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Cuando Usain se convirtió en 'Lightning Bolt'

SPORTYOU SPORTYOU 15/08/2016 Masato Sugimori
Cuando Usain se convirtió en 'Lightning Bolt' © Getty Images Cuando Usain se convirtió en 'Lightning Bolt'

Apagados los ecos de la natación y el último recital de Michael Phelps, tomaban el protagonismo el atletismo y Usain Bolt. Y el velocista jamaicano, que hace unos días anunció que Río 2016 serán sus últimos Juegos Olímpicos, se va a despedir a lo grande. Tricampeón olímpico en los 100 metros lisos -un hito sin precedentes-, pone el broche de oro a una carrera que al principio no se tomaba tan en serio.

Al antiguo Bolt le define un episodio, varios años antes de dar el salto a la fama en Pekín 2008. Antes de una final de 200 metros, clasificatoria para los Juegos CARIFTA, se escondió en la parte trasera de una furgoneta. Fue capturado por la policía y su entrenador de por entonces, Pabo McNell, sufrió el reproche del público. La actitud desenfadada que muestra Bolt en las ruedas de prensa y en las horas previas a la carrera viene de pequeño.

Su cambio de actitud llegó en 2005 de la mano del entrenador Glen Mills, después de quedar eliminado en la primera ronda de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 por una lesión en la pierna. Consciente del potencial de 'Lightning Bolt' -relámpago en inglés-, Mills modificó cualquier comportamiento que pudiera perjudicar a su profesión y le llevó al médico para que tratara la escoliosis que padeció bajo las órdenes de su anterior entrenador, Fitz Coleman.

En Pekín 2008, donde se conquistó su primer oro olímpico con récord del mundo incluido, Bolt ya contaba con un físico top para correr los 100 metros. Su ídolo Michael Johnson lo decía en público y contaba con su respaldo. Ocho años después de aquella espectacular eclosión, Bolt se ha convertido en el mejor atleta de todos los tiempos. "Sé que el atletismo necesita que yo gane en Río y que sea el mejor", decía en las horas previas a la final. Y puede que sea verdad. Pese a presumir siempre de su condición de número uno mundial, Bolt cae bien a la gente por la alegría que transmite. Precisamente, el mismo detalle que preocupaba cuando era pequeño ha hecho que vaya a ser recordado para siempre no sólo por sus logros deportivos.

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