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Dos aficiones de Champions

MundoDeportivo.com MundoDeportivo.com 24/05/2014 Tori Blanco
© Image MundoDeportivo.com

Los aficionados de Atlético de Madrid y Real Madrid dieron un enorme espectáculo en las gradas el estadio Da Luz donde los colchoneros estuvieron con su equipo de principio a fin y los blancos levantaron a su equipo cuando el partido estaba más torcido.

La previa estuvo ‘dirigida’ por una presentadora y un fan ‘oficial’ por equipo. Los aficionados del Real Madrid poblaron antes las gradas del estadio Da Luz. Colgaron sus pancartas y ganaron con sus cánticos los primeros minutos del duelo de aficiones, justo cuando los autocares de ambos equipos llegaban, casi a la vez, a la sede de la final. Los ‘vikingos’ celebraron los tantos de Mijatovic a la Juve, de Raúl al Valencia y de Zidane al Leverkusen, proyectados en las pantallas del campo lisboeta.

Para el Atleti, la organizacion preparó un vídeo con sus momentos más gloriosos, incluyendo la liga recién conquistada. Rodrigo, un niño ‘colchonero’ “porque es lo mejor del mundo”, explicó al speaker rojiblanco que su padre se había quedado en la zona fan para que él pudiera ver la final. ‘Gracias papa’, rezaba otra pancarta en la zona de la familia rojiblanca, ya en igualdad numérica con la del eterno rival.

Los colchoneros ‘rugieron’ contra los hombres de Ancelotti cuando salieron a calentar y empezaron a cantar con un constante ‘bum bum bum’ de tambor, ya casi sin parar hasta el final del partido. La afición blanca fue más intermitente pero se mostró imponente cuando entonaba.

Tras corear ambas aficiones a sus ídolos empezó el partido con dos pancartas de guerra en cada fondo. ‘Nuestra forma de vida’ en la parte rojiblanca. ‘Hasta el final ¡vamos Real!’ en la zona blanca. Y ahí empezó un duelo de cánticos igualado y constante hasta que alguna acción rompía el equilibrio. En el Madrid, eran los choques en el terreno de juego o alguna jugada como la ocasión de Bale las que se diferenciaban. En el Atleti, la constancia en sus cánticos la interrumpían principalmente los córners. Con uno ganaron una Liga, con otro, con Godín otra vez de protagonista, pusieron la Champions de su cara. Ese cabezazo elevó los decibelios rojiblancos hasta el descanso al que se llegó con una dedicatoria de la tribu a Luis Aragonés.

Un ‘¡Sí se puede!’ de la grada blanca recibió a los suyos tras el parón para recuperar esperanzas. Di Maria y dos córners seguidos respondieron al fondo del Real. Adrián y dos saques de esquina replicaron. El ‘bum bum bum’ rojiblanco seguía resonando inagotable hasta que el Madrid apretó y la tropa vikinga se creció con el equipo. Y llegó el cabezazo impecable de Ramos, la prórroga y otro ‘¡Sí se puede!’ atronador. El partido, en la grada, estaba del bando blanco.

Tras aguantar la primera parte de la prórroga, la tribu volvió a tronar y dio su penúltimo aliento al equipo pero Bale, Marcelo y Cristiano llevaron la alegría al bando blanco. La tribu se despidió con un último’Atleti, Atleti’ orgulloso. El Madrid sí que pudo en el campo. En la grada no fue lo mismo.

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