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Djokovic sobrevive al cañón de Raonic y se planta en la final

Marca Marca 17/05/2014 marca.com
Tenis / Roma. El serbio remonta un ser adverso © Tenis / Roma. El serbio remonta un ser adverso Tenis / Roma. El serbio remonta un ser adverso

Novak Djokovic se clasificó para la final del Masters 1.000 de Roma después de doblegar a Milos Raonic en tres mangas. El serbio buscará su tercer entorchado en la ciudad eterna ante Rafael Nadal o Grigor Dimitrov.

Desde que Rafa Nadal lograra su primer título en Roma en 2005, el único que ha podido sacar del trono al balear ha sido Novak Djokovic, campeón en las ediciones de 2008 y 2011. El serbio, ausente la semana pasada en Madrid por una lesión en su muñeca derecha, se clasificó este sábado para la final en el Foro Itálico tras resolver un maratoniano partido ante el cañonero canadiense Milos Raonic, al que terminó imponiéndose por un marcador de 6-7(5), 7-6(4) y 6-3 en tres horas de acción en la Pista Central.

Djokovic parecía tener muy claro cómo jugar ante un cañonero como Raonic. La idea del serbio pasaba por mover de lado a lado al canadiense cual péndulo y agotarlo físicamente hasta la extenuación. Gozó Nole de hasta cuatro bolas de break en todo el parcial sin poder lograr la ruptura. Destacar sobremanera un 15-40 que tuvo en el arranque y que Milos superó con tres saques directos de manera consecutiva. El desenlance del set se decidió en el tie-break, donde Raonic superó un 0-3 en contra para apuntarse la primera manga por 7-5.

Hubo que esperar 102 minutos, 20 juegos y 13 bolas de break para puntualizar la primera ruptura del partido, break que cayó en nómina de un Djokovic que lo celebró con un sonoro alarido hacia el cielo romano. Poco le duró la alegría al serbio porque Raonic firmó un contrabreak a continuación que sirve de botón de muestra de la madurez de un jugador que ya no es solo un gigante sacando a 222 km/h. A pesar de los gritos del público animando al tenista serbio, campeón en estos lares en dos ocasiones (2008, 2011), el set volvió a decidirse en una muerte súbita. Esta vez cayó del lado del serbio, que aguantó el intercambio de golpes para llevar el duelo al tercer y definitivo set.

Físico y experiencia
En el último acto de la función, la experiencia y el factor físico acabaron por decantar la victoria del lado del serbio. Raonic nunca había jugado un partido tan largo al mejor de tres sets -y mucho menos con el desgaste que exige la tierra-. Djokovic, de menos a más, volvió a celebrar un break a las primeras de cambio y administró la renta metido en pista, subiendo a la red cuando tuvo opción y beneficiándose de los cada vez más frecuentes errores no forzados del rival. El canadiense dejó escapar la oportunidad y lo aprovechó el número dos del mundo para plantarse en una nueva final. Nole está de vuelta. Sin duda.

Djokovic buscará su tercer título de la temporada (tras Indian Wells y Miami) y el número 43 de su carrera. Para ello deberá derrotar en el último capítulo del torneo a Rafa Nadal o Grigor Dimitrov. Mientras con el español firma un bagaje desfavorable de 18-22 (3-13 en tierra batida), con el búlgaro lo tiene a favor de 3-1 (1-1 en arcilla).

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