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A Vettel lo ha mirado un tuerto

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 10/05/2014 Santi Durán

A Sebastian Vettel parece que le haya mirado un tuerto. Después de cuatro años arrasando y llevándose otros tantos títulos consecutivos, el piloto alemán no levanta cabeza esta temporada. Ayer, en la primera sesión libre, le ordenaron parar en la curva La Moreneta cuando completaba la quinta vuelta. Aunque peor fue en Australia, cuando le ocurrió lo mismo pero en plena carrera.

La limitación a un máximo de cinco motores por temporada (si se usa un sexto hay una penalización de diez puestos en la parrilla de salida) ha extremado las precauciones en todos los equipos; al más mínimo problema se obliga al piloto a parar. En Australia, además de a Vettel, a Hamilton también le pararon desde boxes por la misma cuestión. Y es que el tema económico también influye pues los nuevos motores tienen un coste superior al doble del que costaban los antiguos. Y los equipos modestos están que trinan.

Antes un cambio de motor no suponía más que una hora y media o dos de trabajo a destajo en los boxes.Pero la complejidad de los motores actuales y, sobre todo, el cableado eléctrico con el que van equipados complica enormemente la faena de los mecánicos.

De esta manera, el cuatro veces campeón del mundo no pudo salir en los libres de la tarde pese a que el ajetreo en su box no cesó desde media mañana, cuando le enviaron la orden de parar el coche. Fue detenerse y bajar del coche e iniciarse un pequeño incendio en las entrañas del bólido, que el propio piloto se encargó de apagar con un extintor. Vettel volvió a boxes a lomos de un 'scooter'.

Fue un problema eléctrico el que provocó el incidente y eso añadió aún más complejidad a a la operación de cambio de motor. Porque estos motores equipan tantos componentes que requieren nada menos que veinte kilos de cable o, dicho de otra manera, cerca de 40 kilómetros de cables de diversos tamaños y secciones, con sus correspondientes fundas aislantes. Algunas lo suficientemente consistentes para aislar corriente de 400 voltios.

Localizar exactamente el problema entre toda esta impresionante maraña de cableado es una labor ingente y por eso en Red Bull optaron por el cambio de motor, con lo que Vettel no pudo tomar la salida en los entrenamientos de la tarde.

Esta temporada está siendo un 'via crucis' para el vigente campeón del mundo. Su coche, pese al cambio de chasis, no está rindiendo como en años anteriores y la falta de ritmo del Red Bull es más que evidente. Por si fuera poco su compañero Daniel Ricciardo, que este año ha llegado al equipo procedente del Toro Rosso filial, se ha adaptado perfectamente al nuevo coche.

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