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A vida o muerte en Madrid

Marca Marca 23/04/2014 marca.com

El Olympiacos, el doble campeón de Europa, condenó al Madrid a jugarse la 'Final Four' a un partido. Será el viernes (20.45 h) en el Palacio. El equipo de Laso, que llegó al último periodo con opiciones en un encuentro muy trabado y físico, repitió viejos errores y concedió su segunda derrota consecutiva, dato inédito en esta temporada. Sólo Rudy Fernández estuvo a la altura del encuentro que hizo estallar el Palacio de la Paz y la Amistad. Hubo factor cancha.

El Madrid salió con la lección bien aprendida en el primer cuarto. Defendió y atacó mejor, aunque seguía teniendo problemas para sujetar el rebote ofensivo griego. Tenía más facilidad para encontrar el aro, los bases penetraban ante el defensor más grande en vez de botar y botar y Llull certificaba ese dominio con una bandeja (10-16 min 9) que confirmaba una mejor carta de presentación blanca pese al desacierto ofensivo de Mirotic, que fallaba lo que no acostumbra a hacer. Otra vez estaba por debajo de la importancia del partido.

Después llegó un apagón brutal, quizá los peores minutos de la temporada en Europa para el equipo de Laso. La entrada de Sergio Rodríguez, no tan inspirado en este tramo de curso, sentó mal a su equipo. Olympiacos mejoró su defensa tanto que negó la canasta al Madrid. Los blancos sumaron dos aciertos en 10 minutos. Tiraron 15 veces. El resto fueron tiros libres. Sorprende que sobreviviera, que no estuviera despedezado al descanso (37-30). Spanoulis había metido su primera canasta, un triple, en el minuto 18. No era una noticia excelente para el Madrid la superioridad del campeón de Europa en una noche tan poco prolífica de su estrella.

Mirotic dio un paso al frente en la reanudación. Metió una buena canasta. Visto lo que se vio después, el Madrid debería haberla celebrado como un gol. Otra vez tenía grandes dificultades el equipo blanco, desdibujado por momentos en ataque, pese a su esfuerzo defensivo. El despertar de Bourousis fue premiado con un cambio. Metió dos canastas y se fue al banco. El Madrid llegaba con opciones al último cuarto (49-47).

No supo gestionarlas. Perdió balones, no atajó a Dunston, que emergió imparable. Y echó en falta a sus salvadores de toda la temporada. Resulto díficl reconocer a Sergio Rodríguez. ¿Fatiga? Tampoco estuvo mucho Llull, lastrado por el esfuerzo defensivo. Darden, que sí cumplió, también se vació atrás. Y Mirotic, tierno para estas batallas aún (¿NBA?), tampoco tiró del equipo. Rudy apareció con intermitencias. Demasiado poco para frenar al Olympiacos en su terreno favorito, la guerra de guerrillas. Habrá quinto partido el viernes (20.45 h.) en el Palacio.

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