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Así fue la bronca que acabó con el despido de Marcelino

El Economista El Economista 11/08/2016
Marcelino García Toral. © Getty Marcelino García Toral.

Marcelino García Toral ya no es entrenador del Villarreal. El preparador asturiano fue ayer despedido de manera fulminante y contra pronóstico. Después de haber metido al 'Submarino Amarillo' en la Champions League o de haber subido al equipo a Primera hace tres temporadas, la lógica decía que seguiría al frente del equipo y que, ni mucho menos, sería despedido a falta de dos semanas para que comience la Liga. ¿Qué ha sucedido? Las tensiones entre Marcelino y la plantilla y, por extensión, entre Marcelino y el presidente, Fernando Roig, son el motivo por el que la cuerda se ha tensado hasta romperse por el lado del preparador.

Cuenta la Cadena Cope que desde hace años Marcelino ha tenido duros enfrentamientos con algunos futbolistas por su estricta manera de entender ciertos códigos, según su visión, inviolables. Uno de ellos, por ejemplo, los índices de masa corporal de los jugadores. Uno de ellos, Jonathan do Santos, se pasó de la raya tras una prueba de 'pliegues' y provocó la bronca airada de su entrenador. Marcelino lo llamó gordo entre otras lindezas. Cani, por entonces capitán amarillo, lo defendió.

El choque provocó la salida de ambos jugadores. Roig por aquel entonces entendía que había que respaldar al técnico porque tenía razón. Su política siempre fue la de reforzar la figura del técnico por encima de los jugadores.

El problema es que roces de este tipo se han repetido con demasiada frecuencia y han acabado calando en la percepción del presidente. Fue así como se llegó al Trofeo Teresa Herrera del pasado martes.

El Villareral acudió a A Coruña como invitado del Deportivo. Musacchio debió haber sido el capitán del equipo, pero Marcelino se negó a cederle el brazalete pese a que le correspondía. Aquello molestó al defensa, pero también al resto de miembros de la plantilla que, al día siguiente, ayer miércoles, comunicaron su malestar a Roig.

En esta ocasión, Roig se reunió con Marcelino poniéndose del lado de los jugadores. Ahí arrancó una trifulca en la que Marcelino cargó también contra la directiva por haber realizado fichajes que él no pidió. El caso más flagrante, el de Pato. El ariete brasileño no era lo que reclamó y, para colmo, llegó 'gordo'.

El entrenador le solicitó que trabajara para perder peso, pero no lo hizo. Esos argumentos sirvieron de pólvora para hacer explotar la paciencia de Marcelino y también la de un Roig que, finalmente, cortó por lo sano. Ahora busca entrenador. Pellegrini es el favorito después de haber dejado el Manchester City con más pena que gloria.

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