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Bouhanni gana una etapa caótica

Marca Marca 13/05/2014 marca.com

Los tiempos de la cuarta etapa del Giro de Italia se tomaron en el penúltimo paso por meta del circuito de 8,3 kilómetros en Bari, tras discusiones entre los líderes del pelotón con los organizadores. Algunos, con el líder Michael Matthews (Orica) a la cabeza, pretendían la neutralización, véase anulación de la etapa. Y en realidad, la cuarta fracción del Giro de Italia fue absurda en casi en su totalidad: sólo se disputó el esprint final que anotó un nombre en el palmarés: Nacer Bouhanni. Matthews conserva el liderato.

El pelotón salió de Irlanda, pero no se libró de la lluvia en el sur de Italia, donde las precipitaciones son casi un milagro. Los corredores, visto el circuito final, con sus curvas cerradas, exigieron que se les protegiera. Consideraban que disputar en ese recorrido con el asfalto mojado era apostar por un considerable número de caídas y subsiguientes abandonos.

Negociaciones
Durante los 112 kilómetros de la etapa se reprodujeron las negociaciones. El director de la carrera, Mauro Vegni, habló repetidas veces con Mathews y también pulsó la opinión de otros líderes de los equipos, como el colombiano Nairo Quintana. Finalmente, se rechazó neutralizar la etapa, salvo la última vuelta para que cualquier incidente en los últimos ocho kilómetros no lastrara a ningún favorito por un corte o una caída.

De esta forma, los corredores implicados en la lucha por la etapa, es decir los velocistas, pudieron exprimirse en el último giro al circuito urbano y quienes no quisieron correr riesgos se descolgaron del grupo de los esprinters sin miedo a perder tiempo en la general. Las bonificaciones en la meta también quedaban anuladas.

La caída y Bouhanni
Los ataques comenzaron tras el toque de campana, con Boem y Fuccio en avanzadilla. El pelotón, tirado por el Cannondale de Elia Viviani, los alcanzó a cuatro kilómetros de la última pancarta. Ya nadie se atrevió a retar al grupo, pero llegó lo esperado: la caída. Tres hombres del Cannondale, punta del grupo, patinaron en una curva a derechas. Caos. El pelotón que había protestado todo el día se cargaba de razón.

El grupo delantero se quedó en una decena de corredores, con los Giant mayoritarios trabajando para el esloveno Luka Mezgec, ya que Kittel no había salido por un acceso de fiebre. El esloveno tuvo un problema mecánico y quien se quedó solo y con amplia ventaja a falta de 400 metros fue Tom Veelers, a quien la distancia se le hizo eterna. Por detrás aparecieron el francés Nacer Bouhanni (Fdj.fr) y el italiano Giacomo Nizzolo (Trek) que superaron al esprinter del Giant.

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