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Cesc vuelve a casa

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 12/06/2014 Joan Josep Pallàs

La marcha de Cesc Fàbregas ya es oficial. Regresa a la Premier, el campeonato que abandonó para triunfar en el Barça y al que regresa finalmente convencido de que ahí está su casa y no donde pensaba. El de Arenys llegó al club recomendado por los técnicos más autorizados en cuanto a salvaguardar el modelo, Pep Guardiola y Tito Vilanova a la cabeza. Cesc era la quintaesencia del centrocampista , aglutinador del juego de asociación por sus inicios en La Masia mezclado con una intensidad forjada en los campos ingleses en los que se ganó el respeto general y la capitanía del Arsenal. Había que ficharlo sí o sí y el barcelonismo así lo entendió, a excepción de una minoría que aceptó a regañadientes pagar tanto dinero por él y que le recriminaba haber abandonado el club siendo cadete.

Nada hacía pensar que no encajaría. pero así ha sido. Sus tres temporadas no son malas, pero tampoco buenas. Se ha convertido en un jugador complementario cuando se le esperaba para trascender, señalado como heredero casi único y válido para suceder a Xavi e Iniesta. Cesc se va y el testigo sigue vacante. La pregunta es si hay que dejar de buscar de una vez replicantes a esos dos futbolistas irrepetibles.

Cesc se ha quedado a medio camino de casi todo. A medio camino de ser el interior que debía ser porque su vocación atacante y su juego a veces anárquico chocaba con el orden establecido, es decir, con un espacio más limitado del que estaba acostumbrado y dispuesto a ocupar. En el Arsenal hacía de todo y por todas partes y en el Barça no podía. Se ha quedado a medio camino también como aspirante a hacer de falso delantero centro, puesto en el que Messi no acepta ni sombras. Y sobre todo, se ha quedado a medio camino en cuanto a rendimiento general en los tres cursos, iniciándolos a toda mecha, con goles y asistencias continuas, pero marchitándose en las segundas vueltas, cuando llegan los meses decisivos.

A Cesc no lo echa el Barça pero tampoco lo retiene. Fàbregas ha preferido buscarse la vida intuyendo que con Luis Enrique su situación no cambiaría radicalmente. Razones personales para volver a Londres también tenía. Y los silbidos que le han perseguido esta temporada en más de un partido han hecho el resto. Cesc vuelve a su casa, a LOndres, a la Premier.

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