Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Cornellà se pone al rojo vivo

AS AS 11/05/2014 Iván Molero

El miedo paraliza a quien lo sufre, sea el riesgo real o imaginario. Y esa angustia es la que comparten, pese a convivir con situaciones muy distintas sobre el papel, Espanyol y Osasuna. Los pericos suman 41 puntos y un empate esta tarde les bastaría para salvarse matemáticamente —incluso lo harían perdiendo si el Granada puntúa ante el Almería—, mientras que los rojillos deben de pensar que ya quisieran esa suerte para ellos, pues con 35 puntos abren la penúltima jornada en puestos de descenso y no tienen otro camino para salvarse que la victoria.

La pesadumbre del Espanyol no se sustenta en las probabilidades, fijadas en un exiguo 0,003 por ciento de bajar, sino en las sensaciones. Que el fútbol es un estado de ánimo lo plasma más que nunca su racha, un punto de 18; o lo que es lo mismo, en la jornada 30 ya tenían 40 puntos, veían amarrada la permanencia y ahora se ven sumidos en una pugna que no habían contemplado en toda la temporada, incapaces de ganar desde el 25 de marzo y a sabiendas de que despiden la Liga en el Bernabéu, eso sí, ante un Real Madrid que ya no se jugará nada.

El problema de los blanquiazules es, pese a que la afición lleva una semana con la calculadora, un juego de niños comparado con el drama en que se ve inmerso Osasuna, sobre todo después de la terrible derrota que sufrió hace ocho días ante el Celta (0-2 en El Sadar), que fulminó cualquier margen de error y que le condena a no depender de sí mismo. Sus probabilidades de descenso son de un 37,9 por ciento. Pero se da el caso de que si los rojillos ganan hoy y hacen lo propio en la última jornada ante el Betis, podrían sumar los mismos 41 puntos que el Espanyol y, en ese hipotético empate, bajarían los pericos. De víctimas pasarían a verdugos.

Sus bazas. Con Casilla ‘tocado’ pero titular, la gran duda perica radica en el ataque, donde Córdoba y Torje se disputan la vacante del sancionado Pizzi. Javi Gracia, por su parte, podría incluir solo un cambio, la entrada de Lolo, respecto a la alineación que cayó con el Celta, presa de sus nervios.

Se pone Cornellà-El Prat al rojo vivo, entre el miedo y la esperanza. Espanyol y Osasuna se disputan la permanencia.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de AS

image beaconimage beaconimage beacon