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Arma de doble filo para Rafa Nadal

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 11/06/2014 Ángel Rigueira

El ATP de Halle decidió crear el 'superjueves', programar mañana los partidos de octavos de Rafa Nadal, contra el alemán de origen jamaicano Dustin Brown, y Roger Fededer, que hoy debutárá en dobles antes de medirse al portugués Joao Sousa.

"Hay que quitarse el sombrero ante Rafa por lo que está demostrando en tierra. Me alegró por él, muchos dijeron que ya no podría ganar más tras perder dos partidos en tierra, pero siempre dije que seguía siendo el favorito en Roland Garros", señaló el suizo, respecto a quien el manacorí recortó diferencias en la lista histórica de títulos de Grand Slam: se situó a tres con el decimocuarto.

La transición de la arcilla a la hierba, dos mundos opuestos, es inmediata debido al calendario. Sólo dos semanas entre París y Londres, que serán tres a partir del próximo año. Sin descanso posible, pendiente del estado de la espalda y la rodilla, Rafa y Francis Roig, que toma el relevo técnico de Toni Nadal, empezaron a trabajar los automatismos posibles de la hierba, donde el saque adquiere mayor relevancia (más carga en la espalda), los desplazamientos derivan hacia pasos cortos explosivos en un césped que no ofrece la estabilidad de la tierra y que traiciona mucha veces en forma de bruscos resbalones. Además, requiere jugar agachado, en una genuflexión que no da respiro a las rodillas.

Las molestias musculares y el trabajo forzado de las articulaciones en un partido en hierba son clásicos. Y un quebradero de cabeza en los últimos tiempos para Rafa Nadal, que se debate entre su pasión por Wimbledon, el torneo al que siente más apego mentalmente desde niño, y la necesidad de persevar su físico.

Es bicampeón tras cinco finales. Campeón en 2008 y 2010, cediendo en el último encuentro de 2006, 2007 y 2011, se perdió la edición de 2009 por tendinitis en las rodillas, justo después de haber sufrido su única derrota en Roland Garros, en octavos ante Robin Soderling. La rodilla izquierda, la más castigada, también se rebeló en 2012. El manacorí acudió a la 'Catedral', pero sucumbió en segunda ronda ante el checo Lukas Rosol y ya no volvió a jugar esa temporada. Con este antecedente, no arriesgó el balear el año pasado. Viajó, pero no compitió, se entregó al belga Steve Darcis en el estreno pensando en su salud, en unos primeros días de Wimbledon bajo la lluvia, que acentúa el peligro en el césped.

"Me gustaría volver a jugar bien en Wimbledon, y sé que la mejor preparación pasa por disputar Halle, pero a ver cómo responde la espalda y la rodilla. Esta temporada la rodilla está mejor que los años anteriores, aunque nunca se sabe", manifiesta Nadal.

Ante cualquier señal de alarma, Halle pasará a un segundo término. En 2013 se dio de baja en esta competición, pasó de puntillas por Wimbledon pero después obtuvo premio a este programa de prevención ganando los Masters 1.000 ATP de Canadá y Cincinnati y conquistando su segundo Open USA. Un rompecabezas para el númeo uno mundial, cuyas piezas conoce a la perfección

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