Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Broncazo entre Zidane y los capitanes

El Economista El Economista 11/04/2016
El francés fue muy claro tras el partido ante el Wolfsburgo de Liga de Campeones. © EFE El francés fue muy claro tras el partido ante el Wolfsburgo de Liga de Campeones.

El discurso actual en el Real Madrid es de optimismo para la remontada ante el Wolfsburgo en cuartos de Champions. Los mensajes dados por directiva, jugadores y entrenador han incidido siempre en la posibilidad real de pasar a semifinales, en que la escuadra está concentrada y unida para conseguir el objetivo.

Sin embargo, tras la deblacle en Alemania hubo una fuerte discusión entre el entrenador y los capitanes del equipo que amenazó por un momento la estabilidad necesaria para afrontar esa remontada, tan clave para obtener una renta de dos o más goles para no caer en la competición fetiche de la institución. Según El País, Sergio Ramos, Cristiano Ronaldo y Marcelo reprocharon a Zinedine Zidane su rueda de prensa tras el 2-0.

En esa comparecencia ante los medios, el galo aseguró que "si no tenemos intensidad, pasa lo que pasa". Lo que pasó en el estadio del Wolfsburgo fue que el equipo local se impuso al Real Madrid por fuerza, garra, voluntad, actitud...y eso fue lo que quiso expresar, tirando de sinceridad, Zinedine Zidane. Algo que molestó a los capitanes del equipo.

A la vuelta del viaje de Alemania, los tres se reunieron con el entrenador y le mostraron su enfado por las palabras en rueda de prensa. Tocados en su orgullo como jugadores y líderes del vestuario, vieron en estas declaraciones una manera de descargar culpas solo en los futbolistas. Así se lo hicieron saber: sus palabras habían sido tomadas como una falta de respeto.

Los integrantes de la reunión finiquitaron la problemática con un compromiso de unión. El roce se tomó como una circunstancia evitable, pero en todo caso posible dentro del contexto de una dolorosa derrota. De hecho, el pasado viernes, al ser preguntado en rueda de prensa por el partido de ida de cuartos, Zidane corrigió sus palabras: "No hubo falta de intensidad".

Definitivamente, la relación entre los jugadores y su entrenador no es la misma que en enero, cuando Zidane apareció como la antítesis de Rafa Benítez. Han pasado las semanas y los cuentos de hadas han desaparecido. La autoridad del galo ha hecho cambiar los esquemas. Un roce como el de la semana tan impensable hace dos meses así lo demuestra.

MÁS EN MSN

-Florentino medita 'cargarse' a José Ángel Sánchez, su última baza

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de elEconomista.es

image beaconimage beaconimage beacon