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Anoeta y rotaciones, otra vez mala mezcla para el Barça

SPORTYOU SPORTYOU 10/04/2016 Marc Fuster
Anoeta y rotaciones, otra vez mala mezcla para el Barça © Getty Images Anoeta y rotaciones, otra vez mala mezcla para el Barça

El Barça llegaba a Anoeta con un pésimo precedente: los azulgranas no ganaban allí desde la temporada 2006-07 y encadenaban cinco partidos consecutivos sin conocer la victoria en terreno vasco. A pesar de la dificultad del encuentro y de las victorias de Atlético y Real Madrid ante Espanyol (1-3) y Eibar (4-0), Luis Enrique pensó más en el partido de vuelta de cuartos de final de la Champions y prefirió alinear un equipo con cinco caras nuevas respeto a la ida ante los colchoneros en el Camp Nou.

A las ya sabidas de Claudio Bravo por Ter Stegen y de Munir El Haddadi por Luis Suárez -sancionado éste último-, se sumaron Sergi Roberto en el lateral izquierdo más Rafinha y Arda Turan como interiores. Estas tres variaciones privaron al Barça de profundidad por la banda izquierda y crearon descontrol en el medio centro. El técnico tuvo que enmendar el error y en la segunda parte reestructuró al equipo y volvió al once de gala, como ya sucedió el año pasado en el mismo escenario.

Luis Enrique bromeaba en la rueda de prensa previa al partido con la posibilidad de alinear el mismo once que también perdió 1-0 la temporada pasada: “Igual repito la alineación y os ponéis todos a temblar. Ah, ¿no están Pedro ni Xavi? Pues no puedo repetirla”. Los jugadores no fueron los mismos, pero el resultado sí.

A excepción de Sergio Busquets, el equipo tocó mucho más lento de lo habitual. El '5' fue el único que no bajó el nivel y a los 104 pases buenos hay que sumarle las 13 recuperaciones que pudieron dar oxígeno a su equipo. Al resto del equipo le faltó frescura y apenas se vieron jugadas al primer toque, lo que provocó posesiones muy largas pero poco fluidas. Consecuencia de ello fue ver a un Barça que no originó excesivo peligro para inquietar al meta Rulli y su defensa de nueve.

Precisamente, uno de los damnificados por las rotaciones, Andrés Iniesta -que sustituyó a Rafinha en el 45- aseguró en zona mixta que el equipo no había estado como siempre: "En la primera parte no hemos generado como en la segunda y remar contra el resultado siempre es difícil". Pese a ello y siguiendo el discurso de su entrenador sobre el estado físico, aseguró que no fue culpa de la frescura del equipo.

El Barça ya no puede fallar más. Los azulgrana continúan en una posición privilegiada pero los ocho puntos perdidos en las tres últimas jornadas dan alas a sus perseguidores que ya daban la Liga por acabada. Los de Luis Enrique dependen de ellos mismos pero como dijo Iniesta al finalizar el partido, ya han cometido todos los errores que su colchón les permitía. La vuelta de Champions el miércoles, el primer cambió de chip para seguir aspirando al triplete.

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