejos de aprovecharlo para jugar con más tranquilidad han demostrado cierta complacencia que les ha impedido no rematar a un rival muy voluntarioso pero sin la calidad de las dos últimas temporadas ,en las que se proclamó campeón de Europa. Para estar en la Final Four de Milán y convertirse en el rival del Barça en semifinales, los blancos deberán aprovechar el viernes su tercer y último 'match-ball'. De volver a perder el Madrid se convertiría en el primer equipo que se deja levantar un 2-0 en los playoff de la Euroliga.

El inicio del encuentro no hacía pensar en un segundo revés consecutivo del Madrid. De la mano de Darden y Rudy Fernández, el líder de la Liga Endesa pareció abrir brecha en un par de ocasiones (6-10, 10-16), aunque no llegó a asustar de verdad.

A partir de ahí el dueño del partido y de su ritmo fue el Olympiacos. Esta vez el problema del Madrid no fue el nulo peligro de su juego interior sino la falta de puntería de sus tiradores exteriores, algo completamente inhabitual en los blancos. Los de Laso tardarían más de ocho minutos en anotar su primera canasta en juego en el segundo cuarto y eso permitió a los griegos construir una ventaja (32-21) que les daría confianza para el resto del partido. Poco importaba que Vassilis Spanoulis no diera una y no consiguiera sus primeros puntos hasta el minuto previo al descanso. El equipo griego repartía responsabilidades y tenía el punto de mira mucho más afinado. Sólo un arreón final hizo que el agujero en que estaba el Madrid al descanso (37-30) fuera mucho menos profundo de lo que podía haber sido.

A pesar de que Spanoulis ya estaba en el partido, el Real Madrid fue capaz de ir limando su desventaja en el tercer cuarto gracias a los mejores minutos de Rudy, que dejó todo como al principio con un triple desde siete metros a poco del final del período (47-47).

Parecía que si el Madrid lograba ponerse por delante al Olympiacos podían entrarle todas las dudas, pero eso no sucedió. Con Spanoulis en el banquillo para descansar surgió la figura de Dunston, que en unos minutos hizo un roto a los pívots del Madrid al estilo de lo que había hecho en el anterior encuentro. El americano reboteó, anotó, provocó faltas y, lo que es más importante, volvió a darle el cetro de mando a su equipo.

Un triple de Lojeski colocó a los griegos nueve arriba (60-51) en el minuto 35 pero el Madrid aún no estaba muerto. Rudy, Darden y Bourousis mantenían las constantes vitales blancas a falta de dos minutos (62-58). Fue entonces cuando Dunston dio un golpe en la mesa para enviar la serie al quinto partido. Spanoulis falló dos tiros libres pero el americano capturó el rebote y lo convirtió en canasta (64-58). De atacar para ponerse a dos o uno a perder por seis. El Madrid ya no se levantó de la lona y Mirotic y Sergio Rodríguez certificaron con sus errores finales uno de sus peores partidos de la temporada.

El gran favorito está contra las cuerdas y el viernes se enfrentará a su segunda final de la temporada tras la de la Copa del Rey. Si la supera será el rival del Barça en Milán. Si fracasa saltará por los aires el guión de toda una temporada.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Mundo Deportivo.com

image beaconimage beaconimage beacon