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Cuando Arbeloa era 'Vareta Fly'

Logotipo de SPORTYOU SPORTYOU 11/05/2016 Nacho Palencia
Cuando Arbeloa era 'Vareta Fly' © Getty Images Cuando Arbeloa era 'Vareta Fly'

Cholo Simeone dijo que uno en la vida no puede comportarse de distintas maneras en los distintos órdenes de su vida. Es decir: si eres noble con los amigos, lo eres con los compañeros de trabajo. Si eres competitivo en casa, lo eres en el campo y, si eres 'jodido', eres 'jodido' siempre. Con Álvaro Arbeloa es exactamente así. Aunque debutó con el primer equipo del Real Madrid en 2004, su popularidad creció tras fichar dos años después por el Deportivo y acto seguido por el Liverpool. Sin embargo, anónimo o célebre, su carrera siempre ha mantenido una misma línea. La esencia principal de Arbeloa -trabajo, motivación, liderazgo y superación- no ha cambiado desde que luchaba por conseguir el ascenso del Real Madrid 'B' a Segunda División doce años atrás.

Álvaro no era lateral derecho, era central y formaba pareja junto a Álvaro Mejía. El lateral derecho era Olalla -uno de los que Mourinho incluyó en la famosa lista de debutantes sin éxito- y el que se quedó con ese puesto al final de temporada fue Miguel Palencia. En el centro de la defensa, Arbeloa ya ejercía como líder: Burgos, Tomelloso, Talavera, Miranda de Ebro, Ponferrada, Lanzarote, Toledo... en esos campos también defendió el escudo del Real Madrid, como después contra Barcelona, Atlético, Juventus, Bayern o Manchester. La temporada siguiente (2004-05), como capitán y a las órdenes de Juan Ramón López Caro, consiguió el ascenso a Segunda División. El portero era su amigo Diego López, él seguía como central junto a Ángel Robles, el extremo era Juanfran (ahora lateral en el Atlético), como mediocentros jugaban Trashorras, De La Red y Javi García y arriba, Jurado y Soldado. En el banquillo andaban David Barral y Borja Valero. Arbeloa fue el capitán que devolvió tras muchos años al filial del Madrid a la máxima categoría posible y todos los jugadores, cuerpo técnico y seguidores coincidían en algo: Arbeloa estaba llamado a ser uno de los centrales más importantes de Europa.

El 27 de junio de 2005 está galáctica saga de canteranos jugó su partido más importante. Frente al Conquense y en el Santiago Bernabéu, 67.000 personas fueron testigos de el éxito de la cantera. Un ambiente festivo, tenso y caliente que disfrutó con un filial impetuoso. Partían con ventaja, ya que en la ida ganaron 0-2 y les valió perder por un gol en el Bernabéu. El Real Madrid 'B' de Arbeloa ascendió y se convirtió en el Real Madrid Castilla. Ese día, él llegó antes que ninguno al estadio y escribió en la pizarra algunas frases de la película 'Gladiator'. De ahí le viene lo de espartano, lo de guerrero... siempre fue así. Da igual que el de enfrente sea el Conquense o el Barcelona, porque él defiende su escudo, el del Real Madrid, por encima de todo. Ese mismo día no solo escribió las frases de la película: también lo acompañó con música y de fondo se oían caballos, gritos, lanzas chocando y frases célebres de otras batallas épicas como 'Braveheart'. Era el capitán y no solo por portar el brazalete. Esa noche, todos los jugadores pasaron con sus coches por Cibeles -que no estaba cortada, ni vallada-, saludaron a su diosa y continuaron el camino para seguir celebrándolo. Cómo anécdota, Diego López iba vestido de portero y con una bufanda en la cabeza, ya que era su último día como madridista y fue su particular homenaje. Ese día les marcó para siempre: significaba el comienzo de una carrera repleta de éxitos para la mayoría.

Su 'mourinhismo' no es una moda ni un antojo. Ningúno de sus entrenadores podrá decir que Arbeloa no haya creído en él. Siempre ha mantenido buena relación con los técnicos, y éstos han visto en él un nexo con la plantilla y la afición. Arbeloa era 'mourinhista' antes de Mourinho, mucho antes, y posiblemente encontró en el portugués un 'alter ego'.  Un ejemplo: ya en Segunda División, López Caro le pidió consejo. Los laterales del equipo eran Filipe Luis y Palencia. Dos carrileros, ofensivos y con alma de extremos. Le preguntó si hacía bien en jugar con dos laterales tan ofensivos. Su respuesta fue clara y efectiva, ya que afirmó que en el Madrid hay que jugar a atacar, hay que ser ofensivos y que no vale especular. El entrenador le hizo caso.

En el vestuario le llamaban 'Vareta Fly', 'Vareta' por Álvaro y 'Fly' porque le encanta el baloncesto y él apodaba 'Sony' a Filipe. Ya saben: de Filipe, Filip; de Filip, Philips; y de Philips... Sony-. Este joven central empezó a tener minutos como lateral derecho en una de las temporadas más convulsas de los últimos 30 años de la casa blanca. Era el Madrid de los galácticos- Zidane, Ronaldo, Raúl, Figo, Beckham...-. Con García Remón como entrenador jugó de lateral derecho -por una lesión de Míchel Salgado- e incluso fue titular en un derbi frente al Atlético de Madrid en el que le tocó cubrir a un rapidísimo Gronkjaer. El Real Madrid despidió a García Remón y contrató a Vanderlei Luxemburgo, acompañado por Arrigo Sacchi en la dirección deportiva. En ese momento Arbeloa dejó de tener minutos en el la banda de el primer equipo y el elegido para suplir la lesión de Salgado fue Palencia, titular en el Castilla. Cuando éste debutó frente al Deportivo en Riazor, uno de los primeros en felicitarle fue Arbeloa, porque él no competía con sus compañeros, competía con él mismo y exclusivamente por su equipo.

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