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Abrines sacó el fusil ante un Cajasol que termina séptimo

AS AS 25/05/2014 Juanma Rubio
Photo © Proporcionado por AS Photo

Acabó la Temporada Regular. Un camino que comenzó en octubre y que acaba con Barcelona y Cajasol en la lucha por el título. Para los azulgrana como no podía ser de otra manera, para los andaluces como muy pocos habrían apostado si hubieran tenido que jugarse unos euros hace seis meses. Para los de Xavi Pascual, 27-7 con una segunda vuelta en la que sí estuvieron a la altura de su nombre y su plantilla (15-2 tras una primera demasiado discreta: 12-5). Para los de Aíto, homenajeado por el Palau por sus mil partidos ACB (mil lecciones), 18-16 con un equipo jovencísimo pero que tiene tres o cuatro nombres que están ya en muchas agendas. En los dos lados del Atlántico.

El partido, un divertido ejercicio matinal, fue el tercer triunfo del Barcelona en los tres partidos que ha jugado desde la masacre de Milán. Es poco, pero algo es algo. El mundo, que casi se para en aquella paliza histórica, sigue girando y el equipo azulgrana no puede bajarse en marcha. No cuando tiene por delante unos playoffs ACB que son su último billete para evitar que la temporada sea un agujero negro. Su camino es el más difícil posible: Laboral Kutxa con el riesgo del formato a tres partidos y después, y si todo siguiera el camino más probable, Valencia Basket en semifinales y Real Madrid en la final. Y estas dos últimas series con el factor cancha en contra. Sí, el reto es mayúsculo y la alternativa es caer al vacío cuando ni siquiera queda, como hace un año, la red de la Copa del Rey. Para el Cajasol la vida es diferente, la sonrisa constante de quien no debería estar ahí, el juego como premio y la certeza de que saldrán en la foto de los mejores cuando muchos les imaginaban peleando por evitar el descenso. Cosas del deporte. Y cosas de Aíto, claro.

El Barcelona llevó el partido por la mano desde el ecuador del primer cuarto y gracias a un par de triple de Abrines (15-10). El escolta está dejando claro en este final de curso que ha cubierto el período como aprendiz y que a partir de la próxima temporada debería ser mucho más que eso. Verle jugar al lado de Hezonja es ver al Barcelona de pasado mañana. Abrines firmó un eléctrico 8/10 en triples para 29 puntos totales. Un recital con el fusil que hizo pensar (7/8 antes del último cuarto) en aquel histórico 12/15 de Pullen en Valladolid. La respuesta del Cajasol fue siempre tímida aunque con destellos de algunos de los nombres que están en las agendas de todos los ojeadores: Satoransky, Porzingis…

El partido dejó además un 0/3 en tiros de Tomic, que no se quedaban sin meter al menos una canasta en juego desde la séptima jornada, cuando el Barcelona jugó un partido infumable en Santiago. El croata, que alcanzó los 1.000 rebotes en ACB, y Nachbar formaron un juego interior titular destemplado y sin ninguna gana de sudar. Balvin se cebó hasta que entró el mucho menos talentoso pero mucho más diligente Dorsey (9 puntos, 8 rebotes: actitud). Pullen, Lampe y Lorbek cumplieron y Navarro hizo de facilitador entre largos descansos de Huertas y terminó con 6 asistencias y 7 puntos que le valieron para alcanzar los 12.000 con la camiseta del Barcelona entre todas las competiciones. Otra cifra bonita para un partido sin nervio pero entretenido del que sale un Barcelona que va completando su paso por del diván del psiquiatra después de Milán y antes de unos cuartos de final en los que un patinazo puede ser letal. En la esquina contraria del cuadrilátero competitivo, el Cajasol jugará un órdago a grande ante el temible Valencia: nada que perder, todo por ganar. Cuidado…

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